De ser electo intendente de Montevideo, Daniel Martínez ordenará una auditoría externa en la comuna capitalina y, de surgir elementos irregulares, los llevará a la Justicia penal. En entrevista con el programa Quién es quién, que emite por Diamante FM, el legislador socialista expresó además su idea de implementar indicadores de gestión en caso de ser electo. El candidato del FA dejó claro que no vacilará en denunciar los casos de irregularidades que se encuentren. “Los valores son los valores, la ética es la ética. Es tan malo robar un lápiz, un bloc de papel, o hacer un bagayo, que es un trabajito para llevar a mi casa y vender afuera, como el que recibe una coima. La ética no tiene medición”, insistió. Dijo que siempre parte desde un punto de confianza con el funcionario, pero eso no quita que no se investigue mediante esas auditorías. Martínez explicó que uno de los problemas que han tenido distintos organismos del Estado, como por ejemplo algunos municipios, ha sido la falta de indicadores que fueran evaluando el cumplimiento de objetivos durante el curso de los gobiernos.“No sólo es una herramienta de gestión sino que es fundamental para la transparencia de la democracia”, dijo. También recalcó que esos datos son importantes para los contribuyentes, ya que pueden estar constantemente enterados de la evolución de esos indicadores. Consultado por otra parte sobre dichos de Álvaro Garcé, donde el candidato blanco por el Partido de la Concertación llamó a los candidatos por el FA a “hacerse cargo de los pasados 25 años de gobierno en Montevideo”, Martínez contestó que hacerse cargo es lo que les correspondía, pero recordó que “si bien hay muchas cosas para mejorar, mucho queda por hacer y por corregir errores, pero la ciudad es otra”, agregando que en temas como el de los contenedores de basura el FA ha sido un gobierno pionero.

El yacimiento sufre daños irreparables en un mosaico romano de doble lectura, una tumba musulmana y el patio de las ruinas de una antigua dumus romana.
La titular del Juzgado de Instrucción número uno de Écija (Sevilla) ha ordenado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, para los tres hombres detenidos por su presunta relación con los destrozos perpetrados en el yacimiento arqueológico de Plaza de Armas, perteneciente a Écija (Sevilla).
El yacimiento amanecía el pasado martes con daños irreparables en un mosaico romano, una tumba musulmana y el patio de las ruinas de una antigua domus romana. Se les imputan presuntos delitos de daños contra el patrimonio histórico y de profanación de sepulcros.
Los tres detenidos, identificados como R.C.P.R., J.M.G.P y A.E., han comparecido ya ante la juez instructora del caso y según informa el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), sus declaraciones han sido “ambiguas y contradictorias”. Tras los registros y entradas a sus domicilios, en uno de los cuales habrían sido recuperadas las teselas del mosaico dañado, un mosaico de doble lectura del que sólo constan cuatro en todo el mundo, la juez continúa ahora con la instrucción a la espera de recibir informes técnicos que valoren los daños. En las actuaciones, por cierto, se ha personado el Ayuntamiento de Écija, que gestiona el yacimiento.
Los destrozos fueron cometidos en una zona del yacimiento arqueológico Plaza de Armas que, según las fuentes consultadas por Europa Press, fue excavada entre 1999 y 2000. El expolio, en ese sentido, fue perpetrado en un sector del yacimiento diferente al que recientemente acogía el descubrimiento de los imponentes restos de un antiguo edificio romano con espectaculares pinturas y cromados en excelente estado de conservación.
Los daños han afectado al “mosaico más emblemático de Écija”, denominado Annus, que ha sufrido “daños irreparables” según el arqueólogo municipal, toda vez que también ha sido destrozada una tumba musulmana cuyos huesos “han sido esparcidos por la excavación”. El patio de las ruinas de una antigua casa romana, además, ha sufrido graves daños estructurales y en sus pinturas. “Literalmente, han arrancado media columna que se conservaba”, explica el arqueólogo municipal, Sergio García-Dils.
PÉRDIDA IRREPARABLE
García-Dils ha explicado que el mayor perjuicio lo ha sufrido el mosaico, una pieza “de doble lectura, en la que se podía ver de un lado los imagen de un niño y de otro, a un anciano”. “Hasta lo que sabemos, en el mundo romano sólo había cuatro, uno en Luxemburgo, dos en Italia y el cuarto lo teníamos aquí en Écija”, lamenta García-Dils, que detalla que “era una de las señas de identidad del mundo romano que se había preservado durante siglos en la ciudad, lo hemos perdido de forma definitiva por culpa de estos actos criminales”.
“Esto no es vandalismo, esto es un acto criminal”, lamenta el arqueólogo municipal, quien insiste en que el daño causado al mosaico es definitivamente “irreparable”, toda vez que los autores de estos hechos intentaron destruir otro mosaico descubierto recientemente. “Es decir, hay una intencionalidad, no es un acto vandálico ni gamberreo”, señala el arqueólogo, para quien “el nivel de ensañamiento y de criminalidad sorprende y sobre todo en estos días que nos llevamos las manos a la cabeza con lo que está pasando en Siria”. “Tendríamos que reflexionar sobre que ese nivel de barbarie lo tenemos en Écija”.

