Dos de los refugiados que llegaron a Uruguay dijeron que tienen problemas económicos y psicológicos

Reclaman un plan para reinsertarse en la sociedad.
Los ex presos de la cárcel de Guantánamo, Abu Wael Dhiab y Ali al-Shaaban, fueron entrevistados por Telemundo y hablaron de su situación en Uruguay y de los problemas económicos y psicológicos que aún mantienen.
“Hay ciertas presiones, por ejemplo la situación psicológica y económica de cada uno, así como otras situaciones. Capaz que no es el momento de entrar en detalle (…)Hay falta de horas de dormir, hay dolores, hay presiones psicológicas que se acumulan en falta de estabilidad y al tener falta de estabilidad es más difícil de mejorar”, dijo Abu Wael Dhiab quien comenzó agradeciendo al pueblo uruguayo y al Gobierno por el gesto que han tenido con ellos.
“Doy un ejemplo: hace dos meses y medio que estoy afuera, necesito ver a mi esposa y a mi familia. ¿Dónde están ellos? Los necesito. Necesito claridad. Hay muchas respuestas oscuras. Necesito la lógica y la claridad para lograr esto, ese es mi mensaje”, explicó.
Uno de los principales reclamos por parte de Abu Wael Dhiab es que los países que decidan traer presos de Guantánamo tengan un plan para reinsertarlos en la sociedad. Además, afirmó tener reclamos contra Estados Unidos.“Nosotros sentimos que salimos de una prisión y entramos en otra. Está limitado lo que podemos hacer. El pueblo uruguayo mostró un corazón grande al recibirnos, pero recibir no es suficiente, hay que tener un plan para ayudar a construir las vidas, y el futuro. La idea es que los gobiernos preparen eso, no solamente recibirlos”, dijo.
Alí al-Shaaban tenía 19 años cuando fue llevado a la prisión de Guantánamo y hoy trece años después cree que necesita de más ayuda por parte del gobierno para poder salir adelante.
“Lamentablemente no sabemos cuál es nuestro estatus legal en Uruguay. Nos gustaría que alguna autoridad del Gobierno nos supiera decir cuál es exactamente nuestra situación legal en Uruguay”.
Alí, como todos, extraña mucho a su familia y quiere reunirse con ella, algo que creían iba a ser posible una vez que llegaran al país.
“Cuando llegamos a Uruguay pensamos que iba a ser posible que vinieran, pero ahora no creo que sea una buena idea ya que en nuestra situación no podríamos mantenerlas. Ni siquiera puedo mantenerme económicamente a mí mismo. Si el gobierno no me ayuda con este tema no creo que pueda reunirme con ellos. Tengo una familia muy grande y aún teniendo un trabajo no podría mantenerme y mucho menos mantener a mi familia por lo que necesitaría asistencia por un tiempo”.
“Nos han pedido que trabajemos desde la primer semana que llegamos y les dijimos que está bien, no estamos en contra del trabajo pero sí de los tiempos que nos plantearon. Queremos trabajar como cualquier persona normal, ser independientes, mantenernos. El problema es que, como le dije, cuando fui detenido tenía 19 años. Pasé casi 13 años en prisión, eso es casi la mitad de mi vida. Que me pidan que consiga mantenerme por mis medios en la primer semana, el primer mes o dos meses no creo que sea razonable”, agregó.
El Pit-Cnt afirmó tener entendido que hay conversaciones en curso entre el gobierno y la agencia de la ONU para los refugiados (Acnur) para que se haga cargo de los expresos. Sin embargo, la Oficial Regional Senior de esa oficina, Michelle Alfaro, dijo a El País que eso no está planteado.
«Hay muchos refugiados en Uruguay y no hay nada más especializado, más específico, para estos muchachos», señaló la funcionaria al matutino.
Acnur no tiene previsto colaborar económicamente con los liberados de Guantánamo y cualquier versión en ese sentido no es exacta, señaló. «Me sorprendió que se mencionara. No sé dónde lo sacaron. Creo que alguien se equivocó», declaró.

