De monaguillo a maestro y músico, pasando por el fútbol, el básquetbol y el periodismo deportivo

- ¿Cómo ha vivido estos treinta y dos años de trabajo en la intendencia donde ha pasado por todos los gobiernos?
- Sí, todos los gobiernos de todos los colores, desde la dictadura, colorados con Malaquina, blancos con (Eduardo) Minutti, colorados nuevamente con Malaquina, Frente Amplio con Fonticiella y ahora otra línea colorada con (Germán) Coutinho. Sobre mi vida en la intendencia la puedo dividir en dos etapas, la primera de ellas cuando fui solamente músico y otra con esta actividad, más administrativa y de relacionista público. La música que es una cosa que uno la trae desde muy pequeño, porque hago música desde que tuve diez años tocando los domingos de mañana en “La Revista Infantil” en la ex Radio Cultural.
En esta etapa administrativa que viví, cada intendente –en el caso de Fonticiella y Coutinho- tiene una impronta diferente, en ninguna tuve problemas, tengo un perfil negociador, diplomático, antes de entrar en una discusión busco los caminos que puedan acercar las partes sin entrar en la pelea, lo que no quiere decir que no tenga discrepancias y diferentes puntos de vista con las personas. Así que el balance es que estoy contento, y ahora que me jubilo y me voy… (se emociona) te queda un sentimiento, un rinconcito de muchísimos recuerdos de tantos compañeros y de todo tipo, de todo pelo, de todas las creencias…
- ¿Ese sentimiento no lo ata un poco y trata de seducirlo para quedarse en el trabajo más tiempo?
- No, no. En estos momentos estoy desarrollando bastante música con mi orquesta y con el grupo de Erika Büsch -su padre es de aquí de Salto, con quien estamos haciendo folklore en Montevideo, con la grabación de un disco, ella es cantautora. Entonces la carga horaria no me permite poder irme a ensayar y participar de alguna actuación, aunque ya hemos tocado en el Teatro Solís con ella. Así que como me siento bien y sano, y como además trabajo mucho en casa con energías alternativas, cocino con el sol…
- ¿Cómo es eso?
- En casa tengo un radiador solar que hice, después que te metes en un tema mucha gente te va suministrando cosas, además de encontrar mucha información en internet. Lo que tengo (nos muestra una foto de su celular) es una cocina de cartón, cuesta ochenta pesos, cartón cortado forrado con papel plomo, lo pegas uno con otro y haces como una antena parabólica. Con esto de cuidar el medio ambiente empecé hace unos cuantos años, cuidando la caída de pluviales, así que cuando llueve y cae mucha agua yo tengo unos recipientes donde junto el agua de lluvia y luego por decantación la tiro a una quintita orgánica que tengo en el fondo de casa, después cocino –porque cocina solar puedo hacer siempre que no llueve, ahí tenés que acostumbrarte a cambiar tus horarios porque no podés salir en cualquier momento y decir, “che, vamos a comer dentro de media hora”, tenés que tener todo previsto porque cocinar con mi cocina solar te lleva de tres a cuatro horas.
- ¿Me dijo que ya de chiquito anda envuelto en la música?
- Sí, mi mamá era profesora de música, daba clases de piano en casa, entonces ya a los cinco años empecé a estudiar piano, luego junto a eso sumé mis estudios en acordeón con Héctor Sagaría, formé parte de su orquesta de acordeones. Luego comencé con la orquesta a mis catorce años, estuve viendo los otros días el registro de la sociedad de músicos mis primeras actuaciones, fue en el Circo Continental.
- ¿Tocó en un circo a los catorce años?
- Sí, porque antes los circos cuando venían contrataban a los músicos de la localidad. Hoy las pistas (música grabada) le facilitan mucho, pero antes tocaban bandas en vivo, llevábamos un bajista, un baterista, un tecladista. Tocábamos un valsecito para los acróbatas y los trapecistas, música de película para los domadores de leones.
- ¿O sea que ya a los catorce años ganaba dinero con la música?
- Si, yo era estudiante de liceo, luego de bachillerato, después hice magisterio, me recibí y trabajé como docente en la escuela muy poco, fui docente de idioma español, literatura y música en el liceo.
- ¿Qué llegó primero, “Antología” o el ingreso a la intendencia?
- “Antología” es una banda formada con unos amigos que tocamos desde hace treinta y pico de años, que también ingresaron conmigo a la intendencia. Ya ellos en esa época estaban en otras orquestas y yo tenía la mía por otro lado, así que ya éramos hombres conocidos de la música. Bueno, ahí nos juntamos y nos planteamos si podíamos hacer música de las décadas de nuestra adolescencia y juventud, ahí surgió la idea de reflotar ese tipo de música.
- Hizo periodismo deportivo en radio y en diario El Pueblo.
- En diario El Pueblo bajo la dirección del escribano (Enrique) Cesio, Ramón (Fonticiella) que en ese momento era un empresario, había comprado la página deportiva. Coincidentemente teníamos un programa, se llamaba “Tiempo Deportivo” en radio Salto, donde hacíamos la cobertura diaria de todos los deportes, de cómo iban los equipos, sus entrenamientos, los cambios de autoridades de los equipos, todo lo que era cobertura periodística deportiva de Salto con pinceladas de las actividades internacionales. Así que hacíamos radio y escribíamos en el diario. Luego salieron las transmisiones, entonces íbamos a transmitir a Montevideo las eliminatorias o la participación de los equipos grandes en la Libertadores.
- ¿Cómo llegó al periodismo deportivo?
- Yo era jugador de fútbol, jugaba en Ferro Carril, soy campeón salteño del año 77, de aquellas tres finales con River…
- ¿De ahí lo de posteriormente formar parte del equipo técnico en Ferro?
- Seguro, formé parte de ese grupo que se armó y trabajé ocho años con Ramón Ribas y Corcho Arrigoni hasta que me cansé y si no, no tenía tiempo para todas estas otras cosas (risas). Entonces, como dejo el fútbol y quería seguir, teniendo facilidad para hablar y hacer análisis para hacer un comentario de un partido sea del fútbol o de básquetbol, porque también jugué al basquetbol durante algún tiempo en Ferro Carril, así que hablo con Ramón (Fonticiella) y me pongo a trabajar con él, haciendo de canchero los domingos, fui subiendo y un día me hice comentarista de él y formamos una dupla lindísima.

