El Dr. Pablo Rocca opina sobre Enrique Amorim “es un escritor que escribió mucho, que no vivió tanto…”

Cuando algunos días atrás estuvo en nuestra ciudad Pablo Rocca, Doctor en Literatura y Docente en Facultad de Humanidades y Ciencias de la Universidad de la República, EL PUEBLO le solicitó su opinión sobre la obra del salteño Enrique Amorim, autor al que se homenajeó en la Feria del Libro del Mercado 18 de Julio -evento al que asistió Rocca-  y se homenajeará durante todo este 2010, año en que se cumplen cincuenta años de su muerte y ciento diez de su nacimiento.

¿Qué posición ocupa la obra de Enrique Amorim en la literatura uruguaya?

Yo descreo a veces de la noción de literatura uruguaya propiamente dicha y un caso como el de Amorim me daría la razón en el sentido que los contactos de Amorim con Montevideo, a diferencia de la inmensa mayoría o casi la totalidad de los escritores de este país durante todo el siglo XIX y también el XX, son bastante débiles, él fue un escritor que se vinculó a Buenos Aires, lo que demostraría que la posición de Salto está más próxima a la otra orilla y que, en consecuencia, el concepto de literatura nacional es un concepto bastante equívoco que me parece debería ser revisado, más en los tiempos que vivimos, pero sobre todo en el caso de Amorim. Es un escritor que escribió mucho, que no vivió tanto, que escribió desde joven y hasta el último momento de su vida. Por ejemplo, una cosa que siempre me sorprende mucho es que su último libro de poemas se llama “Digo Fidel” y Fidel Castro está todavía ahí, y Amorim murió en 1960. Entonces, en su obra hay altos y hay bajos, eso es una cosa bastante clara. Pero hay un puñado o un conjunto de textos que diría que son decisivos, “La Carreta” es una novela extraordinaria,  “El paisano Aguilar” también es una gran novela, y hay un conjunto de cuentos, no sólo los de tipo rural, sino algunos urbanos, que están olvidados, algunos que están en “Tráfico” o en “Horizontes y bocacalles”, que conforman un corpus significativo. A su poesía la conozco menos, la he transitado menos y no podría opinar con tanta certeza.

A veces existe la preocupación en cuanto a que la obra de Amorim se lee poco, no se reedita…

En realidad aquí se lee muy poco, para empezar habría que ver qué se entiende por leer, es decir cuál es el sistema de medidas que se emplea para la lectura. Está claro que la poesía por ejemplo es algo que se lee poco, hay un escritor argentino que dice que la poesía no se vende porque la poesía no se vende. En el caso de Amorim, no creas, mirá que dentro de las posibilidades ha sido reeditado bastante, “La Carreta” está dentro de Clásicos Uruguayos con prólogo y edición de Wilfredo Penco; hay una gran edición de “La Carreta” que salió en la Colección Archivos de la UNESCO en el 90 y con estudios de especialistas de distintas partes del mundo, no sólo uruguayos o argentinos, sino también franceses; hay algunas antologías de cuentos, como una que yo hice en Banda Oriental en el 99. En fin, quizás sea el destino que tenga la mayor parte de los escritores a excepción de algunos muy canónicos como Quiroga, como Morosoli, como Onetti, como Benedetti. Dentro de la miseria general no lo veo tan mal.

Aprovechando su condición de especialista en crítica literaria, ¿cómo ve la realidad de la crítica uruguaya actualmente?

Esa es una pregunta que para responderla realmente necesitaría un foro. Pero lo que sí puedo decir es que hay un gran déficit, una inmensa crisis en lo que respecta a los medios de difusión de las formas. El mundo ha cambiado mucho, Internet ha transformado nuestras vidas, y la crítica sobre literatura o sobre lo que fuere siempre ha circulado en los medios escritos, es básicamente escritura, y por lo tanto su ámbito o su espacio de vida ha sido siempre el periódico. Puesto que los periódicos han declinado, no tienen la fuerza que tenían hace 10 o 15 años y ni que hablar antes, las posibilidades para el desarrollo de un diálogo por ese lado se ha limitado considerablemente. Por otra parte, lo que sucede es que hay mucha gente que hace muchas cosas y hay de pronto pocos espacios de debate, y sobre todo poca disposición al debate. Creo que la sociedad uruguaya, aquí sí me permito hablar en términos nacionales, y principalmente montevideana, no es una sociedad muy dispuesta al diálogo.

Finalmente, ¿qué opinión le merece esta Feria del Libro en Salto? ¿Qué imagen se lleva?

Eso más que una pregunta es una maldad…(Risas). Bueno, yo creo en todo esfuerzo, creo que el principio es hacer cosas, siempre es mejor hacerlas que no hacerlas, y siempre hay formas mejor de hacer las cosas, eso está claro. Lo que vi es que hay una escasa presencia de las editoriales, sobre todo de Montevideo. Me congratula muchísimo que sí esté presente Ediciones de la Banda Oriental, con la que yo trabajo desde hace dos décadas o aún más, porque muestra una vez más que es una editorial que se compromete con todo el país, no sólo con Montevideo. Me apena que otras no estén.