Desde su condición de rey, que Salto sea lo que tiene que ser

Porque después de todo, es así. Salto es el rey del fútbol del Interior y ahora se adhiere a esta condición de finalista de la llave Litoral-Norte. Por eso, más allá de desniveles, o de vacíos en algunos casos, a partir de esa historia reciente y bien campeona, debe relucir lo mejor de la selección en manos de Alcides Edgardo Nieto,
Young quedó atrás. De 6 puntos, Salto rescató 4. No está mal como consecuencia, aunque en el plano futbolístico, las dudas bañaron el rostro “naranjero” en la recta final, cuando Young se hizo mandamás y su coraje se volvió amenaza.
La cuestión clave es una: Salto debe y puede perfeccionar la misión de ataque, sobre todo, ganar en precisión y eficacia. Si el equipo hubiese alcanzado el 50% de aptitud resolutiva, sin dudas los ahogos no se padecían y la imposición, claramente por más de un gol.
LOS DADOS SOBRE LA MESA
Y Salto tiene que ser estable en el rendimiento, eso por sobre todo. Evitar caer en el “sube y baja” en materia de exposición. No juega Darío Rondán, pero sí Héber Martínez, mientras que la duda se prolonga arriba: Leguísamo con Laforcada o Dos Santos.
La selección es capaz de no renunciar a su solvencia defensiva, con el doble liderazgo de Conti-Cavani en la trinchera central, más todo lo que supone Regueira en la custodia del arco. Pero esencial, que José González ejercite el rol que mejor le cabe: el de bastonero. El de guía en los metros finales e ir descubriendo por dónde es posible llegarle a un rival, que llega después de desfondarle la red por dos veces a Artigas. Siete goles en dos partidos (4-1; 3-1). Desde esa perspectiva, es rival a tener en cuenta. Aunque Salto no debiese ocultar esa condición de rey que la tiene y que sea… lo que tiene que ser.