Cuando se vacía el corazón del fútbol

El colega Gabriel Pedro Paique escribió lo que sintió, frente al comprobado hecho del lunes a la noche en el Consejo Superior, cuando ninguno de los delegados y neutrales presentes, transmitió el saludo a Nacional Fútbol Club por la celebración de su 102 aniversario.
No importa la razón: omisión, desconocimiento o lo que fuese. Pero situaciones como estas acaso, ¿son capaces de sorprender? Al fin de cuentas responden al desafecto mismo de la sociedad y el fútbol es parte de una sociedad, cada vez más apartada de esa misión. No otra que la de transferir un sentimiento, una salutación, un reconocer, un admitir la validez de un hecho asociado a la emoción.
Ocurre también que a nivel de clubes, no se tiene registro de hechos que marcaron un tiempo y permanecen elocuentes, por ejemplo, en una estadística. Celebración de aniversarios que pasan de largo. A su vez, frente al fallecimiento de un exdirigente, extécnico o exfutbolista, no se plantea un recogimiento, una condolida reflexión o una referencia de tipo histórica.
Hay excepciones. Las hay. Pero son eso. Excepciones.
PENA SOBRE PENA
No se trata de establecer nombres, porque sería de pésimo mal gusto, pero en los últimos meses abandonaron esta vida, futbolistas que supieron de tiempos imborrables en el fútbol salteño. Y desde esos clubes, ninguna señal. Ninguna presencia. A veces en el propio ámbito de la Liga Salteña o en los escenarios donde se juega fútbol, realización de un minuto de silencio y la mayoría ignora de quién se trata. ¡A veces no! siquiera se especifica a los medios periodísticos, respecto a quien se destina ese «póstumo homenaje».
Por lo tanto, el colega y amigo, escribió lo que sintió, acaso desde su decepción misma. Después de todo, es solo una perla más en el collar, mientras el corazón de fútbol tiende a vaciarse una y otra vez. Pena sobre pena, si ese tiempo se acentúa.
Entonces el desafecto no solo tendrá forma de pelota. Se hará pelota.
-ELEAZAR JOSÉ SILVA-