Cuando OFI los hace jugar: los recortes de una pasión

Desde la inapelable indiferencia

El informe elaborado a partir de la realidad del fútbol de Artigas, es un reflejo más de lo que acontece en la mayoría de los casos: campeonatos locales que alcanzan su punto de culminación sobre el final mismo del año. Artigas no es la excepción y Salto, naturalmente tampoco.
El margen entre la conclusión de los torneos domésticos y el despegue de los regionales enmarcados en el Interior, es cada vez menor. No es posible entonces plantear un prólogo a la medida, para que encienda pasiones, cada vez más recortadas en el horizonte.
La Liga Salteña de Fútbol no deja de ofrecer su propio testimonio, a la hora misma de mezclar los naipes en materia económica. Admitir la complejidad de la participación, a partir de una Organización del Fútbol del Interior, que cada vez limita más el circuito de amparo financiero.
No es casualidad que en la edición pasada, la Liga de Fútbol de Rivera optó por no jugar. Su dirigencia paró el carro y marcó la cancha: “no se puede jugar perdiendo dinero una y otra vez”. En algún momento, desde Artigas y Payandú también resonaron voces en esa dirección.
LOS DE VAGA PRETENSIÓN
El hecho es que la indiferencia fue ganando a los aficionados del Interior, a partir de ese exceso de selecciones que juegan, alguna de ellas con sus escuálidas y vagas pretensiones. Clásicos de antes que fueron agonizando en el tiempo, ya sin destellos populares que se den la mano con esa también, desteñida pasión.
Entonces, ¿es del caso a nivel de selecciones instaurar todo un modelo de organización y búsqueda previa, cuando a la hora de la acción el aficionado orienta la mira hacia otro lado? Cabe preguntarse, estos torneos de OFI, a la cuenta del interés de quiénes y de cuántos.
Porque ese es el punto clave, sustantivo y controversial.
Sesiones atrás en el Consejo Superior de la Liga Salteña de Fútbol, el delegado de Salto Uruguay, Roque Escobar, direccionó la reflexión, “para que en algún próximo Congreso de OFI hagamos valer algún fin a favor y evitar que se nos siga sacando dinero”.
La idea dominante sobre OFI es esa y no otra. Un organismo rector expuesto a su afán recaudador y con las cuestiones deportivas, fatalmente al costado del objetivo.
Por eso sus torneos, van planteando esa condición de moribundos. Lejanos de la raíz pasional de la gente. La misma gente, de la inapelable y mordaz indiferencia.
-ELEAZAR JOSÉ SILVA-







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