Cruz Roja lucha por hacer digna la vida de desplazados por riadas en Paraguay

Santi Carneri.
Asunción, 14 feb (EFE).- La Cruz Roja no cesa de realizar apoyo humanitario a las personas desplazadas de sus hogares por las inundaciones, tratando de que los aproximadamente 135.000 damnificados de Paraguay tengan una vida digna con acceso a alimentos y agua potable hasta que puedan volver a sus casas.
El desbordamiento de los ríos Paraguay y Paraná ha generado desde hace tres meses una inundación de los barrios ribereños de Asunción, y en ciudades del departamento de San Pedro y en el de Ñeembucú. Unas 85.000 personas de la capital del país suramericano y un total de 135.000 en todo Paraguay han sido afectadas por las crecidas, la mayoría de ellas viéndose obligadas a dejar sus hogares anegados e instalarse en precarios refugios temporales. Desde entonces, hileras interminables de pobres casetas de madera aparecen en calles y plazas de toda la ciudad. Son familias que han perdido sus medios de vida, sobre todo en la capital donde se dedican a actividades de la economía informal, mientras que en el campo son los pequeños agricultores que han quedado sin sus cosechas o sin animales”, dijo a Efe el director ejecutivo de la Cruz Roja Paraguaya, el español Fernando Casanova.“La Cruz Roja y sus voluntarios vienen respondiendo al desastre humanitario desde su comienzo en el pasado noviembre a causa de las fuertes lluvias que produjo el fenómeno meteorológico El Niño.“Su principal preocupación es que a las cerca de 70.000 personas que hay desplazadas no les falten los alimentos mínimos, que puedan acceder a agua potable y tengan sistemas de saneamiento. Alojamiento significa techo pero también luz eléctrica, agua potable para beber y agua para lavado de ropa”, explica Casanova antes de salir a un reparto de ayuda de emergencia en una comunidad del Bañado Norte, uno de los barrios más afectados de Asunción.
El Gobierno paraguayo ha dispuesto un plan de emergencia a través de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), que incluye grupos organizados gubernamentales y de ONGs para las distintas necesidades de los damnificados -agua, alojamiento, alimentación-. Pero todavía no todas las necesidades están cubiertas.
Hay falta de recursos, nunca es suficiente. Hay falta de recursos sanitarios para que haya saneamiento en los albergues”, destaca el director de Cruz Roja, llegado hace un año a Paraguay, tras varios años y destinos en Latinoamérica como gestor de ayuda humanitaria. Los refugios donde están viviendo las familias son un tanto precarios, hay 130 refugios, muy hacinados en algunos de ellos, poco espacio y hay falta de sistemas de saneamiento que es una de las cosas que estamos proveyendo”, agregó. Casanova advirtió que las viviendas provisionales hechas con chapas y maderas que el Gobierno está entregando a los damnificados no son resistentes al agua y cada vez que llueve se les inunda el refugio, por eso desde la Cruz Roja están también dedicándose a impermeabilizar techos. El otro problema es de espacio, no hay lugares adecuados previstos en Asunción para esas personas, están en plazas, calles y espacios deportivos lo que dificulta hacer un ordenamiento racional de los asentamientos y garantizar centros de salud y una vivienda más confortable”, explicó. Nuestra batalla es que por lo menos (los refugios) cumplan los parámetros del Manual Esfera, que indica los parámetros básicos de dignificación de la ayuda humanitaria.
Esos techos no se ajustan a los parámetros”, recalcó Casanova.
El Manual Esfera reconoce que los afectados por un desastre o conflicto tienen derecho a una vida digna, así como a recibir protección y asistencia, y pone estos derechos en el centro de la acción humanitaria.
Las normas mínimas internacionales abarcan los cuatro sectores primordiales de la ayuda humanitaria: el abastecimiento de agua, el saneamiento y la promoción de la higiene; la seguridad alimentaria y la nutrición; el alojamiento, los asentamientos humanos y los artículos no alimentarios; así como la asistencia sanitaria. Para seguir llevando a cabo estas actividades y poder ayudar a más gente en Paraguay la Cruz Roja Internacional ha hecho un llamamiento para alcanzar cerca de 1,7 millones de euros en donaciones.
Según Casanova, cuando las aguas bajen, a partir de abril, decenas de miles de personas van a tener que retornar a sus casas anegadas, habiendo sufrido la pérdida de su mobiliario, electrodomésticos y enseres, por lo que hará falta una operación de retorno.
Hay que agradecer la solidaridad y el trabajo de los voluntarios.
Cruz Roja está cuando empieza el desastre y continúa dando apoyo incluso aunque no haya donaciones”, afirmó el director de la sección paraguaya.