El “Ceibo” fue, y ganó

En el día de la madre, entre la emoción y la adrenalina…

Público
Aceptable, buen marco el domingo a la tarde allí en cancha de Gladiador, donde se registró la mayor recaudación de la jornada futbolera en los partidos que se jugaron por la 4ª fecha de la primera rueda (se completa esta noche con dos partidos, uno en el Dickinson, el otro en el Merazzi)
Se vendieron en Gladiador en forma primaria, 632 boletos, y se recaudaron por tal concepto $ 70,770. Sin dudas que se esperaba  algo más de público observando este compromiso, pero sin dudas la inestabilidad del tiempo, y el día de la madre, seguramente fueron motivos para que algunos decidieran quedarse en casa.
Reconocimiento
El de los diferentes equipos a todas las madres, pero sin dudas, la nota emotiva (al menos de lo que nos tocó vivir y observar allí en cancha de Gladiador), la dio el equipo de Ceibal, cuando al momento de ingresar al campo de juego, lo hizo con una gran pancarta, que rezaba en su leyenda “Feliz día de la Madre”, la cual fue mostrada por los jugadores hacia los cuatro costados, recibiendo este gesto el aplauso cerrado de todos los allí presentes.
Cuando está bien, está bien.
Aparte de la pancarta, cada uno de os jugadores de Ceibal, recibió previo al inicio del partido, (y cuando aún no habían ingresado a al cancha), un sobre por parte del delegado Araújo, que también contenía una tarjeta alusiva al día tan especial, y aquellos jugadores que tenían a su mamá presente en la cancha, o alguna persona del entorno familiar, recibió por parte de los muchachos de Ceibal dicho reconocimiento en manos propias. Emotivo realmente, y lo queríamos contar, el gesto, y la situación vivida lo ameritaba.
Chaná rescató un punto
en los descuentos
En el partido de primera hora, el empate 1 a 1 entre Nacional y Chaná, también tuvo cierre emotivo. Lo ganaba Nacional, parecía que el tricolor se llevaba los tres puntos ante el “Indio” con aquel gol de “Joselo” García al 1 de la etapa de complemento,y los de Noboa solo esperaban el “pitazo” de José G. De los Santos para festejar, olvidando que el juego culmina cuando el árbitro hace sonar su silbato y marca el centro de la cancha.
En el último minuto de los descuentos, Francesco Da Silva, un hombre que vaya sí conoce esa cancha, recibió una pelota un par de metros fuera del área mayor, y sacó un “misil”, que dejó sin
asunto a Federico Noboa, que se estiró lo más que pudo, pero no llegaría nunca.
Lo empató Chaná en el cierre mismo del juego, se “descansó” Nacional pensado que el juego estaba ganado,
tuvo una desatención, y terminó dejando dos puntos.
Ceibal consiguió lo
que fué a buscar…
Sin dudas, sabedor el equipo de Ruben González de lo que se jugaba, el liderazgo en la tabla que compartía con Progreso hasta ese momento. También lo sabía Gladiador que llegaba con un gran antecedente previo, (le había ganado nada más, y nada menos que a Ferro en el Merazzi). Pero Ceibal marcó presencia, y mostró su intención desde el inicio, Pablo González mostró el camino, y luego Sebastián Masseroni confirmó el buen momento del “Ceibo” en el campeonato jugadas cuatro fechas, y con dos goles (el primero suyo un verdadero “golazo”) el delantero sentenció el juego en favor de su equipo.

Público

Aceptable, buen marco el domingo a la tarde allí en cancha de Gladiador, donde se registró la mayor recaudación de la jornada futbolera en los partidos que se jugaron por la 4ª fecha de la primera rueda (se completa esta noche con dos partidos, uno en el Dickinson, el otro en el Merazzi)

Se vendieron en Gladiador en forma primaria, 632 boletos, y se recaudaron por tal concepto $ 70,770. Sin dudas que se esperaba  algo más de público observando este compromiso, pero sin dudas la inestabilidad del tiempo, y el día de la madre, seguramente fueron motivos para que algunos decidieran quedarse en casa.

Reconocimiento

El de los diferentes equipos a todas las madres, pero sin dudas, la nota emotiva (al menos de lo que nos tocó vivir y observar allí en cancha de Gladiador), la dio el equipo de Ceibal, cuando al momento de ingresar al campo de juego, lo hizo con una gran pancarta, que rezaba en su leyenda “Feliz día de la Madre”, la cual fue mostrada por los jugadores hacia los cuatro costados, recibiendo este gesto el aplauso cerrado de todos los allí presentes.

Cuando está bien, está bien.

Aparte de la pancarta, cada uno de os jugadores de Ceibal, recibió previo al inicio del partido, (y cuando aún no habían ingresado a al cancha), un sobre por parte del delegado Araújo, que también contenía una tarjeta alusiva al día tan especial, y aquellos jugadores que tenían a su mamá presente en la cancha, o alguna persona del entorno familiar, recibió por parte de los muchachos de Ceibal dicho reconocimiento en manos propias. Emotivo realmente, y lo queríamos contar, el gesto, y la situación vivida lo ameritaba.

Chaná rescató un punto en los descuentos

En el partido de primera hora, el empate 1 a 1 entre Nacional y Chaná, también tuvo cierre emotivo. Lo ganaba Nacional, parecía que el tricolor se llevaba los tres puntos ante el “Indio” con aquel gol de “Joselo” García al 1 de la etapa de complemento,y los de Noboa solo esperaban el “pitazo” de José G. De los Santos para festejar, olvidando que el juego culmina cuando el árbitro hace sonar su silbato y marca el centro de la cancha.

En el último minuto de los descuentos, Francesco Da Silva, un hombre que vaya sí conoce esa cancha, recibió una pelota un par de metros fuera del área mayor, y sacó un “misil”, que dejó sin asunto a Federico Noboa, que se estiró lo más que pudo, pero no llegaría nunca. Lo empató Chaná en el cierre mismo del juego, se “descansó” Nacional pensado que el juego estaba ganado, tuvo una desatención, y terminó dejando dos puntos.

Ceibal consiguió lo que fué a buscar…

Sin dudas, sabedor el equipo de Ruben González de lo que se jugaba, el liderazgo en la tabla que compartía con Progreso hasta ese momento. También lo sabía Gladiador que llegaba con un gran antecedente previo, (le había ganado nada más, y nada menos que a Ferro en el Merazzi). Pero Ceibal marcó presencia, y mostró su intención desde el inicio, Pablo González mostró el camino, y luego Sebastián Masseroni confirmó el buen momento del “Ceibo” en el campeonato jugadas cuatro fechas, y con dos goles (el primero suyo un verdadero “golazo”) el delantero sentenció el juego en favor de su equipo.