El almuerzo en la cancha

Con Fénix-Progreso (hora 12)

Es una hora impropia o no tan así. Después de todo, si el hincha quiere apostar por los colores, allá irá. Con Fénix-Progreso, la posibilidad es real: porque Progreso fue derrota, pero también rescate por la exposición en el segundo tiempo. Chances no le faltaron y respeto a la idea tampoco, más ese golazo de Domingo Ramírez. Si de Fénix se trata, la división en puntos ante el dublinense de «Padilla» González. Como arranque, no está mal. Queda en claro: van a la hora del almuerzo, por tres puntos como consecuencia de vencer. Ganar, implica estímulo. No es del caso establecer condición superior de uno hacia otro. La balanza parece equilibrarse en el plano de la previa. Noventa minutos como para descubrir la segunda versión. Si la vocación ofensiva aflora, seguro que el partido no será condena y valdrá la pena. Desde cuestiones técnicas. Pero desde el dictado de la emoción, también.