Dos personas fueron procesadas ayer, una de ellas

Un sujeto amenazó y robó a jóvenes que venían de una fiesta

Varios hurtos se han registrado en las últimas horas, en algunos casos fueron aclarados y los responsables fueron procesados. Sin embargo, la situación de inseguridad sigue dando que hablar, debido a la asiduidad con los que son cometidos en todos los puntos de la ciudad.

Ayer, con la reapertura del año judicial tras la conclusión de la Feria Judicial Mayor, los jueces penales retomaron su turno adoptando medidas severas en algunos de los casos planteados.

Fue así, que por disposición judicial, uno de ellos fue procesado con prisión y fue alojado en la cárcel departamental de Salto, que a partir de ayer, según lo que establece la nueva ley de presupuesto quinquenal, todos los recintos carcelarios del país pasaron a denominarse como Centro de Rehabilitación.

Si bien cuenta con las mismas carencias que no permiten la rehabilitación de las personas que están alojadas en el lugar, al menos la nueva denominación tiende a ello.

PROCESADO CON PRISIÓN Y UN MENOR ALOJADO EN EL INAU

El pasado 9 de enero, una denuncia de robo en el interior de una vivienda había sido denunciada por parte de un hombre de 40 años de edad, quien se encontraba encargado de cuidar una finca de la calle Luis Alberto de Herrera al 500, y en momentos que se ausentó del lugar, personas ajenas ingresaron a la casa por la puerta del fondo, dañándola con intención de llevarse lo que había adentro.

Al regresar, el denunciante constató la falta de una computadora Notebook, de color gris, marca Toshiba, modelo Satélite Serie L-450 por la que la Policía  practicó diversas averiguaciones al respecto pero con resultados negativos. A todo esto, el pasado lunes 31 de enero, concurrió una mujer hasta la sede policial quien hizo entrega de la computadora denunciada como robada, haciendo saber que un hombre, del cual incluso aportó sus datos, la había dejado en su casa para vendérsela a su hija. De inmediato el personal policial procedió a la detención de un sujeto de 25 años de edad, domiciliado en el Barrio Caballero, quien al ser indagado al respecto, expresó que la computadora le fue vendida por un  menor de 16 años de edad, en la suma de $U 5.000 (Cinco mil pesos uruguayos) y posteriormente él la vendió en la misma suma, gastando el dinero en provecho propio.

Más tarde fue notificado el menor mencionado en el hecho, quien concurrió acompañado por su representante legal, siendo indagado al respecto, manifestó que conoce del barrio al hombre que lo sindica como quien le proporcionó la computadora, pero negó que lo expresado por éste contra su persona fuera cierto.

Puestas las actuaciones en conocimiento de la justicia penal competente, el magistrado actuante dispuso la “internación del menor en dependencias del INAU (Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay) bajo custodia policial. Que el mayor continúe detenido y fueran ambos conducidos a su despacho ayer. Se emplace para misma audiencia al denunciante, comprador y se eleven los antecedentes adjuntando carpeta técnica”.

Una vez finalizada sus actuaciones dispuso el procesamiento y prisión de P.D.S.S. de 25 años de edad (poseedor de antecedentes penales) por la comisión de “un delito de receptación especialmente agravada”.

Una vez fichado en el departamento de policía técnica, fue alojado en el Centro de Rehabilitación Salto.

PROCESADO SIN PRISIÓN           

Mientras tanto, a las 8:30 de la mañana del pasado domingo 30 de enero, personal de la Seccional Segunda procedió a la detención de un hombre de 22 años de edad, el mismo se encontraba escondido entre unos arbustos existentes en Catalina Harriague de Castaños a la altura del 1000, incautándosele una caja de color blanca conteniendo un par de zapatos marca Lombardini sin uso, Nro. 41 y un teléfono celular marca Nokia color azul y blanco, efectos de los cuales no pudo especificar procedencia.

Por tal motivo registró entrada en calidad de detenido en esa seccional para las averiguaciones del caso.

Pero ese mismo día, concurrió hasta la Seccional Tercera de Policía, una mujer de 52 años de edad, domiciliada en la calle Maciel al 400 quien en compañía de su hijo menor de 14 años, denunció que en horas de la noche del sábado, el adolescente había concurrido a un cumpleaños en Arenitas Blancas, y al regreso en compañía de unos amigos, fueron interceptados por una persona, del cual aportó datos y después de despojarlo de las prendas mencionadas los corrió, notando al llegar a su domicilio la falta de su teléfono celular marca Nokia.

Al llamar a dicho número, contestó una voz masculina, diciéndole que tenía el celular en su poder, que se encontraba en el lugar en el que los había interceptado y para devolverle el mismo, le exigía la suma de 250 pesos uruguayos, dándole como dirección para hacer la transacción, una finca de la zona sur de la ciudad.

Al concurrir a dicha dirección, ésta no existía, por lo que decidieron concurrir a la Seccional Policial a realizar la denuncia respectiva. Pero al serle exhibido el teléfono celular incautado por la Policía, el joven lo reconoció como el denunciado.

Posteriormente formuló una denuncia un hombre, domiciliado en Barrio San Martín, expresando que dejó estacionada su camioneta con traba de seguridad frente a su domicilio y que a la hora 9:30 fue alertado por la policía que le habían robado desde el interior de la misma, constatando el forzamiento de la luneta trasera y el hurto desde el interior del vehículo, de una caja de zapatos marca Lombardini, que contenía un par de zapatos sin uso Nº 41. Al exhibirle los zapatos incautados al denunciante, éste reconoció a los mismos como de su propiedad. Se localizó un testigo presencial del hurto a la camioneta. Y el caso fue puesto en conocimiento de la justicia penal competente. Luego de las actuaciones respectivas, el magistrado actuante dispuso que el detenido fuera conducido. Además ordenó que fueran emplazados a la sede judicial los denunciantes y los testigos, con los antecedentes de los elementos incautados. Una vez finalizada sus actuaciones, el magistrado dispuso el procesamiento sin prisión de la persona que responde a las iniciales P.D.G.C., de 22 años de edad, por la comisión de “un delito de hurto especialmente agravado”, imponiéndole como medida sustitutiva a la prisión la presentación en la seccional correspondiente a su domicilio, durante una vez por semana en un lapso de 30 días.