El “Gallego” Cortes… Una historia que merece ser contada

EL PUEBLO sigue recordando un poco la historia del básquetbol salteño y en este caso, nuestro recordado como grande del básquetbol salteño también tuvo mucho que ver con el básquet nacional. Mucha historia, muchos recuerdos, mucho por aprender de este gran ex jugador. Una experiencia que en Salto, solo él la puede contar, desde ese mundial con la Selección Uruguaya, a la obtención del uno de los Sudamericanos, también los Campeonatos Nacionales con la Selección de Salto, su experiencia en San Pablo, Montevideo y Salto. Un jugador que tiene el básquetbol en la sangre, que siguió los pasos de su padre, quien era el único jugador salteño que pudo obtener una medalla olímpica en básquetbol. Toda esa herencia de conocimientos del básquetbol, los supo aprovechar muy bien el gran Ramiro Cortes, quien hace pocos días diálogo con nosotros y nos contó su historia.
SUS INICIOS
Los inicios de Ramiro Cortes fueron en Círculo Sportivo, club al cual comenzó a ir con su padre desde los cinco años apróximadamente… “Cuando yo empecé en Círculo, esta cancha que vemos hoy en dia no existía, era todo abierto y aparte también era un cancha de frontón. No había tableros ni nada, y nos habían puesto una especie de tarima, entonces nosotros subíamos una escalera y tirábamos al aro y así estabamos todo el día.” – expresó Cortes.
SU PADRE, EL ÍDOLO DE GENERACIONES,
SU GRAN AMIGO
Su padre, era uno de los jugadores más reconocidos en el básquetbol nacional e internacional en la época que Ramiro comenzó a jugar al básquetbol… “Mi padre empezó jugando en Salto Uruguay al fútbol, el era arquero y un dia le dijoeron que no podia jugar al futbol, que no servía para eso, que se dedicara al básquetbol y lo hizo, sin dudas que le fue mucho mejor. Cuando él empezo a jugar en Círculo yo siempre lo acompañaba, con papá eramos muy amigos, y buenos compañeros, yo lo veía jugar y así fue como me empezó a gustar el básquetbol.” – nos contó Ramiro.
Recordando a su padre, el jugador de básquetbol, Cortes nos comentó que de su niñez recuerda una gran vitrina que había en su casa con todos los trofeos y medallas que había ganado su padre… “Yo a esa edad no tenía ni idea que mi padre había sido campeón sudamericano y que había obtenido una medalla de bronce en una olimpíada. Empecé a tomar concienca después de más grande, a los 13 o 14 años, y cuando me fui a Montevideo mucho más.”
MONTEVIDEO Y SAN PABLO,
LAS NUEVAS EXPERIENCIAS
A los 13 años de edad, Ramiro se va a vivir a la capital del país. Su época como cadete jugo en el equipo de Malvin… “Me acuerdo que estaba Teófilo Banchero, que era intimo amigo de mis padres, jugue solo la temporada de cadetes en Malvin, porque  quedaba muy lejos mi casa del club. Yo vivía en Positos y tenía que tomarme dos ómnibus para llegar a Malvin, y cuando volvia llegaba de noche y era bastante riesgoso y a mi me complicaba.”
Mientras vivió en Montevideo, Cortes estudio en el Liceo Nº7 “Joaquín Suárez” que quedaba muy cerca de su casa. Su llegada a este liceo, le haría cambiar en muy poco tiempo de club… “La secretaria del liceo que era esposa de un ex compañero de mi padre y uno de los adscriptos que en ese momento también se desempeñaba como técnico de la selección del liceo, ambos eran hinchas de Trouville. Un día me acuerdo que fui a pedirle al adscripto para jugar al básquetbol y el me preguntó si yo había jugado antes al básquet, yo le contesté que era de Salto y que había jugado acá; en ese momento me empezaron a tratar de convencer para que me fuera a Trouville y yo acepté.”
Toda la época de menores, juveniles y si debut en primera fue en el equipo de Pocitos, hasta los 17 años de edad que es cuando Ramiro Cortes viaja a San Pablo, para jugar en el Monte Líbano.
“El viaje a San Pablo se da gracias a un señor que en aquellos años dirigia El Faro Básquetbol Club,   y un día me preguntó que era lo que más me gustaría hacer con respecto al básquetbol, y yo le contesté que me gustaría ir a aprender a otros lugares como se habia ido el “Oski” Moglia. En esa época el “Oski” se había ido a jugar a Obras Sanitarias. Seguido a esto él me dice que tenía unos amigos en San Pablo que eran Ramón y José Larriera; ellos tenían una carnicería a la cual iban todos los dirigentes del Monte Líbano y el técnico en ese momento era un ex jugador de la Selección de Brasil, que había jugado con mi padre y a su vez eran muy buenos amigos. Nos pusimos en contacto con ellos y me pidieron si podía mandarles un video, lo hice y enseguida me mandaron a buscar.”
SU REGRESO A SALTO,
LA SELECCIÓN Y ALGUNOS EQUIPOS
