Denuncia maltrato policial a su hijo menor de edad que permanece hospitalizado a raíz de dolores abdominales

Sonia Correa, es una vecina de Salto Nuevo, que ayer, recurrió a la Redacción de EL PUEBLO con el objetivo de hacer pública la situación que está atravesando, con su hijo adolescente que – según narró- debió ser internado luego de ser golpeado por dos policías, ya que pese a hacer la denuncia policial, no ha tenido respuestas.
LOS HECHOS SEGUN
SONIA
Sonia relató que el jueves último, sobre las 23 horas, su hijo de 16 años salió en su moto, una Yumbo 110 cc, a dar una vueltita, “le dije, no te vayas para la avenida (Solari), pero viste como son los gurises… salió para la avenida, y al ratito nomás, sobre las 23:30 me vinieron a avisar que la policía lo había seguido por toda la avenida, cercándolo contra el cordón, y él (su hijo), se asustó y disparó, venía sin casco, no tenía ningún documento”.
Agregó que al llegar a la intersección con Avda. Patulé lo cercaron tanto, que él subió la vereda, fue entonces que chocó aparentemente con un hierro que había y cayó, entonces los policías -que eran dos- abrieron el patrullero, lo agarraron y empezaron a darle patadas. Según afirmó la madre, la gente que la conoce, y presenció el hecho, fueron quienes le dieron aviso de lo que sucedía.
Contó que al llegar allí,  junto a su esposo, al joven lo tenían en el patrullero, tirado para atrás, esposado, sangrando las piernas. La policía lo maltrató, dijeron que la moto era robada, que el joven venía disparando, al tiempo que ella intentaba explicar que la moto no era robada, sino de su propiedad, justificando que tenía los papeles que lo acreditaban. La señora indicó que reconoció que el adolescente no podía andar porque es menor y añadió que luego les preguntó a los policías qué iban a hacer con el joven, a lo que ellos respondieron: “está detenido e incomunicado, porque la moto es robada, no es suya”.
-“Pero él no hizo nada, simplemente disparó porque se asustó”, insistió y cuestionó si no lo iban a llevar al hospital, a lo que le respondieron que no, que iba derecho a la (seccional) Tercera. La señora pidió que lo llevaran al hospital, porque estaba lastimado, entonces le dijeron que sí, pero que ellos (sus familiares) no podían ir.
NO LE PERMITIERON
QUE VIERA A SU HIJO
Pese a su respuesta, fueron a la Emergencia, allí testigos les comentaron que lo ingresaron a las patadas, con la cabeza abajo, esposado, aseguró la visitante. Cuando ella llegó, pidió para entrar al box donde lo estaban atendiendo y los policías la sacaron a la fuerza. Sonia señaló que eso fue alrededor de las 0:00 horas, y hasta las 3 de la  mañana no tenían información del estado de salud de su hijo, entonces pidió para hablar con la doctora, quien le explicó que estaba con mucho dolor, tenía varios golpes, que le habían suministrado un calmante e iban a esperar su reacción, si le calmaba le darían el alta, y sino lo iban a dejar internado.
Ella pidió que le hicieran una placa, le hicieron, pero no le permitieron acompañarlo, mientras,   durante el tiempo que estuvo en la camilla de la emergencia, según  una señora que tiene como testigo, según manifestó, los policías le tiraban el pelo, le pegaban en la cabeza, le apretaban el suero, le tapaban la boca para que no gritara y le decían “más vale que digas que no tenés más dolor, sino cuando salgas y te encontremos en la calle, te vamos a matar a palos, porque vos  hiciste todo mal, nosotros nos tenemos que ir, son las 4 de la mañana y todavía estamos acá”.
Pasadas las 4 de la mañana, la recepcionista le avisó que a su hijo lo habían pasado a sala; había quedado internado.
Tampoco allí la dejaron que lo viera, porque estaba incomunicado y hasta que la jueza no llamara no podía ingresar. Llamaron a su abogado, y entonces les dijeron que la jueza había dado la orden que lo entregaran a sus padres, ya eran las 5 de la mañana del viernes.
Ese mismo día,  a las  8 de la mañana Sonia se presentó en la Seccional 1ª a formular la denuncia y hasta el momento del diálogo con EL PUEBLO, indicó que el forense no había visto a su hijo, cuando allí le dijeron que iba a ir ese mismo día. El joven permaneció internado dos días, pero continúa con dolor en el abdomen, le duele mucho para respirar y teme que tenga “algo más”.
Dijo la denunciante en su visita a EL PUEBLO.

