Cuando Horacio Quiroga fue tan ignorado en Salto…

“Sería realmente emocionante para Quiroga venir acá y encontrarse con su casa, con sus libros, que hemos procurado reunir todos los posibles. Aunque uno no podría dejar de pensar en la sorpresa de un hombre que ve que alguien habla que va al Barrio Quiroga, un hombre que fue en Salto tan ignorado; y que alguien habla que va a la casa suya, a visitarla… Sin duda que, si aquel hombre hoy volviera, el reconocimiento mayor para él, el más emocionante,  sería encontrarse con esta casa, que fue de su familia desde 1979”
Las anteriores son palabras del Profesor Leonardo Garet en ocasión de dirigirse al público asistente a la reinauguración de Casa Quiroga el pasado viernes. Es que Quiroga fue, de alguna forma, dejado de lado por su propia ciudad y un ejemplo claro está en las celebraciones del cincuentenario del liceo Osimani y Llerena, del que fue alumno.
Así lo explicaba Garet: “Curioso destino que impone esa esquiva dama que es la gloria. Esquiva, casquivana, y la mayoría de las veces arbitraria. Lo digo pensando en que en ocasión del cincuentenario del Liceo Osimani y Llerena, en 1923, se publicó un voluminoso álbum, cerca de doscientas páginas, donde se destacan las actuaciones de los mejores alumnos, donde se escribe la biografía de los profesores, donde se nombra a aquellos que se han destacado en su vida universitaria, en Montevideo, y donde no hay una sola mención al que ya era y siguió siendo el más famoso y más importante de los salteños: Horacio Quiroga.
Ni una sola mención.  Es significativo eso, en quien se había ido de Salto en 1900 y había vuelto solo en una ocasión, en 1903,  y nunca más volvió a Salto”.
Pero después…10.000 personas acompañaron el cortejo fúnebre y pareció tentador poner a todo el nombre “Horacio Quiroga”
“Pasando el tiempo, cuando su muerte, ustedes pueden ver, allí en el Mausoleo, que en una ciudad, que en aquel entonces rondaría los 40.000 habitantes (1937),  10.000 personas acompañaron el cortejo fúnebre. Pasadas también unas décadas, por primera vez se nombra algo “Horacio Quiroga”: el Parador Quiroga, en Salto Grande. Después la Asociación, “la Quiroga” como se decía: estudio cultural, de enseñanza de plástica, de conferencias; y a partir de la década de los 70, 1978, por el centenario del nacimiento de Quiroga se hizo grandes homenajes, concursos literarios… a partir de este momento hubo una eclosión de reconocimiento. Hoy ustedes pueden ver: una biblioteca, la del liceo Osimani; una escuela; un liceo; un complejo de viviendas; un barrio, un hotel… es muy tentador parece poner el nombre de Horacio Quiroga”, expresó el Subdirector de Cultura de la Intendencia de Salto.
No vivió toda su infancia en Salto: Aclarando un error bastante frecuente, en tono de reflexión dijo: “Ellos (la familia Quiroga) vivían en el centro, la casa frente al Cine Ariel, pero por cuatro años se van de Salto, eso es una cosa que muchas veces no se recuerda, se habla que toda la infancia y juventud de Quiroga vivió en Salto y eso no es así. Tenía pocos meses, año y poco y se va por cuatro años la familia a vivir a Córdoba, para hacer  un mejor tratamiento a la hermana mayor de Quiroga, Pastora, que tenía bronquitis. En Córdoba siempre se decía que el aire favorecía a todas las afecciones respiratorias.
Lo cierto es que sí, descontando esos cuatro años, Quiroga debería frecuentar el campo, como casa de vacaciones, esta casa…”.
Quiroga traducido a todos los idiomas: Una de las salas de Casa Quiroga recientemente inauguradas es la Sala de Traducciones.
Refiriéndose al origen de ella y comprometiendo a los salteños a mejorarla, dijo Garet: “Desde el 2005 me dediqué a mandar cartas a las embajadas uruguayas, en países que tenían idiomas distintos al nuestro, solicitando lo que pudieran tener de obras de Quiroga traducidas.
Lo más antiguo que tengo me llegó precisamente en el 2005, hay siete traducciones al japonés, ocho al portugués,  sin embargo una al inglés, dos al francés, dos al alemán, quiere decir que para todos lo que están escuchando que tienen relación con institutos de enseñanza de idiomas el gran desafío es enriquecer esa sala de traducciones, donde no tenemos ninguno de italiano, porque seguramente no hubo respuesta de la embajada uruguaya en Italia y es impensable que no esté traducido al italiano.
Está al farsi, al egipcio, al árabe, al hebreo, al griego, al bengalí, a todos los idiomas…”.

