El dinero del fútbol está en los barrios

No es la primera vez. Ni será la última vez. Ceibal y Salto Nuevo lo ratificaron el domingo a la tarde en el Parque Dickinson, cuando superaron las mil entradas en la venta. Aunque pasen los años y más allá de los avatares en la tabla, es un polo magnético especial. Y dejan en claro, como en otros casos, que EL DINERO DEL FÚTBOL SALTEÑO, está en los barrios.
Pasa con Salto Nuevo, pasa con Ceibal, pasa con Saladero, pasa con Gladiador.
En esos cuatro equipos se plantea la síntesis. Pero tampoco habría que descartar a Cerro y Tigre, mientras otros con geografía de barrio, fueron limitando resonancias, en la medida que el fuego del protagonismo se limitó. Las confusiones pueden surgir en el debate, cuando se establece lo relativo al valor de las entradas. 100 pesos para el ingreso a field, más la tribuna.
Pero en los barrios (¿contradicción o no?), esos 100 pesos no parecen golpear en el alma del hincha. Tampoco en su bolsillo. Y tampoco en el caso de Ceibal y Salto Nuevo, determinada lejanía en torno al Parque Ernesto J. Dickinson.
Fueron. Estuvieron. Como tantas veces. Como tantas.
A LA CANCHA: NO SIEMPRE, PERO…
La estadística en materia de recaudación es inapelable, en cuanto a la descripción expuesta. El poder de convocatoria de los equipos de barrios, incluso claro está, cuando juegan en condición de visitante. En tanto la dirigencia analiza otra situación de hecho: algunos equipos cuando salen fuera de sus ámbitos, la legión de hinchas mengua notablemente.
Dos casos por sobre todo: los de Nacional y Ferro Carril. En menor medida Universitario. A su vez este año, tres equipos decayeron verticalmente en su resonancia si de acompañamientos se trata: Chaná, Salto Uruguay y River Plate, mientras en el caso de Progreso, su evolución fue gradual.
De menos a más, en el caso de la banda de la ruta.
Más allá de algunos vaivenes, la conclusión es una y terminante: el dinero del fútbol está en los barrios.