Cuando la violencia nace desde la raíz

No fue el 2015 un año más en que la violencia en el fútbol permaneció al margen. Al contrario, la violencia no dejó de golpear la puerta y entrar, aunque la llegada del nuevo Jefe de Policía implicó una suerte de estrategia más acentuada en materia de prevención. Sobre todo en los play off primero y liguilla después, controles fortalecidos. Cacheo a todos y prueba de alcoholemia también. No faltaron broncas, pero el hecho es que la Policía jugó un rol básicos y requisamiento de armas blancas fue cosa puntual. Voz de alerta además por hechos de violencia en el Consejo Único Juvenil, con agresiones en más de un caso.
Mientras el Colegio de Jueces debió hacer “toques de magia” para contemplar a tantos partidos, en un fútbol donde la superposición es moneda corriente. En tanto desde integrantes de ASDAF y ASA se deja en claro: “No es fácil en una cancha educar, a quienes llegan a la cancha, desde familias donde el respeto es inexistente”.
Cabe preguntarse que solución es posible, entre tanta distorsión acumulada.