Ramiro tiene una gran historia en el básquetbol, ha jugado en varios equipos en Salto como Salto Uruguay y Círculo Sportivo, en Montevideo jugó en Defensor, Trouville, Sporting, y Defensor Sportig Club, en el Monte Líbano de San Pablo, y no hay que olvidar su época en la Selección de Salto y en la Seleccion Uruguaya. Fue un gran jugador y si de logros hablamos, ha obtenido muchos; el Sudamericano con la Selección Uruguaya, los Campeonatos Nacionales con Salto, el Federal con Sporting, también fue integrante de la última selección de mayores que participó de un mundial. aunque en la entrevista con él, nos dijo que… “Títulos tuve muchos, tuve la suerte de estar en grupos que ganaron muchas cosas, pero te digo que para mí lo más importante no son los títulos sino que las amistades que he ganado. Para mí lo más grande era jugar por la Selección de Salto, me acuerdo que la primera vez que Javier Espíndola fue el que me citó por primera vez. ”
Después de años de vivir en Montevideo varios años de su vida, Ramiro regresa a Salto. Enseguida le proponen la dirección técnica de la Seleccion de Salto, la cual acepta y años siguientes dirigio a Juventus y Universitario, pero tomo la decisión de retirarse del básquetbol por un tiempo… “Cuando yo jugaba me dedicaba mucho al basquetboly nadie me tenía que ir a buscar para que fuera a entrenar y cuando empece a dirigir acá habia algunos jugadores con lo que tenía que hacer eso y me dije a mi mismo que no tenía porque estar pasando por eso, y tome la decisión de retirarme.”
Tiempo después Cortes decide volver a intentar dirigiendo a Círculo Sportivo… “Me vinieron a buscar de Círculo al tiempo que yo había dejado de dirigir, ese año Círculo ganó el Campeonato del Interior y también ganamos el preparación; después por algunas discrepancias que tuve con gente del club renuncié y me fuí, en ese momento dije “no quiero saber más nada” y me retiré del todo del básquetbol.”
Después del 2009 y de obtener ese título tan importante para Círculo, Ramiro vuelve al básquetbol en el 2011… “Me acuerdo que llegan a mi negocio el “Flaco” Carvallo, Roque Alfieri y Aristides Carvallo; cuando los vi bajar del auto me pregunté “¿qué estarán haciendo acá?, ¡estos no vienen a comprarme leña! (Risas). El presidente en ese momento me dijo que no iba a aceptar un no como respuesta, que necesitaban un director técnico y que querían que fuera yo y fue así como volvi al básquetbol de nuevo.”
EL BÁSQUETBOL DE HOY EN DÍA
Finalizando la entrevista con Ramiro Cortes, le preguntabamos que opinaba sobre el básquetbol de hoy en día, más que nada en comparación con el básquet que él jugo… “hace unos días cuando se realizo la Clínica de Básquetbol en Salto Uruguay, me puse a charlar con Miguel Medina y Wilfredo Ruiz y nos preguntabamos ¿qué era lo que había pasado con el Básquetbol Uruguayo?, porqué no existe más un “Tato” López, un jugador como Larrosa, algun “Fefo” Ruiz… Se perdieron los pivots de aquella época; hoy es un deporte más físico y táctico, en mi época había mucho mejores jugadores de basquetbol, por ejemplo Carlos Peinado, desde que el dejo de jugar nunca más vi un jugador como él y ni que hablar de los que te mencioné anteriormente. Ahora si me preguntas cual es el problema… Yo creo que tiene mucho que ver con la enseñanza del deporte. Este año Leandro García Morales marcó la diferencia en la LUB y fue el jugador diferente, era tremendo verlo jugar, pero fue él nomas. También otra cosa, si nos ponemos a pensar, en Uruguay no hay jugadores grandes, eso en mi época no pasaba,”
SU RETIRO COMO JUGADOR
Sin dudas que el básquetbol es la vida de Ramiro, a los 32 años de edad se retiro del básquet como jugador para dedicarse a dirigir, ha vivido muchas experiencias con este deporte, de las buenas y de las malas, pero ama este deporte… “Me coso muchísimo por varias lesiones que tuve, con 32 años me retire como jugador, en ese momento prometí no jugar nunca mas, hasta que después el equipo de veteranos, comenzó a decimre para jugar todos los años y yo siempre les decia que no, es más llegue a romper todos los championes para no jugar, y iba a ser difícil conseguir otros ya que calzo 48 (Risas), las vendas las prendí fuego… pero un día vinieron, me dijeron y les dije que sí, ganamos dos campeoantos y ahí si me retiré del todo, después hice el intento en Salto Uruguay, me puse en forma, pero por las lesiones que había tenido los años anteriores no aguante y dejé del todo.”
Grandes amigos y compañeros, muchos logros, varios lugares que conocio, fueron algunas de las cosas que le dio el básquetbol a Ramiro y de las cuales esta muy agradecido a este deporte.
Recordar el pasado del básquetbol salteño, recordar a estos grandes que dejaron en alto el nombre de Salto, recordar todo lo que ellos vivieron, experiencias, logros, sentir la felicidad y el orgullo que esta intacto en sus miradas y en sus relatos, eso es lo que queremos transmitirles… hoy recordamos a Ramiro “El Gallego” Cortes, UN GRANDE.
Eugenia Aguirre Nessi

