El BM destaca la facilidad de Uruguay para acceder a mercados internacionales

Montevideo, 27 jul (EFE).- Uruguay mantiene el acceso a los mercados internacionales de inversión extranjera directa y de deuda “en los buenos y en los malos tiempos”, dijo hoy el economista jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, el ecuatoriano Augusto de la Torre, que participó en una conferencia en Montevideo.
“Eso está muy ligado a la percepción de que Uruguay tiene instituciones fuertes, un ambiente contractual más robusto y la percepción de que es un país donde las reglas de juego son más estables. Eso es una característica muy uruguaya y que le da una gran fortaleza”, subrayó De la Torre a la prensa.
Sobre ello, señaló que no es una característica que se dé en todos los países emergentes, dado que, según indicó, muchos de ellos tienen facilidades de acceso a los mercados internacionales de capital en los momentos de bonanza pero que cuando estos acaban los mismos “se retiran y le cierran el acceso a los países”.
Precisamente, el economista del Banco Mundial (BM) fue el ponente principal de una conferencia en Montevideo en la que se abordó el fin del ciclo de los precios altos de las materias primas, el cual impulsó el crecimiento de América Latina en la última década, según los expertos y organismos internacionales.
De la Torre destacó que en estos momentos Uruguay tiene “una situación de deuda relativamente manejable y baja” -se estima que está en torno al 60 % del producto interior bruto (PIB)- y señaló que el Gobierno “no se excedió durante el periodo de bonanza”.
“Aunque la tasa de ahorro en Uruguay fue baja, utilizó el ahorro externo en la forma de la inversión directa extranjera para mejorar los fundamentos de la productividad” y se crearon “ciertas capacidades que ahora le están ayudando a hacer una transición más ordenada”, aseguró el ecuatoriano.
En cuanto al gasto público uruguayo, De la Torre opinó que en comparación con países como Argentina, Brasil, Ecuador o Bolivia -donde considera que el gasto público “se excedió” y ahora “hay un ajuste muy grande”- en Uruguay fue modesto, más teniendo en cuenta que el ciclo de las materias primas, que comenzó en 2003, coincidió con un Uruguay en medio de la crisis iniciada en 2002. En la charla, la principal recomendación lanzada por el BM fue la de mejorar el ahorro y De la Torre destacó que considera que “el ahorro doméstico es el principal motor de la inversión en el largo plazo”, si bien matizó su visión no es compartida por todos los economistas.
“Uno no puede depender por mucho tiempo del ahorro externo”, agregó.
Preguntado acerca de sus perspectivas en cuanto al precio de las materias primas, De la Torre señaló que realizar previsiones sobre eso es prácticamente imposible debido a la volatilidad de las mismas, principalmente de los metales industriales y el petróleo.
En tanto, señaló que los precios de los productos agrícolas (que suponen la principal fuente de exportación en Uruguay) hay mucho más espacio “para mejorar las cadenas de valor” a través de la industrialización y diversificación.
Asimismo, destacó que la demanda de China seguirá siendo “robusta” debido al viraje de la economía del gigante asiático hacia el consumo interno, algo que, según ejemplificó, se nota en un aumento en el consumo de carne y leche, entre otros productos.
“Es una condición fundamental que le da más estabilidad al precio de las ‘commodities’ (materias primas) agrícolas”, aseguró De la Torre, que la calificó como “una buena noticia para Uruguay”.
El economista del BM también habló del Mercosur, bloque regional que Uruguay preside actualmente y que también integran Argentina, Brasil, Paraguay y Venezuela.
“Está pasando por una crisis de identidad que en cierto modo es bienvenida, porque el Mercosur se había quedado como un modelo de integración que privilegiaba la integración interna pero en base a barreras con el resto del mundo”, dijo De la Torre.