Sonia Correa, es una vecina de Salto Nuevo, que ayer, recurrió a la Redacción de EL PUEBLO con el objetivo de hacer pública la situación que está atravesando, con su hijo adolescente que – según narró- debió ser internado luego de ser golpeado por dos policías, ya que pese a hacer la denuncia policial, no ha tenido respuestas.

LOS HECHOS SEGUN SONIA

Sonia relató que el jueves último, sobre las 23 horas, su hijo de 16 años salió en su moto, una Yumbo 110 cc, a dar una vueltita, “le dije, no te vayas para la avenida (Solari), pero viste como son los gurises… salió para la avenida, y al ratito nomás, sobre las 23:30 me vinieron a avisar que la policía lo había seguido por toda la avenida, cercándolo contra el cordón, y él (su hijo), se asustó y disparó, venía sin casco, no tenía ningún documento”.

Agregó que al llegar a la intersección con Avda. Patulé lo cercaron tanto, que él subió la vereda, fue entonces que chocó aparentemente con un hierro que había y cayó, entonces los policías -que eran dos- abrieron el patrullero, lo agarraron y empezaron a darle patadas. Según afirmó la madre, la gente que la conoce, y presenció el hecho, fueron quienes le dieron aviso de lo que sucedía.

Contó que al llegar allí,  junto a su esposo, al joven lo tenían en el patrullero, tirado para atrás, esposado, sangrando lasDSCN8886piernas. La policía lo maltrató, dijeron que la moto era robada, que el joven venía disparando, al tiempo que ella intentaba explicar que la moto no era robada, sino de su propiedad, justificando que tenía los papeles que lo acreditaban. La señora indicó que reconoció que el adolescente no podía andar porque es menor y añadió que luego les preguntó a los policías qué iban a hacer con el joven, a lo que ellos respondieron: “está detenido e incomunicado, porque la moto es robada, no es suya”.

-“Pero él no hizo nada, simplemente disparó porque se asustó”, insistió y cuestionó si no lo iban a llevar al hospital, a lo que le respondieron que no, que iba derecho a la (seccional) Tercera. La señora pidió que lo llevaran al hospital, porque estaba lastimado, entonces le dijeron que sí, pero que ellos (sus familiares) no podían ir.

NO LE PERMITIERON QUE VIERA A SU HIJO

Pese a su respuesta, fueron a la Emergencia, allí testigos les comentaron que lo ingresaron a las patadas, con la cabeza abajo, esposado, aseguró la visitante. Cuando ella llegó, pidió para entrar al box donde lo estaban atendiendo y los policías la sacaron a la fuerza. Sonia señaló que eso fue alrededor de las 0:00 horas, y hasta las 3 de la  mañana no tenían información del estado de salud de su hijo, entonces pidió para hablar con la doctora, quien le explicó que estaba con mucho dolor, tenía varios golpes, que le habían suministrado un calmante e iban a esperar su reacción, si le calmaba le darían el alta, y sino lo iban a dejar internado.

Ella pidió que le hicieran una placa, le hicieron, pero no le permitieron acompañarlo, mientras,   durante el tiempo que estuvo en la camilla de la emergencia, según  una señora que tiene como testigo, según manifestó, los policías le tiraban el pelo, le pegaban en la cabeza, le apretaban el suero, le tapaban la boca para que no gritara y le decían “más vale que digas que no tenés más dolor, sino cuando salgas y te encontremos en la calle, te vamos a matar a palos, porque vos  hiciste todo mal, nosotros nos tenemos que ir, son las 4 de la mañana y todavía estamos acá”.

Pasadas las 4 de la mañana, la recepcionista le avisó que a su hijo lo habían pasado a sala; había quedado internado.

Tampoco allí la dejaron que lo viera, porque estaba incomunicado y hasta que la jueza no llamara no podía ingresar. Llamaron a su abogado, y entonces les dijeron que la jueza había dado la orden que lo entregaran a sus padres, ya eran las 5 de la mañana del viernes.

Ese mismo día,  a las  8 de la mañana Sonia se presentó en la Seccional 1ª a formular la denuncia y hasta el momento del diálogo con EL PUEBLO, indicó que el forense no había visto a su hijo, cuando allí le dijeron que iba a ir ese mismo día. El joven permaneció internado dos días, pero continúa con dolor en el abdomen, le duele mucho para respirar y teme que tenga “algo más”.

Dijo la denunciante en su visita a EL PUEBLO.