Coutinho movió el tablero y nombró a dos hombres que marcarán un perfil más político a su gestión

El nuevo año empezó con todo para el intendente de Salto, Germán Coutinho, quien cumplirá la mitad de su mandato el próximo 8 de enero, y sabe que está en el tiempo justo para hacer los cambios que pueden mejorar su gestión. Y
aunque terminó el año con más del 60 por ciento de aprobación y cuya popularidad personal se mantiene en alto, está seguro que el 2013 es un año políticamente bisagra y por lo tanto, no tiene que desperdiciar ni un solo día.
Quizás por eso también haya elegido no irse de vacaciones y quedarse trabajando en Salto durante el verano, con la finalidad de concretar los temas pendientes que quedaron de la agenda del 2012.  Pero Coutinho no se queda tranquilo con los números que le regalan las encuestas y con los aplausos fáciles, ya que quienes lo conocen, saben de su hiperactividad y su capacidad de tomar decisiones que sacudan el tablero interno, aún sin que lo sepan sus más estrechos colaboradores hasta el momento en que esos cambios se concreten.
Por eso, cuando anunció los dos movimientos en su gabinete a pocas horas de haber empezado el año, su equipo solamente le manifestó su apoyo a tales decisiones, como muestra de confianza hacia su figura, en su calidad de conductor de un equipo y para mantener el compromiso con el desarrollo de la tarea de gobierno.
Es que el jefe comunal sigue siendo líder de su sector político, algo que no es fácil de lograr cuando a la vez se está desempeñando el gobierno, cuyo ejercicio desgasta y pone en cuestionamiento sus decisiones todo el tiempo. Pero ese liderazgo lo mantiene incólume y le hace saber que cuenta con el apoyo de su gente, para seguir al frente de la gestión por algún tiempo más.
La cosa es que los cambios ya realizados anuncian que pueden haber varios más en los próximos tiempos y que el binomio conformado únicamente con Cecilia Eguiluz, artífice del Vamos Salto, grupo que consolida su mayoría casi  absoluta dentro del Partido Colorado en nuestro departamento, es el único que se hace inmodificable.
MOVIENDO
EL TABLERO
El año empezó con todo para Germán Coutinho que ya movió dos de sus piezas claves. Si bien no se trataba de dos de los protagonistas más salientes de su gestión, sí ocupaban puestos claves, como el caso de Turismo y Descentralización, siendo este último un lugar especial para encontrar respaldo popular, en el caso del interior del departamento y el relacionamiento de esa repartición con los municipios. Al tiempo que Turismo, es acaso el sector más sensible dentro de la comuna por los desbarajustes denunciados y porque se trata de uno de los motores de la economía local.
Luego de que el año político empezara sin grandes anuncios y con giras políticas por parte de algunos dirigentes de la oposición, como el caso del diputado Andrés Lima, seguro adversario del actual intendente de Salto en las próximas elecciones del 2015, el jefe comunal salteño captó la atención del espectro político departamental y fomentó el análisis entre propios y extraños sobre cuáles serán los objetivos políticos que el gobernante se trazó para el nuevo año.
Puesto que a dos días de haber empezado el 2013, el jefe comunal salteño realizó su primera movida política y sacudió el tablero. Incorporó al líder de un incipiente grupo político dentro del coloradismo, impulsor entusiasta del actual intendente, a quien lo nombró como director de un área de clave. Más allá que los motivos que lo llevaron a determinar el cambio hayan sido causas de fuerza mayor del jerarca subrogado.
El hecho que Horacio de Brum ocupe un cargo en el gabinete no aparecía en los planes de ninguno de los hombres del gobierno, ya que el ahora jerarca comunal, desempeñaba tareas en la capital del país relacionadas con su profesión de abogado y ejercía la docencia en una universidad privada. Pero más allá de ser un fervoroso militante del Partido Colorado no aparecía en los planes de ningún analista su entrada al equipo de gobierno.
Esta movida aparece como estratégica políticamente por parte del intendente, la que podría leerse como una manera de rodearse de sus hombres de confianza al ver que la gestión que encabeza, va encaminada y que las metas trazadas se van logrando.
Por eso, Amílcar Pereira Castro, más allá de las dificultades invocadas permanece en la subdirección, ya que su influencia con el interior del departamento por su trayectoria y conocimiento de la materia, también son una referencia a la hora de distinguir políticamente a quienes han trabajado por los pobladores de la campaña.
TURISMO
Pero el de ayer, fue otro cambio sorpresivo. Ya que el Departamento de Turismo, ha sido un cuello de botella para la anterior administración de gobierno que gestionó este sector con una cuota de falta de transparencia por ser el hijo del ex intendente quien administrara esos asuntos, los que son sensibles tanto para el espectro político, como para el ámbito empresarial de nuestro medio, por tratarse de uno de los principales sectores de ingresos para Salto.
Ahora, el hecho de que Lewis Rochón Sarutte (ex asesor del gobierno de Eduardo Malaquina, ex edil y hasta ahora director de Vivienda de la Intendencia) suplante a Eduardo Torres, un funcionario de carrera de la comuna y de confianza del intendente, le dará un perfil de gestión claramente político a esa repartición, con una impronta netamente de gobierno, con la intención de diferenciar la gestión actual, de la tan criticada conducción durante el gobierno de Fonticiella.
Con todo, el jefe comunal plantea la necesidad de hacer cambios en su equipo para fortalecer la conducción de las distintas áreas y para que las mismas marquen un perfil político que permitan mantener la aprobación de una gestión que empieza con un apoyo decisivo para evaluar la mitad de su período y que lo impulsan a seguir por ese camino, para permanecer en el gobierno por 5 años más. Hacia esa dirección se perfila el gobierno.

