De Aníbal González a Ruben Ferreira

El doble tiempo de acción del miércoles a la noche en el Parque Ernesto Dickinson. Primero, Nacional para vencer y tras ello, el turno de Ceibal. Las postergaciones de Progreso y Universitario. Pero también los árbitros centrales que pasaron.
ANÍBAL GONZÁLEZ (Bien)-Fue el control central de Nacional-Progreso. Nadie discutirá que de años a esta parte, sustenta una envidiable condición física. Suma a las aptitudes desde el plano técnico. Tiene claro los conceptos. Suele ser coherente. No varía la decisión tratándose de una misma situación, en circunstancias distintas de juego. Le fue agregando más cuota de personalidad. Evitando el diálogo. Los jugadores van interpretando lo que es: un árbitro de probidad auténtica. Bien y bien en los 90′.
RUBEN FERREIRA (Regular)-Altas y bajas. Con desniveles. La descarga de la protesta de Universitario a cuenta del penal que sancionó: la mano de Elbio Conti en el área. A ningún árbitro salteño le es fácil la misión de disminuir el efecto de la protesta sistemática y en el segundo tiempo de Ceibal y la «A», eso fue manifiesto. Debió ser más riguroso en cuestiones disciplinarias. A ese nivel, pasivo en más de una ocasión. No fue una noche condenable, pero lejos del Ruben Ferreira apto.