Ejército chileno pide baja a coronel por homenaje a represor en la dictadura

Santiago de Chile, 15 oct (EFE).- El Ejército chileno informó hoy que se pidió al coronel Germán Villarroel la «entrega inmediata del mando» de la Escuela Militar de la institución, tras conocerse el homenaje que allí se hizo al exoficial Miguel Krassnoff, condenado a más de 600 años por crímenes de lesa humanidad en la dictadura.
El general Miguel Alfonso Bellet señaló a los periodistas que, además, se solicitó dar curso a su renuncia al empleo, mientras que en el caso de Miguel Krassnoff Bassa, hijo del detenido, se ordenó la tramitación al retiro que él ya había solicitado.
«Respecto del coronel Villarroel Opazo, director de la Escuela Militar, entrega inmediata del mando del instituto y dar curso a su renuncia al empleo y del coronel Krassnoff Bassa, director de la escuela de idiomas del Ejército, entrega inmediata del mando del instituto, y al haber solicitado su retiro, se procederá a su tramitación en los plazos reglamentarios», enfatizó Bellet.
Además, el general afirmó que no se tomaron las precauciones necesarias de parte de las autoridades competentes, lo que afectó «gravemente a la institución».
«El Ejército de Chile reitera a la opinión pública su absoluto rechazo a los hechos acontecidos pues constituyen conductas impropias de la profesión militar, entendiendo que todo comportamiento que se aparte de la doctrina institucional establecida, debe ser sancionado de acuerdo a la reglamentación vigente», concluyó el general.
Este domingo se reveló un video en que Miguel Krassnoff Bassa, hijo del exagente de la desaparecida Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), realiza un homenaje a su padre.
Y además agradece la «valentía y hombría» de recordar a su padre, todo esto en el marco de una actividad deportiva realizada en la Escuela Militar en Santiago.
La Corte Suprema ha confirmado 71 sentencias contra Krassnoff Martchenko, que suman penas por 668 años de cárcel, según registros judiciales.
Durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), según cifras oficiales, unos 3.200 chilenos murieron a manos de agentes del Estado, de los que 1.192 figuran aún como detenidos desaparecidos, mientras otros 33.000 fueron torturados y encarcelados por causas políticas. EFE