El caso Rivas

Cuando en la década pasada, Ramón Walter Rivas comenzó a liderar el plantel superior de Ferro Carril, no solo se trató de la búsqueda táctica o estratégica a partir de un equipo de fútbol en la cancha. Ferro Carril, fue mucho más que ese enunciado casi básico.
Ese Ferro Campeón por cuatro veces a nivel local y dos veces en la Copa Nacional de Clubes, estableció un marco teórico al que no le faltó respuesta, desde lo organizativo, desde lo disciplinario, desde la coherencia y sobre todo, la defensa a ultranza de la idea para localizar el fin.
Los criterios tendidos en una senda de la que Ferro-institución y Ferro-equipo, simplemente no se apartaron. Fidelidad puntual, siempre.
Cuando Rivas llega a la selección un año atrás, plantea algunos de esos postulados o diferentes en algunos casos. Salto se convierte en Campeón del Litoral Norte por primera vez y arriba a la definición junto a Tacuarembó, resignando de última su chance.
En este 2014, Ramón accede a la Dirección Técnica de Universitario. Suma a Emilio Silva y al Profesor Carlos Ribero.
DE PASO EN PASO
Se acuerdan los conceptos que sustentarán la acción y luego de 21 años de ausencia, Universitario es Campeón Salteño.
Es cierto que el factor colectivo es ineludiblemente vital, pero la influencia de las piezas se torna en aspecto inexorable. El caso Rivas, es un caso especial.
Marca rumbos. Impone su impronta. Es proyección y es ejecución. De eso se trata. El mérito es inocultable. Lo tiene.
Cuando Rivas da la cartas, hay que jugar el partido.
Y quién no lo juega, puede caer en un pozo fatal: el de la mediocridad.
Y la mediocridad no es precisamente una aliada de Rivas.
-ELEAZAR JOSÉ SILVA-

Cuando en la década pasada, Ramón Walter Rivas comenzó a liderar el plantel superior de Ferro Carril, no solo se trató de la búsqueda táctica o estratégica a partir de un equipo de fútbol en la cancha. Ferro Carril, fue mucho más que ese enunciado casi básico.

Ese Ferro Campeón por cuatro veces a nivel local y dos veces en la Copa Nacional de Clubes, estableció un marco teórico al que no le faltó respuesta, desde lo organizativo, desde lo disciplinario, desde la coherencia y sobre todo, la defensa a ultranza de la idea para localizar el fin.

Los criterios tendidos en una senda de la que Ferro-institución y Ferro-equipo, simplemente no se apartaron. Fidelidad puntual, siempre.

Cuando Rivas llega a la selección un año atrás, plantea algunos de esos postulados o diferentes en algunos casos. Salto se convierte en Campeón del Litoral Norte por primera vez y arriba a la definición junto a Tacuarembó, resignando de última su chance.

En este 2014, Ramón accede a la Dirección Técnica de Universitario. Suma a Emilio Silva y al Profesor Carlos Ribero.

DE PASO EN PASO

Se acuerdan los conceptos que sustentarán la acción y luego de 21 años de ausencia, Universitario es Campeón Salteño.

Es cierto que el factor colectivo es ineludiblemente vital, pero la influencia de las piezas se torna en aspecto inexorable. El caso Rivas, es un caso especial.

Marca rumbos. Impone su impronta. Es proyección y es ejecución. De eso se trata. El mérito es inocultable. Lo tiene.

Cuando Rivas da la cartas, hay que jugar el partido.

Y quién no lo juega, puede caer en un pozo fatal: el de la mediocridad.

Y la mediocridad no es precisamente una aliada de Rivas.

-ELEAZAR JOSÉ SILVA-