Diputado José Arocena estuvo en Pueblo Lavalleja donde criticó la inseguridad y las leyes reformistas del gobierno

Continuando con la entrevista efectuada al Representante Nacional, Diputado José Andrés Arocena, el legislador realizó la siguiente reflexión, respecto a la inseguridad que vive el país:arocena
“En cuanto a este tema, la seguridad no vale de nada, ¿de qué sirve estar encerrado entre rejas? Yo es la primera vez que vengo acá a Pueblo Lavalleja, y veo que en la esquina en la que estamos parados, en la Alcaldía, hay rejas; veo enfrente de mí una casa pintada de un color rosa, con rejas de color azul; y allá veo otra casa, también con rejas; y otra más allá. Desde Colonia Lavalleja hasta Salto se conocen todos, acá no hay nadie que se desconozca, acá no vienen los chorros de Montevideo, entonces, ¿qué nos pasa como sociedad?, ¿qué le pasa a la seguridad?, ¿qué le pasa al Ministerio del Interior?, porque esto que veo es acá en Pueblo Lavalleja, y pienso en lo que es vivir en un barrio periférico de Montevideo”.
Ahora, ¿qué opinión le merecen las leyes que tratan sobre el aborto y el consumo de marihuana?
“Estoy en contra de las dos. De la marihuana, porque pasó lo que teníamos miedo nosotros; fue una ley de promoción del consumo de drogas, lo cual se podrá discutir, si la misma es buena o es mala, o es mejor o es peor que el tabaco; pero la realidad es que es la introducción a las drogas duras. Uno va al traficante y le dice: dame marihuana, no tengo, pero tengo esta que es buenísima, y terminas comprando, y ya te quedás enganchado, o sea, no es el consumo de la marihuana, sino la entrada a otras drogas.
Hoy en Uruguay se tiene datos de que un 70% o un 80% de la juventud está consumiendo drogas; esto es muy preocupante; tenemos problemas sociales que salen de una mala educación, de una mala formación, que la gurisada no sabe ni qué hacer, donde no encuentran un lugar dentro de los sistemas de estudio tradicionales, haciendo falta que se disperse por la campaña la UTU, que haya cursos móviles puntuales, para poder trabajar, ya que la muchachada se aburre y comienza ahí a consumir. ¿Vamos a echarles toda la culpa por errores?, creo que no; primero es la responsabilidad nuestra, de los adultos. Por eso para mí esta ley es un fracaso, ya que ha estimulado, reitero, el consumo de las drogas.
En cuanto a la despenalización del aborto, Arocena dijo que: “Tengo una visión de la defensa de la vida; la ley que estaba en vigencia antes, permitía la realización de abortos por casos específicos y excepcionales, como la violación, o una mala formación; pero hoy, lo que está en el vientre de la madre no está definido, no es una vida, no es un niño, no es nada; entonces, hablemos claro, es un niño, está en una condición distinta a la que va a estar después, cuando respire con sus pulmones, pero lo más probable es que tenga nombre antes de ser parido, porque las mamás y los papás ya los habrán pensado, y está en el vientre de la madre, por lo tanto, tenemos que defenderlo.
¿Qué pasa muchas veces con la realidad?, es que existen muchas mujeres que no encuentran apoyo en la sociedad para mantener a ese hijo primero en su vientre y después poder dar a luz, y es más fácil abortar, buscando siempre el camino más corto, más rápido, en vez de ayudar, apoyar a esa madre para que llegue al final de su gestación, y que ese niño que tiene en el vientre pueda nacer, y que lo podamos apoyar desde el primer día de nacido, y no darnos el lujo de decir: tenés que abortar, tomá una pastilla y hacelo, o andá al médico que te lo hace. Yo prefiero apostar a la vida, porque hay que ser positivo, por eso digo que no al aborto”.
¿Un mensaje final que quiera dejarle a la comunidad, no sólo a la de Pueblo Lavalleja, sino también a todos los lectores de Diario El Pueblo?
“Yo me siento feliz de estar acá; soy hijo de un pueblo muy chiquito, de 700 personas, que se llama La Cruz, en el Departamento de Florida, por algo elegí venir acá. Estos pueblos necesitan nuestro amor, nuestro cariño, porque están muy dejados, pero hoy más que nunca, hay un centralismo hacia Montevideo, hacia las capitales departamentales, que dentro de poco el Uruguay va a ser como una estancia cimarrona, que va a tener un casco de estancia principal, que va a ser Montevideo, con 18 puestos que van a ser las capitales departamentales, donde a los que somos hijos de pueblo, nos está costando mucho vivir en ellas.
El mensaje es por lo tanto, que tenemos que valorar lo que tenemos en calidad de vida acá en estos pueblos; porque no todo pasa por tener más consumo económico, hay otras cosas que no te puede dar la plata, como ser y tener un buen vecino, o vivir en familia en una comunidad unida, en un sistema social en que todos colaboran; no hay nada peor que una escuela en un barrio de Montevideo que no tiene una comisión de padres, porque a nadie le importa, siendo que estoy seguro que acá, la comisión de la escuela trabaja, como me imagino que trabaja la comisión del liceo y la de la policlínica.