El certero componente de ese fútbol que gobernó…

Ferro Carril 5 – Polancos 1

Las miradas se clavaron atónitas.

A la distancia, el estallido de esa infracción, se transformó en bronca.

En aguda desolación.

Fue a los 41 minutos del segundo tiempo, cuando el coloniense Berruti descargó el patadón en la zona baja de la pierna izquierda de Rodrigo Robaina.

Tras ello, la espera por la ambulancia. La primera asistencia médica. Pero ya la actitud de los jugadores de Ferro, no menos que fue marcando la gravedad del insuceso. Las manos en la cabeza en la mayoría y más de una lágrima también: la fractura de tibia y peroné en el “Lalo”.

Una situación de hecho estremecedora. Conmovió a todos. No menos que así. Definitivamente así.

No por nada, la goleada de Ferro Carril, hasta quedó en ese final en un plano secundario.

Costó terminar hablando del acceso a las semifinales del Campeonato del Interior de Clubes, cuando la fractura del zaguero desgarró en serio.

En esa tarde en que Ferro fue abrumadoramente superior siempre. Ya en la media hora, con el equipo de Ramón Rivas alcanzando una lapidaria diferencia de 3 a 0. Y como contrapartida, la impotencia de Polancos.

En el plano técnico y táctico, pero además en el disciplinario. Por eso a los 42, las dos primeras expulsiones en Polancos y en el caso del lateral Rosas, la agresión al árbitro. Por eso, lo del segundo tiempo fue un trámite. Un mero trámite.

Hasta la goleada. Hasta la reacción deshumanizada y absurda de Berruti, en una maniobra sin trascendencia sobre la tribuna del este.

La tarde en que Ferro fue componente certero de ese fútbol para desnivelar.

La tarde en que Polancos fue maltrechando su rústica oposición.

10-4

El «Lalo» Robaina tendido. Un trago amargo. El «Lalo» volverá.

10

Cuando decidió Matías Suárez. El segundo.

10-3

La agresión al árbitro. Incalificable.

10-5

El tercero. Ya partió el derechazo de Backes.

10-2

La frentea Lairihoy y será el cuarto.

EL DICTADO DE LA FRANJA

De arranque nomás, cuando el “Juanchi” Iriarte por poco no canta el primero. En los 9’, el mismo Iriarte, esta vez definiendo. Por los 29’ ya con la influencia de Marcio Backes en dimensión vital, su toque a sutileza expresa: ahí mismo en el área quemante donde Matías Suárez recibió y decidió: el 2 a 0.

Dos minutos después, después de la sinfonía en el área, la aparición de Marcio. Justeza de la derecha y grito al son de triunfo consumado: 3 a 0. Las dos rojas en Polancos. La ausencia de energía intelectual en los colonienses, su listado de imperfecciones a la hora de manejar la pelota, a excepción hecha de Juan Graniolatti. El descuento por Avelino en los 6’ del segundo tiempo, pero en la siguiente maniobra, Fabricio Lairihoy (variante en el segundo tiempo), metiendo el frentazo en el segundo palo: fue el cuarto.

DE AQUÍ Y DE ALLA…

Más que nunca la orquestación general de Ferro, con la pelota para ejercer control y sin ella, sintonía táctica elemental y básica. La expulsión de Castellanos en los 14’. Ya con tres menos Polancos, qué pretensión posible?.

La inclusión de Sergio Cruz, para refrescar de mitad de cancha hacia arriba. El “Cuervito” Lairihoy, dejando en claro que puede sumar y producir.

Por los 30’, de Vera a Fabricio. Receta ejecutora al arco que se fue transformando en área desierta: 5-1 Más después, la roja a Berruti.

Hasta que Polancos fabrica una lesión. Se quedará con 6. Inferioridad numérica.

El final. Entre la goleada de Ferro, inapelable y vital y la decepción colectiva por la lesión de Rodrigo Robaina. La mezcla de sensaciones.