Hermelio Pereira das Neves, el popular y querible «Coco», fue músico desde los cinco años de edad, monaguillo, maestro,

Perfil de  Hermelio Pereira das Neves. Casado, tiene cuatro hijos y cuatro nietos. Es del signo de Cáncer. Es hincha de Ferro Carril y de Peñarol. “Las verduras”, son su comida preferida, “hago una sopa que ni sabés”, acota. ¿Un libro? Todo lo de Gabriel García Márquez. ¿Una película? “Historia de Amor” (Love Story). ¿Qué le gusta de la gente? “Estoy notando en el mundo que hay más sonrisas, que hay más apertura, más abrazos y eso me deja muy contento”. ¿Qué cosas no le gusta de la gente? “El ceño fruncido, la mirada para otro lado y los comentarios tendenciosos”.

Perfil de Hermelio Pereira das Neves. Casado, tiene cuatro hijos y cuatro nietos. Es del signo de Cáncer. Es hincha de Ferro Carril y de Peñarol. “Las verduras”, son su comida preferida, “hago una sopa que ni sabés”, acota. ¿Un libro? Todo lo de Gabriel García Márquez. ¿Una película? “Historia de Amor” (Love Story). ¿Qué le gusta de la gente? “Estoy notando en el mundo que hay más sonrisas, que hay más apertura, más abrazos y eso me deja muy contento”. ¿Qué cosas no le gusta de la gente? “El ceño fruncido, la mirada para otro lado y los comentarios tendenciosos”.

docente de Secundaria, jugador de fútbol y básquetbol, supervisor regional de la Coca Coca, periodista deportivo en radio y en diario EL PUEBLO, ayudante del equipo técnico de Ferro Carril en fútbol, el mes que viene se jubila como funcionario municipal luego de treinta y dos años de carrera, tiempo que aprovechará para terminar sus estudios de inglés y comenzar a estudiar portugués.

– Es una persona muy conocida pero su figura tomó otra dimensión cuando se hizo cargo de la parte protocolar de la intendencia de Salto hace poco más de siete años, ¿cómo ha sido ese mundo de las Relaciones Públicas y del Protocolo?

– Vengo con un antecedente de la supervisión regional de Coca Cola donde trabajé veintiocho años. Hay dos tipos de protocolo, el público y el privado, este último lo maneja cada empresa, y yo venía con ese antecedente. Eso me facilitó las cosas, más allá que después hice cursos y en representación de la intendencia me incorporé a la Asociación Uruguaya de Protocolo. Entonces, la vinculación con Presidencia de la República, y con la venida de (Tabaré) Vázquez en el primer Consejo de Ministros (marzo 2006) fui puliendo detalles que no tenía.

– ¿Y cómo se ha sentido en estos años dentro de ese mundo de las relaciones públicas?

