Con un trámite ágil Francisco Cánepa comercializó los 36 toros de El Tereré a 3.755 dólares de promedio

Ayer en la Agropecuaria de Salto el escritorio Ruben F. Cánepa llevó adelante un nuevo remate de estancia y cabaña El Tereré de Ivonne Mattos Ruy e hijos. Acompañado de un público muy selectivo el martillero Francisco Cánepa comercializó rápidamente el 100% de la oferta de vacunos Aberdeen Angus en pista, no así los lanares Merino Australiano quedando algunos borregos sin vender que luego (fuera de pista) fueron comercializados.
LOS VALORES
Se vendieron 49 vacas SA preñadas a 907 dólares de promedio, a un máximo de 960 y un mínimo de 840 dólares, 7 vacas PPI preñadas y algunas paridas a 1.248 dólares de promedio, un máximo de 1.296 y un mínimo de 1.056 dólares. En total se vendieron 56 vientres a 950 dólares de promedio. 8 toros PPI hicieron 3.667 dólares de promedio, un máximo de 3.840, un mínimo de 3.600 dólares, 28 toros SA de 2 y 3 años hicieron un promedio de 3.780, un máximo de 7.320, un mínimo de 3.480 dólares. En total se vendieron 36 toros a un promedio de 3.755 dólares. Además 70 terneros se pagaron 450 dólares de promedio. En cuanto a los lanares, se vendieron 137 borregas a 793 dólares de promedio y 34 borregos a 260 dólares de promedio.
CARLOS PANIZZA: DE LOS MEJORES AÑOS EN PREPARACIÓN
Carlos Salvador Panizza Mattos, integrante de El Tereré se mostró conforme con el resultado teniendo en cuenta que los valores estuvieron dentro de lo que viene marcando la zafra, aunque consideró que estuvo un “poco pesado, pero la mercadería se fue vendiendo dentro de los valores normales sin grandes locuras”. En cuanto a la muy buena presentación de los animales, Panizza analizó que “sabíamos que llegábamos en mejor condición, habíamos hecho un esfuerzo importante este año y creo que (fue) lejos de los mejores años en preparación, tipo de animal, una torada muy pareja del primero al último, estamos conformes porque se llegó como se quería”.
FRANCISCO CÁNEPA DESTACÓ LA PRESENTACIÓN
El martillero Francisco Cánepa manifestó que vio muy bien al remate, destacando que “el premio se lo lleva la cabaña, nosotros hicimos nada más que la gestión porque los toros estaban impresionantes, muy buenos, la preparación óptima, logramos que los clientes nos arrancaran en 280-290-310 dólares la cuota (de 12), (hubo una) clara tendencia hacia el colorado, justamente un toro colorado fue el que hizo el precio máximo a 7.320 dólares. Lo vi ágil, dinámico, el que compró compró una mercadería de novela. Los vientres los vi razonables, en 950 dólares, están bien comprados, principalmente las de pedigree que anduvieron en 1.248 dólares”.