O la contradicción de sentimientos. 

La tarde del gol en el alma.

Y la tarde del corazón partido, por eso del “Lalo”.

Se podrá condenar a Berruti. Se podrá hablar de su deshumanización absurda. De esa pierna que no entendió de razones. Pero ninguna condena disminuirá el efecto de un daño. El efecto de quienes podrán llegar solo a reconocer al fútbol, como una veta de sensaciones no tan ocultas.

Porque no se podrán ocultar actitudes reñidas con una pelota de fútbol, y si con el principio brutal de la mismísima animalización.

-ELEAZAR JOSÉ SILVA-

Detalles 

Campo de juego: Parque Ernesto Dickinson. Partido de vuelta, correspondiente a los Cuartos de Finales del Campeonato del Interior de Clubes. Árbitro central: Walter Brajús (Bien). Asistentes: Gerardo Martínez y Julio Adán (terna de la Liga de Fútbol de San José). Entradas vendidas: 620. Asistencia: 800 aficionados.

FERRO CARRIL (5)- Diego Sebastián Burgos; Sergio Matías Suárez, Jorge Luis Alvez (Sergio Cruz), Juan Rodrigo Robaina, Bruno Fiordelmondo; Marcio Backes (Matías Trinidad), Sebastián Silveira (Fabricio Lairihoy), José María Di Nápoli, Juan Alberto Iriarte; Carlos Vera y Jorge Nicolás Ferreira.

Director Técnico: Ramón Walter Rivas.

POLANCOS de Nueva Palmira (0)- Rafael De Pratti; Iván López, José Calleros, Julio Castellanos, Matías Rosas; George Avelino, Nicolás Rotund

Director Técnico: Fabián Carone.

GOLES: 9’ Juan Alberto Iriarte (F.C); 29’ Sergio Matías Suárez (F.C); 31’ Marcio Backes (F.C). Segundo tiempo: 6’  Carlos Avelino (P); 7’ y 30’ Fabricio Lairihoy (F.C).

EXPULSADOS: 42’ Rosas y Roquero (P). Segundo tiempo: 14’ Castellanos (P); 41’ Berruti (P).

EL MEJOR DE LA CANCHA:

Backes-Vera-Matías Suárez-Lairihoy.

EL MEJOR DE POLANCOS: Juan Graniolatti.

Uno por uno

Carlos Vera es como pocos; Backes despertó de la siesta

DIEGO BURGOS (3)- En el gol, imposible llegar a esa pelota que se metió en el ángulo. Antes y después, correcto. MATÍAS SUÁREZ (4)- Se mandó un partidazo. Subiendo y además, un gol. JORGE ALVEZ (3)- Sobriedad. Bien. RODRIGO ROBAINA (3)- Regularidad siempre y la angustia por la fractura. Qué decir?. BRUNO FIORDELMONDO (4)- Escala y proyección. Una vuelta con jerarquía. MARCIO BACKES (4)- Terminó la siesta. Despertó el fútbol que puede. El fútbol que sabe. SEBASTIÁN SILVEIRA (3)- Aceptable, pero sin brillo. Aplicación táctica. JOSE MARÍA DI NÁPOLI (3)- Generosidad y gravitación. Un poco de todo. JUAN ALBERTO IRIARTE (3)- Aún con desniveles… desnivelante también. CARLOS VERA (4)- Es como pocos. Intelectual, técnico, abastecedor. Cuando funciona….funciona el fútbol. NICOLÁS FERREIRA (3)- Por lo menos tres chances para resolver. Se le torció el arco, pero buscó siempre. No se doblegó. FABRICIO LAIRIHOY (4)- Dos goles. Activo. Penetró y decidió. MATÍAS TRINIDAD (2)- Opaco. SERGIO CRUZ (3)- A la manera de un jugador con proyección. Zurda válida de mitad de cancha hacia arriba.