– Excelente, contento, me he llevado muy bien porque es una tarea que me gusta hacerla y he tenido suerte que me ha salido bastante bien, no he tenido contratiempos, porque los contratiempos para el relacionista público y el hombre del protocolo son en el momento crucial, cuando están todas las cámaras, todos los periodistas y las autoridades, entonces un desfasaje o un error se nota muchísimo.

– ¿Hay que tener paciencia y control en esos casos?

– Además de tener varios ases en la manga (risas), porque en el momento tienes que solucionar que faltó una silla porque justo llegó un invitado que dijo que no iba a venir y se aparece y tú no tienes disponible la silla, así que sin salirse del protocolo siempre hay que tener una solución a ese tipo de cosas ahí, al momento.

– Ingresó en estas tareas en el gobierno anterior y ya en éste, donde se encuentra otro partido político, se mantuvo en el cargo, ¿cómo fue ese cambio?

– En realidad ingresé a la intendencia en la época de la dictadura, el intendente que me tomó fue el Coronel Guillermo De Nava en setiembre de 1980. Entro a la intendencia como músico integrando la formación de la Orquesta de Música Ligera de la intendencia dirigida por Bautista Peruchena. Entonces quedó en la banda por una cantidad de años, cuando asume (Ramón) Fonticiella –si bien con (Eduardo) Malaquina había tenido algunas tareas de relaciones públicas por mi perfil- me da la posibilidad de hacerme cargo de esta oficina. Cuando asume el intendente Coutinho me pregunta si yo estaba dispuesto a seguir en ese mismo cargo, a lo que le respondo que sí, y bueno, seguí hasta ahora.

– Es bueno aclararlo porque en su momento se habló mucho que usted había ingresado a la intendencia con Fonticiella.

– Es más, yo me jubilo el mes que viene, tengo treinta y dos años en la intendencia. Se manejó mucho eso, sí, no sé si por error, por desconocimiento o por un tinte de malicia que dada mi amistad con Ramón Fonticiella de otras épocas y habiendo trabajado juntos en el deporte, él relataba y yo era su comentarista, había salido eso que Ramón me había puesto en la intendencia, pero como te dije, yo entré a la intendencia en el 80. Incluso en los primeros tiempos de Fonticiella yo seguía en la Banda y en Relaciones Públicas.

– ¿Así que mientras trabajaba en la intendencia también se dedicaba a trabajar en el sector privado en la Coca Cola?

– Exactamente, la mayoría de los músicos que integran la Banda y la Orquesta tienen doble actividad, porque las actividades de la Orquesta son de noche y los fines de semana o en los actos, que son feriado para la actividad pública. Muchos tienen actividades dobles, musicales también afuera, también yo la tengo con una banda que hace música de los años 80, que se llama “Antología”, otros trabajan de repente en un escritorio o en otra cosa.- ¿Cómo ha vivido estos treinta y dos años de trabajo en la intendencia donde ha pasado por todos los gobiernos?

– Sí, todos los gobiernos de todos los colores, desde la dictadura, colorados con Malaquina, blancos con (Eduardo) Minutti, colorados nuevamente con Malaquina, Frente Amplio con Fonticiella y ahora otra línea colorada con (Germán) Coutinho. Sobre mi vida en la intendencia la puedo dividir en dos etapas, la primera de ellas cuando fui solamente músico y otra con esta actividad, más administrativa y de relacionista público. La música que es una cosa que uno la trae desde muy pequeño, porque hago música desde que tuve diez años tocando los domingos de mañana en “La Revista Infantil” en la ex Radio Cultural.

En esta etapa administrativa que viví, cada intendente –en el caso de Fonticiella y Coutinho- tiene una impronta diferente, en ninguna tuve problemas, tengo un perfil negociador, diplomático, antes de entrar en una discusión busco los caminos que puedan acercar las partes sin entrar en la pelea, lo que no quiere decir que no tenga discrepancias y diferentes puntos de vista con las personas. Así que el balance es que estoy contento, y ahora que me jubilo y me voy… (se emociona) te queda un sentimiento, un rinconcito de muchísimos recuerdos de tantos compañeros y de todo tipo, de todo pelo, de todas las creencias…

– ¿Ese sentimiento no lo ata un poco y trata de seducirlo para quedarse en el trabajo más tiempo?