EL PUEBLO sigue recordando un poco la historia del básquetbol salteño y en este caso, nuestro recordado como grande del básquetbol salteño también tuvo mucho que ver con el básquet nacional. Mucha historia, muchos recuerdos, mucho por aprender de este gran ex jugador. Una experiencia que en Salto, solo él la puede contar, desde ese mundial con la Selección Uruguaya, a la obtención del uno de los Sudamericanos, también los Campeonatos Nacionales con la Selección de Salto, su experiencia en San Pablo, Montevideo y Salto. Un jugador que tiene el básquetbol en la sangre, que siguió los pasos de su padre, quien era el único jugador salteño que pudo obtener una medalla olímpica en básquetbol. Toda esa herencia de conocimientos del básquetbol, los supo aprovechar muy bien el gran Ramiro Cortes, quien hace pocos días diálogo con nosotros y nos contó su historia.

SUS INICIOS

Los inicios de Ramiro Cortes fueron en Círculo Sportivo, club al cual comenzó a ir con su padre desde los cinco añosRamiroCortesapróximadamente… “Cuando yo empecé en Círculo, esta cancha que vemos hoy en dia no existía, era todo abierto y aparte también era un cancha de frontón. No había tableros ni nada, y nos habían puesto una especie de tarima, entonces nosotros subíamos una escalera y tirábamos al aro y así estabamos todo el día.” – expresó Cortes.

SU PADRE, EL ÍDOLO DE GENERACIONES, SU GRAN AMIGO

Su padre, era uno de los jugadores más reconocidos en el básquetbol nacional e internacional en la época que Ramiro comenzó a jugar al básquetbol… “Mi padre empezó jugando en Salto Uruguay al fútbol, el era arquero y un dia le dijoeron que no podia jugar al futbol, que no servía para eso, que se dedicara al básquetbol y lo hizo, sin dudas que le fue mucho mejor. Cuando él empezo a jugar en Círculo yo siempre lo acompañaba, con papá eramos muy amigos, y buenos compañeros, yo lo veía jugar y así fue como me empezó a gustar el básquetbol.” – nos contó Ramiro.

