Domingo violento: “Nos tenemos que sacar las caretas; los culpables somos nosotros”

El  delegado de Gladiador, Abel Rumi arrancó con destino de denuncia. Pensó primero y articuló palabras después, “porque al salir de la cancha, lo que pasó fue vergonzoso”, aludiendo al ingreso de la terna con rumbo al vestuario, “porque también los que estábamos ahí ligamos salivazos y agresiones verbales. Hay que tener la sangre de pato para estar ahí adentro”, dijo sin más vuelta el representante de Gladiador. Con Sebastián Piastri (Nacional), la solicitud de disculpas no faltó, aunque subrayó que “no somos el padre de la gente. Los dirigentes estamos para dirigir, no para ser guardias. Y tampoco le vamos a poner una pistola en la cabeza a la gente que tiene actitudes que podemos no compartir”. Pero eso fue solo el principio, desde el momento que el presidente de Tigre, Juan Mainardi, compareciente en el Consejo Superior, pasó revista a lo sucedido en su cancha, “cuando unos 20 hinchas de Saladero entraron de pesado. Entraron como ganado”. El presidente subrayó el destrozo en algunos sectores de la cancha y “en los baños, ensuciando las paredes con excremento. Fue difícil creer lo que vimos. Fue lamentable”.
“LA CANCHA DE TIGRE
NO ESTÁ EN
CONDICIONES”
El delegado de Saladero, Luis Gráces, lanzó la réplica: “La cancha de Tigre no está habilitada para tanta gente y además lo dejo en claro: la policía está haciendo de gusto. Esta es una pasada de factura porque se rechazó la denuncia que hicieron sobre lo que pasó en Universitario y Gladiador (las denuncias al kinesiólogo y DT de Gladiador)”. En tanto Juan Mainardi subrayó que su club radicó la denuncia en la Tercera Sección de Policía. A su vez, Gracés anunció que “Saladero se hará cargo de las roturas. Lo que hay que pagar se pagará”. Sobre el final mismo de ese hervidero de acusaciones y denuncias ayer a la noche en el Consejo Superior de la Liga Salteña de Fútbol, el vicepresidente Carlos Rocha, fue letal: “Nos tenemos que sacar las caretas. Los culpables somos nosotros. Cuando tenemos que ser drásticos no lo somos y aquí en la Liga decimos una cosa y en la cancha otra”. Fue el momento de mayor tensión, porque no faltó respuesta de Gracés y las voces de los dos elevaron el torno.
A su vez, Juan Osvaldo González (Ferro Carril), rescatando lo sucedido con las denuncias a los dos integrantes del Cuerpo Técnico de Gladiador, enfatizó en que “fue un hecho policial. La policía debió manejarlo en su competencia y no tirarnos la pelota a nosotros”.
Por lo demás, de aquí en más, “los hinchas que de pesado ingresen y no paguen, las entradas de los mismos correrár por cuenta de los clubes”. En este último caso, Saladero. La votación se tradujo por amparo mayoritario a la hora misma de la votación.

El  delegado de Gladiador, Abel Rumi arrancó con destino de denuncia. Pensó primero y articuló palabras después, “porque al salir de la cancha, lo que pasó fue vergonzoso”, aludiendo al ingreso de la terna con rumbo al vestuario, “porque también los que estábamos ahí ligamos salivazos y agresiones verbales. Hay que tener la sangre de pato para estar ahí adentro”, dijo sin más vuelta el representante de Gladiador. Con Sebastián Piastri (Nacional), la solicitud de disculpas no faltó, aunque subrayó que “no somos el padre de la gente. Los dirigentes estamos para dirigir, no para ser guardias. Y tampoco le vamos a poner una pistola en la cabeza a la gente que tiene actitudes que podemos no compartir”. Pero eso fue solo el principio, desde el momento que el presidente de Tigre, Juan Mainardi, compareciente en el Consejo Superior, pasó revista a lo sucedido en su cancha, “cuando unos 20 hinchas de Saladero entraron de pesado. Entraron como ganado”. El presidente subrayó el destrozo en algunos sectores de la cancha y “en los baños, ensuciando las paredes con excremento. Fue difícil creer lo que vimos. Fue lamentable”.

“LA CANCHA DE TIGRE NO ESTÁ EN CONDICIONES”

El delegado de Saladero, Luis Gráces, lanzó la réplica: “La cancha de Tigre no está habilitada para tanta gente y además loviolencia dejo en claro: la policía está haciendo de gusto. Esta es una pasada de factura porque se rechazó la denuncia que hicieron sobre lo que pasó en Universitario y Gladiador (las denuncias al kinesiólogo y DT de Gladiador)”. En tanto Juan Mainardi subrayó que su club radicó la denuncia en la Tercera Sección de Policía. A su vez, Gracés anunció que “Saladero se hará cargo de las roturas. Lo que hay que pagar se pagará”. Sobre el final mismo de ese hervidero de acusaciones y denuncias ayer a la noche en el Consejo Superior de la Liga Salteña de Fútbol, el vicepresidente Carlos Rocha, fue letal: “Nos tenemos que sacar las caretas. Los culpables somos nosotros. Cuando tenemos que ser drásticos no lo somos y aquí en la Liga decimos una cosa y en la cancha otra”. Fue el momento de mayor tensión, porque no faltó respuesta de Gracés y las voces de los dos elevaron el torno.

A su vez, Juan Osvaldo González (Ferro Carril), rescatando lo sucedido con las denuncias a los dos integrantes del Cuerpo Técnico de Gladiador, enfatizó en que “fue un hecho policial. La policía debió manejarlo en su competencia y no tirarnos la pelota a nosotros”.

Por lo demás, de aquí en más, “los hinchas que de pesado ingresen y no paguen, las entradas de los mismos correrár por cuenta de los clubes”. En este último caso, Saladero. La votación se tradujo por amparo mayoritario a la hora misma de la votación.