“Sería realmente emocionante para Quiroga venir acá y encontrarse con su casa, con sus libros, que hemos procurado reunir todos los posibles. Aunque uno no podría dejar de pensar en la sorpresa de un hombre que ve que alguien habla que va al Barrio Quiroga, un hombre que fue en Salto tan ignorado; y que alguien habla que va a la casa suya, a visitarla… Sin duda que, si aquel hombre hoy volviera, el reconocimiento mayor para él, el más emocionante,  sería encontrarse con esta casa, que fue de su familia desde 1979”

Las anteriores son palabras del Profesor Leonardo Garet en ocasión de dirigirse al público asistente a la reinauguración de Casa Quiroga el pasado viernes. Es que Quiroga fue, de alguna forma, dejado de lado por su propia ciudad y un ejemplo claro está en las celebraciones del cincuentenario del liceo Osimani y Llerena, del que fue alumno.

Así lo explicaba Garet: “Curioso destino que impone esa esquiva dama que es la gloria. Esquiva, casquivana, y la mayoría de las veces arbitraria. Lo digo pensando en que en ocasión del cincuentenario del Liceo Osimani y Llerena, en 1923, se publicó un voluminoso álbum, cerca de doscientas páginas, donde se destacan las actuaciones de los mejores alumnos, donde se escribe la biografía de los profesores, donde se nombra a aquellos que se han destacado en su vida universitaria, en Montevideo, y donde no hay una sola mención al que ya era y siguió siendo el más famoso y más importante de los salteños: Horacio Quiroga.

Ni una sola mención.  Es significativo eso, en quien se había ido de Salto en 1900 y había vuelto solo en una ocasión, en 1903,  y nunca más volvió a Salto”.

Pero después…10.000 personas acompañaron el cortejo fúnebre y pareció tentador poner a todo el nombre “Horacio Quiroga”

“Pasando el tiempo, cuando su muerte, ustedes pueden ver, allí en el Mausoleo, que en una ciudad, que en aquel entonces rondaría los 40.000 habitantes (1937),  10.000 personas acompañaron el cortejo fúnebre. Pasadas también unas décadas, por primera vez se nombra algo “Horacio Quiroga”: el Parador Quiroga, en Salto Grande. Después la Asociación, “la Quiroga” como se decía: estudio cultural, de enseñanza de plástica, de conferencias; y a partir de la década de los 70, 1978, por el centenario del nacimiento de Quiroga se hizo grandes homenajes, concursos literarios… a partir de este momento hubo una eclosión de reconocimiento. Hoy ustedes pueden ver: una biblioteca, la del liceo Osimani; una escuela; un liceo; un complejo de viviendas; un barrio, un hotel… es muy tentador parece poner el nombre de Horacio Quiroga”, expresó el Subdirector de Cultura de la Intendencia de Salto.

No vivió toda su infancia en Salto: Aclarando un error bastante frecuente, en tono de reflexión dijo: “Ellos (la familia Quiroga) vivían en el centro, la casa frente al Cine Ariel, pero por cuatro años se van de Salto, eso es una cosa que muchas veces no se recuerda, se habla que toda la infancia y juventud de Quiroga vivió en Salto y eso no es así. Tenía pocos meses, año y poco y se va por cuatro años la familia a vivir a Córdoba, para hacer  un mejor tratamiento a la hermana mayor de Quiroga, Pastora, que tenía bronquitis. En Córdoba siempre se decía que el aire favorecía a todas las afecciones respiratorias.

Lo cierto es que sí, descontando esos cuatro años, Quiroga debería frecuentar el campo, como casa de vacaciones, esta casa…”.

Quiroga traducido a todos los idiomas: Una de las salas de Casa Quiroga recientemente inauguradas es la Sala de Traducciones.

Refiriéndose al origen de ella y comprometiendo a los salteños a mejorarla, dijo Garet: “Desde el 2005 me dediqué a mandar cartas a las embajadas uruguayas, en países que tenían idiomas distintos al nuestro, solicitando lo que pudieran tener de obras de Quiroga traducidas.

Lo más antiguo que tengo me llegó precisamente en el 2005, hay siete traducciones al japonés, ocho al portugués,  sin embargo una al inglés, dos al francés, dos al alemán, quiere decir que para todos lo que están escuchando que tienen relación con institutos de enseñanza de idiomas el gran desafío es enriquecer esa sala de traducciones, donde no tenemos ninguno de italiano, porque seguramente no hubo respuesta de la embajada uruguaya en Italia y es impensable que no esté traducido al italiano.

Está al farsi, al egipcio, al árabe, al hebreo, al griego, al bengalí, a todos los idiomas…”.







El tiempo

Ediciones anteriores

noviembre 2018
L M X J V S D
« oct    
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

  • Otras Noticias...