Desde el sentir: «Cavanimanía» salteña y bien a la americana

En los últimos tiempos, los salteños hemos legitimado el orgullo, a la luz de la magnética resonancia de Edinson Cavani y Luis Suárez. Aunque naturalmente, no solo ellos.
Por ejemplo de última, Cristian Palacios en defensa de Juventud de Las Piedras se convirtió en el máximo goleador del Torneo Clausura capitalino, mientras Nicolás Fagúndez en Tacuarembó, más los «naranjeros» de Danubio, sembrando tiempos a favor de la causa.
El nombre de Salto se fue convirtiendo en eje. Y no se trata de falsos paralelismos, respecto a Cavani y Suárez. Ellos dos, han cimentado una aureola especial.
De última, las tres coronas de Suárez con Barcelona de España, mientras Cavani sumó su cuota en Francia para ser campeón.
De lo que no hay dudas es que más allá de Suárez, el aficionado salteño en general, suele revelar una singular simpatía-predilección por Edinson Cavani. Lo siente «más salteño». Más apegado al solar. Suárez surge más distante, aunque se lo rescata a pie juntillas, cuando en el viejo continente se convierte en una locomotora humana, destrozando opositores y procreando el sonoro estallido del gol.
DESDE HOY….Y ENTONCES
Hoy sábado a la hora 16 cuando Uruguay frente a Jamaica, estrene en la nueva edición de la Copa América de selecciones en Chile. Más allá de la celeste, de la ilusión de sostener el reinado, tras la consagración en Argentina años atrás, para los salteños, se replanteará la vigente y pasional «Cavanimanía».
Los latidos podrán ser generales, pero bien particular en este caso por Edinson Roberto Cavani Gómez, el que en nuestro medio pasó por Ferro Carril, Peñarol, Nacional y Salto Uruguay, para que en lo posterior, Danubio en Montevideo, se convirtiese en la ventana abierta de cara al futuro.
En los últimos días, los contactos con EL PUEBLO no han faltado desde Chile, incluso el propio diario El Mercurio, para ahondar en «la vida de Cavani cuando fue naciendo al fútbol».
No hay caso, Cavani se transforma en un potencial embajador de Salto en su todo, transponiendo incluso la frontera del fútbol. A veces surge una sensación: por estos lares, buenamente, no sabemos explotar la rutilante imagen de Edinson Cavani.
En tanto desde hoy, la «Cavanimanía» a la americana, se abrocha al sentimiento. Destella como tantas veces. Más allá de Uruguay, del seleccionado, de sus cuestiones exponenciales en la competencia continental, SALTO ES CAVANI. Inexorablemente así.
Casi un acto de fidelidad sin recortes. De par en par. A corazón declarado. Y bien «naranjero».
Bien nuestro. Bien de aquí. De estos pagos nomás.

-ELEAZAR JOSÉ SILVA-