De la normativa existente a la vigente «uruguayez»

Entradas para juveniles y la no presentación de la Cédula

Un momento de la Liga Salteña de Fútbol (Consejo Superior), donde se votó el conceder 36 entradas por club, a los efectos de ser distribuidas entre jugadores juveniles. Una manera de que estos pudiesen asistir, para transformarse en potenciales clientes del fútbol.
Ese fue el espíritu de la normativa. A los efectos del cumplimiento de la misma se exigía la presentación de la Cédula de Identidad, evitando que el boleto fuese derivado a quienes no correspondía. Una manera de no traicionar ese espíritu.
De tantos fines de semana a esta parte, los porteros de la Liga afincados en los escenarios, padecen no menos que el tormento propio de quien pretende hacer cumplir lo dispuesto y se encuentra con la negativa de los presuntos juveniles. El hecho es que justamente no pocas entradas terminan en manos de personas mayores, familiares, vecinos, amigos, etc.
En la pasada sesión del Consejo Superior, se votó PARA DEJAR SIN EFECTO LA SOLICITUD DEL DOCUMENTO, ante la sistemática complicación que se plantea.
El gerente de la Liga, José Luis Sabarrós, atinó a evocar el espíritu de la disposición. A los delegados no les conmovió el enfoque del gerente. El silencio generalizado avalaría la cuestión a resolverse: no más Cédulas para exhibirse. Que entre el que quiera portando la entrada de juveniles. La consumada derrota de aquel espíritu.
DESDE NUESTRA URUGUAYEZ
Lo sucedido en la Liga Salteña de Fútbol, bien típico de nuestra uruguayez: la vulneración de las normas. El esquive a las disposiciones. Maldición de esa «viveza criolla», infelizmente acuñada y amparada. Pero además en este caso, LA IMPOTENCIA-INDIFERENCIA de los dirigentes del fútbol salteño para hacer cumplir una norma QUE ELLOS MISMOS VOTARON. Pero sobre todo, la amarga sensación que no importó rectificar lo que en su momento se acordó.
Que no se deba presentar el documento y punto.
Que quiera entrar el que quiera entrar y punto, así tenga 30, 40 o 50 años.
No hay caso: la uruguayez a estos niveles, no solo vive y lucha, también prevalece.
Gana la partida. Goza de buena salud. No le faltan socios en la Liga Salteña de Fútbol.
Ellos, los de la impotencia. Ellos, los de la indiferencia.
-ELEAZAR JOSÉ SILVA