Recordando a su padre, el jugador de básquetbol, Cortes nos comentó que de su niñez recuerda una gran vitrina que había en su casa con todos los trofeos y medallas que había ganado su padre… “Yo a esa edad no tenía ni idea que mi padre había sido campeón sudamericano y que había obtenido una medalla de bronce en una olimpíada. Empecé a tomar concienca después de más grande, a los 13 o 14 años, y cuando me fui a Montevideo mucho más.”

MONTEVIDEO Y SAN PABLO, LAS NUEVAS EXPERIENCIAS

A los 13 años de edad, Ramiro se va a vivir a la capital del país. Su época como cadete jugo en el equipo de Malvin… “Me acuerdo que estaba Teófilo Banchero, que era intimo amigo de mis padres, jugue solo la temporada de cadetes en Malvin, porque  quedaba muy lejos mi casa del club. Yo vivía en Positos y tenía que tomarme dos ómnibus para llegar a Malvin, y cuando volvia llegaba de noche y era bastante riesgoso y a mi me complicaba.”

Mientras vivió en Montevideo, Cortes estudio en el Liceo Nº7 “Joaquín Suárez” que quedaba muy cerca de su casa. Su llegada a este liceo, le haría cambiar en muy poco tiempo de club… “La secretaria del liceo que era esposa de un ex compañero de mi padre y uno de los adscriptos que en ese momento también se desempeñaba como técnico de la selección del liceo, ambos eran hinchas de Trouville. Un día me acuerdo que fui a pedirle al adscripto para jugar al básquetbol y el me preguntó si yo había jugado antes al básquet, yo le contesté que era de Salto y que había jugado acá; en ese momento me empezaron a tratar de convencer para que me fuera a Trouville y yo acepté.”

Toda la época de menores, juveniles y si debut en primera fue en el equipo de Pocitos, hasta los 17 años de edad que es cuando Ramiro Cortes viaja a San Pablo, para jugar en el Monte Líbano.

“El viaje a San Pablo se da gracias a un señor que en aquellos años dirigia El Faro Básquetbol Club,   y un día me preguntó que era lo que más me gustaría hacer con respecto al básquetbol, y yo le contesté que me gustaría ir a aprender a otros lugares como se habia ido el “Oski” Moglia. En esa época el “Oski” se había ido a jugar a Obras Sanitarias. Seguido a esto él me dice que tenía unos amigos en San Pablo que eran Ramón y José Larriera; ellos tenían una carnicería a la cual iban todos los dirigentes del Monte Líbano y el técnico en ese momento era un ex jugador de la Selección de Brasil, que había jugado con mi padre y a su vez eran muy buenos amigos. Nos pusimos en contacto con ellos y me pidieron si podía mandarles un video, lo hice y enseguida me mandaron a buscar.”

SU REGRESO A SALTO, LA SELECCIÓN Y ALGUNOS EQUIPOS

Ramiro tiene una gran historia en el básquetbol, ha jugado en varios equipos en Salto como Salto Uruguay y Círculo Sportivo, en Montevideo jugó en Defensor, Trouville, Sporting, y Defensor Sportig Club, en el Monte Líbano de San Pablo, y no hay que olvidar su época en la Selección de Salto y en la Seleccion Uruguaya. Fue un gran jugador y si de logros hablamos, ha obtenido muchos; el Sudamericano con la Selección Uruguaya, los Campeonatos Nacionales con Salto, el Federal con Sporting, también fue integrante de la última selección de mayores que participó de un mundial. aunque en la entrevista con él, nos dijo que… “Títulos tuve muchos, tuve la suerte de estar en grupos que ganaron muchas cosas, pero te digo que para mí lo más importante no son los títulos sino que las amistades que he ganado. Para mí lo más grande era jugar por la Selección de Salto, me acuerdo que la primera vez que Javier Espíndola fue el que me citó por primera vez. ”

Después de años de vivir en Montevideo varios años de su vida, Ramiro regresa a Salto. Enseguida le proponen la dirección técnica de la Seleccion de Salto, la cual acepta y años siguientes dirigio a Juventus y Universitario, pero tomo la decisión de retirarse del básquetbol por un tiempo… “Cuando yo jugaba me dedicaba mucho al basquetboly nadie me tenía que ir a buscar para que fuera a entrenar y cuando empece a dirigir acá habia algunos jugadores con lo que tenía que hacer eso y me dije a mi mismo que no tenía porque estar pasando por eso, y tome la decisión de retirarme.”