El yacimiento sufre daños irreparables en un mosaico romano de doble lectura, una tumba musulmana y el patio de las ruinas de una antigua dumus romana.

La titular del Juzgado de Instrucción número uno de Écija (Sevilla) ha ordenado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, para los tres hombres detenidos por su presunta relación con los destrozos perpetrados en el yacimiento arqueológico de Plaza de Armas, perteneciente a Écija (Sevilla).

El yacimiento amanecía el pasado martes con daños irreparables en un mosaico romano, una tumba musulmana y el patio de las ruinas de una antigua domus romana. Se les imputan presuntos delitos de daños contra el patrimonio histórico y de profanación de sepulcros.

Los tres detenidos, identificados como R.C.P.R., J.M.G.P y A.E., han comparecido ya ante la juez instructora del caso y según informa el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), sus declaraciones han sido “ambiguas y contradictorias”. Tras los registros y entradas a sus domicilios, en uno de los cuales habrían sido recuperadas las teselas del mosaico dañado, un mosaico de doble lectura del que sólo constan cuatro en todo el mundo, la juez continúa ahora con la instrucción a la espera de recibir informes técnicos que valoren los daños. En las actuaciones, por cierto, se ha personado el Ayuntamiento de Écija, que gestiona el yacimiento.

Los destrozos fueron cometidos en una zona del yacimiento arqueológico Plaza de Armas que, según las fuentes consultadas por Europa Press, fue excavada entre 1999 y 2000. El expolio, en ese sentido, fue perpetrado en un sector del yacimiento diferente al que recientemente acogía el descubrimiento de los imponentes restos de un antiguo edificio romano con espectaculares pinturas y cromados en excelente estado de conservación.

Los daños han afectado al “mosaico más emblemático de Écija”, denominado Annus, que ha sufrido “daños irreparables” según el arqueólogo municipal, toda vez que también ha sido destrozada una tumba musulmana cuyos huesos “han sido esparcidos por la excavación”. El patio de las ruinas de una antigua casa romana, además, ha sufrido graves daños estructurales y en sus pinturas. “Literalmente, han arrancado media columna que se conservaba”, explica el arqueólogo municipal, Sergio García-Dils.

PÉRDIDA IRREPARABLE

García-Dils ha explicado que el mayor perjuicio lo ha sufrido el mosaico, una pieza “de doble lectura, en la que se podía ver de un lado los imagen de un niño y de otro, a un anciano”. “Hasta lo que sabemos, en el mundo romano sólo había cuatro, uno en Luxemburgo, dos en Italia y el cuarto lo teníamos aquí en Écija”, lamenta García-Dils, que detalla que “era una de las señas de identidad del mundo romano que se había preservado durante siglos en la ciudad, lo hemos perdido de forma definitiva por culpa de estos actos criminales”.

“Esto no es vandalismo, esto es un acto criminal”, lamenta el arqueólogo municipal, quien insiste en que el daño causado al mosaico es definitivamente “irreparable”, toda vez que los autores de estos hechos intentaron destruir otro mosaico descubierto recientemente. “Es decir, hay una intencionalidad, no es un acto vandálico ni gamberreo”, señala el arqueólogo, para quien “el nivel de ensañamiento y de criminalidad sorprende y sobre todo en estos días que nos llevamos las manos a la cabeza con lo que está pasando en Siria”. “Tendríamos que reflexionar sobre que ese nivel de barbarie lo tenemos en Écija”.