El día después del pasaje del huracán Patricia

Patricia, señalado como el mayor huracán registrado por la meteorología, perdía fuerza rápidamente este sábado para degradarse a depresión tropical al internarse en México, donde sus lluvias intensas causaron algunas inundaciones y deslaves pero daños menores a lo previsto.
Unas horas después de que el fenómeno tocara tierra, los reportes de autoridades locales daban cuenta solo de daños materiales como derribo de árboles y postes en las calles, deslaves en carreteras, subida en los niveles de ríos y represas y destrucción de cultivos.
Según un reporte emitido a las 14h30 GMT del Centro Nacional de Huracanas de Estados Unidos (NHC), los vientos máximos sostenidos de Patricia eran de 55 km/h cuando se encontraba a 155 km al noreste de Zacatecas (norte) y se espera que esta tarde o noche se disipe en el noreste de México, aunque sigue amenazando con provocar intensas precipitaciones.
En el centro vacacional de Puerto Vallarta (oeste), donde el viernes se estimaba había 21.000 turistas nacionales y 7.000 extranjeros, aunque muchos salieron, la circulación había sido reabierta la mañana de este sábado en el Malecón y algunos negocios ya habían abierto, constató la AFP.
En una banca del Malecón, Francisco Javier Quintero respira ya tranquilo luego de una noche de angustia, mientras envía por teléfono fotos a sus amigos para mostrarles que el sitio está intacto.