– No, no. En estos momentos estoy desarrollando bastante música con mi orquesta y con el grupo de Erika Büsch -su padre es de aquí de Salto, con quien estamos haciendo folklore en Montevideo, con la grabación de un disco, ella es cantautora. Entonces la carga horaria no me permite poder irme a ensayar y participar de alguna actuación, aunque ya hemos tocado en el Teatro Solís con ella. Así que como me siento bien y sano, y como además trabajo mucho en casa con energías alternativas, cocino con el sol…

– ¿Cómo es eso?

– En casa tengo un radiador solar que hice, después que te metes en un tema mucha gente te va suministrando cosas, además de encontrar mucha información en internet. Lo que tengo (nos muestra una foto de su celular) es una cocina de cartón, cuesta ochenta pesos, cartón cortado forrado con papel plomo, lo pegas uno con otro y haces como una antena parabólica. Con esto de cuidar el medio ambiente empecé hace unos cuantos años, cuidando la caída de pluviales, así que cuando llueve y cae mucha agua yo tengo unos recipientes donde junto el agua de lluvia y luego por decantación la tiro a una quintita orgánica que tengo en el fondo de casa, después cocino –porque cocina solar puedo hacer siempre que no llueve, ahí tenés que acostumbrarte a cambiar tus horarios porque no podés salir en cualquier momento y decir, “che, vamos a comer dentro de media hora”, tenés que tener todo previsto porque cocinar con mi cocina solar te lleva de tres a cuatro horas.

– ¿Me dijo que ya de chiquito anda envuelto en la música?

– Sí, mi mamá era profesora de música, daba clases de piano en casa, entonces ya a los cinco años empecé a estudiar piano, luego junto a eso sumé mis estudios en acordeón con Héctor Sagaría, formé parte de su orquesta de acordeones. Luego comencé con la orquesta a mis catorce años, estuve viendo los otros días el registro de la sociedad de músicos mis primeras actuaciones, fue en el Circo Continental.

– ¿Tocó en un circo a los catorce años?

– Sí, porque antes los circos cuando venían contrataban a los músicos de la localidad. Hoy las pistas (música grabada) le facilitan mucho, pero antes tocaban bandas en vivo, llevábamos un bajista, un baterista, un tecladista. Tocábamos un valsecito para los acróbatas y los trapecistas, música de película para los domadores de leones.

– ¿O sea que ya a los catorce años ganaba dinero con la música?

– Si, yo era estudiante de liceo, luego de bachillerato, después hice magisterio, me recibí y trabajé como docente en la escuela muy poco, fui docente de idioma español, literatura y música en el liceo.

– ¿Qué llegó primero, “Antología” o el ingreso a la intendencia?

– “Antología” es una banda formada con unos amigos que tocamos desde hace treinta y pico de años, que también ingresaron conmigo a la intendencia. Ya ellos en esa época estaban en otras orquestas y yo tenía la mía por otro lado, así que ya éramos hombres conocidos de la música. Bueno, ahí nos juntamos y nos planteamos si podíamos hacer música de las décadas de nuestra adolescencia y juventud, ahí surgió la idea de reflotar ese tipo de música.

– Hizo periodismo deportivo en radio y en diario El Pueblo.

– En diario El Pueblo bajo la dirección del escribano (Enrique) Cesio, Ramón (Fonticiella) que en ese momento era un empresario, había comprado la página deportiva. Coincidentemente teníamos un programa, se llamaba “Tiempo Deportivo” en radio Salto, donde hacíamos la cobertura diaria de todos los deportes, de cómo iban los equipos, sus entrenamientos, los cambios de autoridades de los equipos, todo lo que era cobertura periodística deportiva de Salto con pinceladas de las actividades internacionales. Así que hacíamos radio y escribíamos en el diario. Luego salieron las transmisiones, entonces íbamos a transmitir a Montevideo las eliminatorias o la participación de los equipos grandes en la Libertadores.

– ¿Cómo llegó al periodismo deportivo?

– Yo era jugador de fútbol, jugaba en Ferro Carril, soy campeón salteño del año 77, de aquellas tres finales con River…

– ¿De ahí lo de posteriormente formar parte del equipo técnico en Ferro?

– Seguro, formé parte de ese grupo que se armó y trabajé ocho años con Ramón Ribas y Corcho Arrigoni hasta que me cansé y si no, no tenía tiempo para todas estas otras cosas (risas). Entonces, como dejo el fútbol y quería seguir, teniendo facilidad para hablar y hacer análisis para hacer un comentario de un partido sea del fútbol o de básquetbol, porque también jugué al basquetbol durante algún tiempo en Ferro Carril, así que hablo con Ramón (Fonticiella) y me pongo a trabajar con él, haciendo de canchero los domingos, fui subiendo y un día me hice comentarista de él y formamos una dupla lindísima.