Tiempo después Cortes decide volver a intentar dirigiendo a Círculo Sportivo… “Me vinieron a buscar de Círculo al tiempo que yo había dejado de dirigir, ese año Círculo ganó el Campeonato del Interior y también ganamos el preparación; después por algunas discrepancias que tuve con gente del club renuncié y me fuí, en ese momento dije “no quiero saber más nada” y me retiré del todo del básquetbol.”

Después del 2009 y de obtener ese título tan importante para Círculo, Ramiro vuelve al básquetbol en el 2011… “Me acuerdo que llegan a mi negocio el “Flaco” Carvallo, Roque Alfieri y Aristides Carvallo; cuando los vi bajar del auto me pregunté “¿qué estarán haciendo acá?, ¡estos no vienen a comprarme leña! (Risas). El presidente en ese momento me dijo que no iba a aceptar un no como respuesta, que necesitaban un director técnico y que querían que fuera yo y fue así como volvi al básquetbol de nuevo.”

EL BÁSQUETBOL DE HOY EN DÍA

Finalizando la entrevista con Ramiro Cortes, le preguntabamos que opinaba sobre el básquetbol de hoy en día, más que nada en comparación con el básquet que él jugo… “hace unos días cuando se realizo la Clínica de Básquetbol en Salto Uruguay, me puse a charlar con Miguel Medina y Wilfredo Ruiz y nos preguntabamos ¿qué era lo que había pasado con el Básquetbol Uruguayo?, porqué no existe más un “Tato” López, un jugador como Larrosa, algun “Fefo” Ruiz… Se perdieron los pivots de aquella época; hoy es un deporte más físico y táctico, en mi época había mucho mejores jugadores de basquetbol, por ejemplo Carlos Peinado, desde que el dejo de jugar nunca más vi un jugador como él y ni que hablar de los que te mencioné anteriormente. Ahora si me preguntas cual es el problema… Yo creo que tiene mucho que ver con la enseñanza del deporte. Este año Leandro García Morales marcó la diferencia en la LUB y fue el jugador diferente, era tremendo verlo jugar, pero fue él nomas. También otra cosa, si nos ponemos a pensar, en Uruguay no hay jugadores grandes, eso en mi época no pasaba,”

SU RETIRO COMO JUGADOR

Sin dudas que el básquetbol es la vida de Ramiro, a los 32 años de edad se retiro del básquet como jugador para dedicarse a dirigir, ha vivido muchas experiencias con este deporte, de las buenas y de las malas, pero ama este deporte… “Me coso muchísimo por varias lesiones que tuve, con 32 años me retire como jugador, en ese momento prometí no jugar nunca mas, hasta que después el equipo de veteranos, comenzó a decimre para jugar todos los años y yo siempre les decia que no, es más llegue a romper todos los championes para no jugar, y iba a ser difícil conseguir otros ya que calzo 48 (Risas), las vendas las prendí fuego… pero un día vinieron, me dijeron y les dije que sí, ganamos dos campeoantos y ahí si me retiré del todo, después hice el intento en Salto Uruguay, me puse en forma, pero por las lesiones que había tenido los años anteriores no aguante y dejé del todo.”

Grandes amigos y compañeros, muchos logros, varios lugares que conocio, fueron algunas de las cosas que le dio el básquetbol a Ramiro y de las cuales esta muy agradecido a este deporte.

Recordar el pasado del básquetbol salteño, recordar a estos grandes que dejaron en alto el nombre de Salto, recordar todo lo que ellos vivieron, experiencias, logros, sentir la felicidad y el orgullo que esta intacto en sus miradas y en sus relatos, eso es lo que queremos transmitirles… hoy recordamos a Ramiro “El Gallego” Cortes, UN GRANDE.

Eugenia Aguirre Nessi







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