Cra. de empresa ex Altisol se apropió de U$S 1,5 millones

En Montevideo, la contadora que recibía el dinero fue enviada a la cárcel

Citrícola Salteña pagó más de 2 millones de dólares a una multinacional a la que le llegó la cuarta parte

La Citrícola Salteña pagó más de 2 millones de dólares en un período de ocho años por arriendo de campos y maquinaria a la contadora de una empresa multinacional que operaba en nuestro país, y la misma solo destinó a esa empresa medio millón de dólares, en uno de los casos de estafa más importantes de la historia del país.

Según la información a la que accedió EL PUEBLO a través de la Suprema Corte de Justicia, indica que la empresa Fresh Del Monte es una compañía de distribución de frutas y vegetales frescos con origen en los Estados Unidos de Norteamérica y opera en todo el mundo desde hace 100 años. En Uruguay actúa a través de Fresh Del Monte Produce (Uruguay) S.A. Antes Altisol S.A. y Expocenter S.A.

En el año 2000 estas empresas dejaron de realizar actividades y arrendaron los campos, cámaras frigoríficas, maquinarias, etc. A la Citrícola Salteña S.A. (Caputto). La mujer imputada era la contadora de las sociedades anónimas a partir del 1º de marzo del 2000 y en tal condición manejaba la contabilidad y equipamiento, tenía amplios poderes de representación y manejaba las cuentas radicadas en el BBVA Uruguay S.A. asimismo era la encargada de los arriendos y posteriormente transferirlos a las cuenta corrientes de la casa central en Mónaco y de abonar las cargas tributarias de las empresas.

Desde el año 2003 en un caso y en 2007 en el otro, la mujer contadora hoy procesada, solicitaba a la casa matriz que le enviaran el dinero para abonar los impuestos, lo que no hacía, apropiándose del dinero.

Cuando la empresa KPMG encargada de pagar los tributos le pedía los balances y las cuentas anuales, la contadora informaba que no tenía potestad para pagar los tributos, y a la casa matriz le informaba que se habían hecho los pagos de los tributos, proporcionándoles documentación falsa. Concomitantemente con esto abonaba adeudos ante la administración tributaria para evitar inspecciones de la DGI.

MÁS DE DOS MILLONES DE DÓLARES

Por otro lado, la mujer también cobraba los arriendos a la citrícola salteña, expedía los correspondientes recibos de pago y posteriormente no giraba el dinero a la tesorería central en Mónaco.

En el período 2002 – 2010 la Citrícola Salteña abonó por concepto de arriendo la suma de U$S 2:188.942 (dos millones ciento ochenta y ocho mil novecientos cuarenta y dos dólares americanos) y la contadora giró a la tesorería central de la empresa U$S 438.930 (cuatrocientos treinta y ocho mil novecientos treinta dólares). La diferencia entre lo efectivamente percibido y  girado fue desviado por la imputada a cuentas personales adjudicándose dicho saldo.

Para ello utilizó un doble mecanismo. Uno, depositó directamente en su cuenta personal los cheques depositados por Citrícola Salteña S.A. y dos, luego de depositarlos en las cuentas de las empresas del grupo, los extraía mediante la expedición de cheques, en los cuales falsificaba la firma de la co firmante obligatoria radicada en Chile.

A los efectos de disimular su accionar, la imputada realizó modificaciones contables falsas, y modificó en forma mendaz los balances de las compañías, induciendo en error a los que debían controlar. No solo no envió a la empresa KPMG los balances de las empresas para que aquella pudiera realizar el balance, sino que además utilizaba artilugios para evitar los pagos pertinentes a la casa central en Mónaco y maquillar las cuentas.

La empresa denunciante evaluó el daño en U$S 5: 018.236 (cinco millones dieciocho mil doscientos treinta y seis dólares americanos) sin contar la deuda pendiente con la administración tributaria. Más allá que la mujer imputada no actuó sola, dijo que su actuación la hizo bajo amenazas de otras personas, estas afirmaciones no han podido ser demostradas hasta el presente.

Sin perjuicio de lo expuesto, la Justicia se propone seguir con las actuaciones para rastrear el fin del dinero, y determinar si existen otros involucrados en el delito de lavado de dinero.

EL PROCESAMIENTO Y EMBARGO

Los elementos probatorios con los que obró la justicia hasta el momento en este caso, surgió de prueba documental, denuncia penal, actuaciones policiales, efectos incautados, declaraciones testimoniales, pericia psiquiátrica y declaraciones de la indagada prestadas y ratificadas frente a su Defensa.

La fiscalía pidió para la contadora de iniciales M.T.A., un delito de estafa en concurrencia fuera de la reiteración con un delito de apropiación indebida.

Sin embargo, la jueza de Crimen Organizado de Segundo Turno entendió que había mérito y elementos de convicción suficientes para procesar con prisión a la contadora de referencia por un delito continuado de estafa en reiteración real con un delito continuado de apropiación indebida.

Además se decretó el embargo genérico de créditos, derechos y acciones de la imputada, hasta cubrir la suma de U$S 5.000.000 (cinco millones de dólares) y la inmovilización de todos los activos financieros que tenga depositado en el sistema financiero nacional.