El Corredor Bioceánico, una puerta al turismo multidestino en Sudamérica

Carlos Villar Ortiga. Asunción, 4 abr (EFE).-

La construcción del futuro Corredor Bioceánico, una ruta por carretera que cruzará Chile, Argentina, Paraguay y Brasil, abrirá la puerta a una nueva forma de turismo multidestino, en la que los visitantes podrán acceder a una oferta de ocio, cultura e historia conjunta, recorriendo los cuatro países. La iniciativa persigue crear una alternativa para que los turistas extranjeros puedan conocer en un mismo viaje los paisajes de San Pedro de Atacama en Chile, viajar en el tren de las nubes de los Andes argentinos, adentrarse en la historia del Chaco paraguayo o disfrutar del ecoturismo en el Mato Grosso brasileño. Representantes del sector turístico de los cuatro Estados han participado este jueves en una mesa de trabajo en Asunción, en la que han sentado las bases para este proyecto conjunto que comenzará con la creación de un inventario de atracciones turísticas. Se trata de la primera ocasión en la que el turismo es considerado como un eje estratégico en las reuniones de trabajo del Corredor Bioceánico que hasta ahora abordaban otros sectores como la logística, el comercio o la construcción. El presidente de la Asociación de Agencias de Viaje de Brasil, Cristiano Queiroz, explicó a Efe que uno de los primeros pasos para lograr este paquete vacacional conjunto es que los cuatro países dispongan de la misma política de visados con el extranjero. En ese sentido, Queiroz sugirió al Gobierno paraguayo que facilite la entrada de turistas de Estados Unidos, su “principal cliente extranjero”, sin la necesidad de utilizar un visado. Por su parte, el subsecretario de Desarrollo Turístico de la Secretaría de Turismo de Argentina, Mariano Ovejero, propuso que se lleve a cabo una labor conjunta con empresas privadas y universidades para detallar la oferta turística conjunta. Asimismo, la directora regional del Servicio Nacional de Turismo de Chile, Irina Salgado, incidió en la importancia de estimular los recorridos en automóvil, en motocicleta o en bici para cruzar el corredor. “Podríamos tener un francés que llega hasta Matto Grosso, toma una bicicleta y termina en el Puerto de Antofagasta”, aseguró. Salgado recordó además que el turismo supone un 3,4 % del producto interior bruto de Chile, por lo que representa el “segundo eje estratégico productivo por la generación de empleo”. Finalmente, la directora general de gestión turística de la Secretaría Nacional de Turismo de Paraguay, Carmen Silva, identificó a los turistas asiáticos como uno de los posibles interesados en esta oferta turística conjunta. Silva también señaló el “impacto” que el corredor tendría en Paraguay como “dinamizador de la economía” y como estrategia para la “reducción de la pobreza” en la zona del Chaco. El desarrollo del corredor favorecería la llegada de turistas a las provincias centrales de Brasil que cuentan con atractivos como el Gran Pantanal, un humedal de fauna y vegetación en el que se pueden apreciar animales silvestres. En Argentina, las regiones de Salta y Jujui, que reciben anualmente a cerca de 1.800.000 visitantes y emplean a cerca de 40.000 personas en el sector turístico, serían las más beneficiadas por la creación del corredor. Entre su oferta turística, destaca por ejemplo la visita al Museo de Arqueología de Alta Montaña de Salta, que alberga las tres momias que se encontraron en la cima del volcán Llullaillaco. En el caso de Chile, las regiones del norte del país destacan por una amplia variedad de ofertas turísticas que van desde el turismo astronómico, hasta el enológico o de aventura. A su paso por Paraguay, uno de los atractivos del corredor sería el Centro de Interpretación del Gran Chaco Americano, que aúna cultura, historia y naturaleza de la zona, pero que actualmente está fase de rehabilitación. EFE