Después del 3 a 1 a Dolores. ¿Otro mejor remedio que la eficacia misma?

-Las situaciones malogradas por Salto, sobre todo en el segundo tiempo. Es cierto.
Son de esas situaciones en que resolver parece transformarse en sentencia, porque no hay otra. ¡Parece todo tan claro!….porque el disparo no tendría que fallar.
Apuntar bien y decidir.
Pero el hecho es que Salto encontró la eficacia y esos tres goles ante Dolores, reflejan la evolución en esa materia, para alcanzar ahora 9 puntos en la tabla.
Cuando Dolores empató a falta de un par de minutos para la conclusión del primer tiempo, no tanta justicia. Porque después de todo, Salto fue conservando orden defensivo, pero el frentazo ganador de Enzo Escuder descolocando al «Coti» Regueira, un balde de agua fría en medio de la noche gobernada por la temperatura opresora. Casi inhumana.
RAZÓN DE SOCIEDADES
Más allá de la imposición 3 a 1, cristalizada en el segundo tiempo por los goles de Luis Leguísamo y Agustín Pintos, Salto restauró un aspecto vital: las sociedades en los 20 metros finales, a partir de Leguísamo- Dos Santos-Laforcada. La habilitación de Ricardo para el primer gol del «Titi» Leguísamo. La suma de este, para que el «Meco» Pintos ajusticiara con el balazo del 3 a 1.
Y más de tres o cuatro maniobras en esa dirección, sobre la base de ese esencia: juntar para potenciar.
Juntar para acelerar.
Juntar para resolver.
Por eso la eficacia.
Cabe preguntarse si existe otro remedio que ella misma, para expulsar los males de lo que para Salto es a veces, una mecánica imperfecta y a contrapelo.
EL CONFORMISMO SOMETIDO
Buena cosa desde Jorge Noboa: cuando los rendimientos individuales vacilan, cambia. Modifica. Evita la prolongación de algunas crisis. Se da una vuelta por la góndola y rescata lo que es rescatable en la ambición de sumar.
Por eso en la recta final, mandó a la cancha a Agustín Pintos, Alexander Píriz y Rafael Cereijo. Hubo resfrescantes evoluciones, aunque las situaciones se malograron. Porque no siempre además la pelota llegó limpia y la división, una consecuencia inevitable, en medio del tormento de Dolores, tras la aquella primera expulsión.
Antes del juego del miércoles en el Parque Liebig’s, la clave de una victoria esencial. Se trata Salto, de avanzar a una versión lo más confiable posible. El oxigeno no siempre sobra para respirar la ilusión de protagonismo.
Salto la tiene. Ahí está en alto.
¿Mejor en la tabla que en la cancha? Quizás. Pero tampoco hay que desacreditar a la selección de los tres goles. Por eso de la eficacia. Por eso del remedio a la medida del fin.
Remedio del bueno.
Del recomendable.
Eso es.
-ELEAZAR JOSÉ SILVA-