Reclaman un plan para reinsertarse en la sociedad.

Los ex presos de la cárcel de Guantánamo, Abu Wael Dhiab y Ali al-Shaaban, fueron entrevistados por Telemundo y hablaron de su situación en Uruguay y de los problemas económicos y psicológicos que aún mantienen.

“Hay ciertas presiones, por ejemplo la situación psicológica y económica de cada uno, así como otras situaciones. Capaz que no es el momento de entrar en detalle (…)Hay falta de horas de dormir, hay dolores, hay presiones psicológicas que se acumulan en falta de estabilidad y al tener falta de estabilidad es más difícil de mejorar”, dijo Abu Wael Dhiab quien comenzó agradeciendo al pueblo uruguayo y al Gobierno por el gesto que han tenido con ellos.

“Doy un ejemplo: hace dos meses y medio que estoy afuera, necesito ver a mi esposa y a mi familia. ¿Dónde están ellos? Los necesito. Necesito claridad. Hay muchas respuestas oscuras. Necesito la lógica y la claridad para lograr esto, ese es mi mensaje”, explicó.

Uno de los principales reclamos por parte de Abu Wael Dhiab es que los países que decidan traer presos de Guantánamo tengan un plan para reinsertarlos en la sociedad. Además, afirmó tener reclamos contra Estados Unidos.“Nosotros sentimos que salimos de una prisión y entramos en otra. Está limitado lo que podemos hacer. El pueblo uruguayo mostró un corazón grande al recibirnos, pero recibir no es suficiente, hay que tener un plan para ayudar a construir las vidas, y el futuro. La idea es que los gobiernos preparen eso, no solamente recibirlos”, dijo.

Alí al-Shaaban tenía 19 años cuando fue llevado a la prisión de Guantánamo y hoy trece años después cree que necesita de más ayuda por parte del gobierno para poder salir adelante.

“Lamentablemente no sabemos cuál es nuestro estatus legal en Uruguay. Nos gustaría que alguna autoridad del Gobierno nos supiera decir cuál es exactamente nuestra situación legal en Uruguay”.

Alí, como todos, extraña mucho a su familia y quiere reunirse con ella, algo que creían iba a ser posible una vez que llegaran al país.

“Cuando llegamos a Uruguay pensamos que iba a ser posible que vinieran, pero ahora no creo que sea una buena idea ya que en nuestra situación no podríamos mantenerlas. Ni siquiera puedo mantenerme económicamente a mí mismo. Si el gobierno no me ayuda con este tema no creo que pueda reunirme con ellos. Tengo una familia muy grande y aún teniendo un trabajo no podría mantenerme y mucho menos mantener a mi familia por lo que necesitaría asistencia por un tiempo”.

“Nos han pedido que trabajemos desde la primer semana que llegamos y les dijimos que está bien, no estamos en contra del trabajo pero sí de los tiempos que nos plantearon. Queremos trabajar como cualquier persona normal, ser independientes, mantenernos. El problema es que, como le dije, cuando fui detenido tenía 19 años. Pasé casi 13 años en prisión, eso es casi la mitad de mi vida. Que me pidan que consiga mantenerme por mis medios en la primer semana, el primer mes o dos meses no creo que sea razonable”, agregó.

El Pit-Cnt afirmó tener entendido que hay conversaciones en curso entre el gobierno y la agencia de la ONU para los refugiados (Acnur) para que se haga cargo de los expresos. Sin embargo, la Oficial Regional Senior de esa oficina, Michelle Alfaro, dijo a El País que eso no está planteado.

«Hay muchos refugiados en Uruguay y no hay nada más especializado, más específico, para estos muchachos», señaló la funcionaria al matutino.

Acnur no tiene previsto colaborar económicamente con los liberados de Guantánamo y cualquier versión en ese sentido no es exacta, señaló. «Me sorprendió que se mencionara. No sé dónde lo sacaron. Creo que alguien se equivocó», declaró.