El nuevo año empezó con todo para el intendente de Salto, Germán Coutinho, quien cumplirá la mitad de su mandato el próximo 8 de enero, y sabe que está en el tiempo justo para hacer los cambios que pueden mejorar su gestión. Y

aunque terminó el año con más del 60 por ciento de aprobación y cuya popularidad personal se mantiene en alto, está seguro que el 2013 es un año políticamente bisagra y por lo tanto, no tiene que desperdiciar ni un solo día.

Quizás por eso también haya elegido no irse de vacaciones y quedarse trabajando en Salto durante el verano, con la finalidad de concretar los temas pendientes que quedaron de la agenda del 2012.  Pero Coutinho no se queda tranquilo con los números que le regalan las encuestas y con los aplausos fáciles, ya que quienes lo conocen, saben de su hiperactividad y su capacidad de tomar decisiones que sacudan el tablero interno, aún sin que lo sepan sus más estrechos colaboradores hasta el momento en que esos cambios se concreten.

Por eso, cuando anunció los dos movimientos en su gabinete a pocas horas de haber empezado el año, su equipo solamente le manifestó su apoyo a tales decisiones, como muestra de confianza hacia su figura, en su calidad de conductor de un equipo y para mantener el compromiso con el desarrollo de la tarea de gobierno.

Es que el jefe comunal sigue siendo líder de su sector político, algo que no es fácil de lograr cuando a la vez se está desempeñando el gobierno, cuyo ejercicio desgasta y pone en cuestionamiento sus decisiones todo el tiempo. Pero ese liderazgo lo mantiene incólume y le hace saber que cuenta con el apoyo de su gente, para seguir al frente de la gestión por algún tiempo más.

La cosa es que los cambios ya realizados anuncian que pueden haber varios más en los próximos tiempos y que el binomio conformado únicamente con Cecilia Eguiluz, artífice del Vamos Salto, grupo que consolida su mayoría casi  absoluta dentro del Partido Colorado en nuestro departamento, es el único que se hace inmodificable.

MOVIENDO

EL TABLERO

El año empezó con todo para Germán Coutinho que ya movió dos de sus piezas claves. Si bien no se trataba de dos de los protagonistas más salientes de su gestión, sí ocupaban puestos claves, como el caso de Turismo y Descentralización, siendo este último un lugar especial para encontrar respaldo popular, en el caso del interior del departamento y el relacionamiento de esa repartición con los municipios. Al tiempo que Turismo, es acaso el sector más sensible dentro de la comuna por los desbarajustes denunciados y porque se trata de uno de los motores de la economía local.

Luego de que el año político empezara sin grandes anuncios y con giras políticas por parte de algunos dirigentes de la oposición, como el caso del diputado Andrés Lima, seguro adversario del actual intendente de Salto en las próximas elecciones del 2015, el jefe comunal salteño captó la atención del espectro político departamental y fomentó el análisis entre propios y extraños sobre cuáles serán los objetivos políticos que el gobernante se trazó para el nuevo año.

Puesto que a dos días de haber empezado el 2013, el jefe comunal salteño realizó su primera movida política y sacudió el tablero. Incorporó al líder de un incipiente grupo político dentro del coloradismo, impulsor entusiasta del actual intendente, a quien lo nombró como director de un área de clave. Más allá que los motivos que lo llevaron a determinar el cambio hayan sido causas de fuerza mayor del jerarca subrogado.

El hecho que Horacio de Brum ocupe un cargo en el gabinete no aparecía en los planes de ninguno de los hombres del gobierno, ya que el ahora jerarca comunal, desempeñaba tareas en la capital del país relacionadas con su profesión de abogado y ejercía la docencia en una universidad privada. Pero más allá de ser un fervoroso militante del Partido Colorado no aparecía en los planes de ningún analista su entrada al equipo de gobierno.

Esta movida aparece como estratégica políticamente por parte del intendente, la que podría leerse como una manera de rodearse de sus hombres de confianza al ver que la gestión que encabeza, va encaminada y que las metas trazadas se van logrando.

Por eso, Amílcar Pereira Castro, más allá de las dificultades invocadas permanece en la subdirección, ya que su influencia con el interior del departamento por su trayectoria y conocimiento de la materia, también son una referencia a la hora de distinguir políticamente a quienes han trabajado por los pobladores de la campaña.

TURISMO

Pero el de ayer, fue otro cambio sorpresivo. Ya que el Departamento de Turismo, ha sido un cuello de botella para la anterior administración de gobierno que gestionó este sector con una cuota de falta de transparencia por ser el hijo del ex intendente quien administrara esos asuntos, los que son sensibles tanto para el espectro político, como para el ámbito empresarial de nuestro medio, por tratarse de uno de los principales sectores de ingresos para Salto.

Ahora, el hecho de que Lewis Rochón Sarutte (ex asesor del gobierno de Eduardo Malaquina, ex edil y hasta ahora director de Vivienda de la Intendencia) suplante a Eduardo Torres, un funcionario de carrera de la comuna y de confianza del intendente, le dará un perfil de gestión claramente político a esa repartición, con una impronta netamente de gobierno, con la intención de diferenciar la gestión actual, de la tan criticada conducción durante el gobierno de Fonticiella.

Con todo, el jefe comunal plantea la necesidad de hacer cambios en su equipo para fortalecer la conducción de las distintas áreas y para que las mismas marquen un perfil político que permitan mantener la aprobación de una gestión que empieza con un apoyo decisivo para evaluar la mitad de su período y que lo impulsan a seguir por ese camino, para permanecer en el gobierno por 5 años más. Hacia esa dirección se perfila el gobierno.