El efecto vinculante del principio de congruencia

“El principio de congruencia en el proceso penal uruguayo, que establece que el juez debe fallar acorde a lo que le pide el fiscal, es eso, un principio, y por ende el mismo no es ley y por lo tanto no tiene efecto vinculante ante el juez para que adopte una decisión”, explicaba un juez ante la consulta realizada por quien esto escribe, de por qué en el caso del intendente de Colonia, Walter Zimmer, se lo procesó con prisión por el delito de abuso de funciones, cuando el fiscal, que es el titular de la acción penal, no lo pidió así.
Y en ese aspecto, el magistrado apuntaba que el principio de congruencia, tiende a unificar la acción penal entre lo que entiende el fiscal que ocurrió en el caso para que lo que establezca el fallo del juez, no vaya por otro andarivel distinto y de esa forma, el proceso tenga un sentido más uniforme.
Acorde entre lo que establece el dictamen fiscal, tras su actuación como titular de la acción penal durante el presumario y el proceso posterior, y la decisión que adopte el juez de la causa.
En ese aspecto, en el caso reciente del intendente del departamento de Colonia, Walter Zimmer, que fue procesado con prisión por la jueza del caso, luego que el fiscal entendiera que siendo autor de un delito de abuso de funciones,  debía ser procesado, esto enjuiciado penalmente, pero sin la prisión preventiva como medida cautelar, ya que entendía que toda la prueba para esa instancia había sido agotada y que además, no había peligro de fuga, por lo cual estos elementos se sumaban a la condición de primario del intendente.
Empero, la magistrada actuante, Virginia Ginares, entendió con total independencia de criterio y autonomía de la voluntad, que el alto cargo que ostentaba el entonces jefe comunal y la continuidad del mismo delito, ameritaba la prisión preventiva como castigo.
La medida fue impugnada por los abogados de Zimmer que entre otros fundamentos esgrimido en el recurso de apelación, se encontraba el del incumplimiento al principio de congruencia.
Sin embargo, entre la doctrina, se adopta como un principio de regla y que debe ser cumplido, más que respetado, como si de lo contrario se incurriera en una falta grave.
Pero la jueza Ginares, entendía lo mismo que su colega, que fue consultado días pasados por este articulista, quien argumentó a favor de que el principio de congruencia, no tiene un efecto vinculante y que lo actuado por su colega, es de recibo.
Por lo tanto, el procesamiento con prisión de Zimmer es tan válido como la tipificación del delito adjudicado.

“El principio de congruencia en el proceso penal uruguayo, que establece que el juez debe fallar acorde a lo que le pide el fiscal, es eso, un principio, y por ende el mismo no es ley y por lo tanto no tiene efecto vinculante ante el juez para que adopte una decisión”,

<p>Hugo Lemos</p>

Hugo Lemos

explicaba un juez ante la consulta realizada por quien esto escribe, de por qué en el caso del intendente de Colonia, Walter Zimmer, se lo procesó con prisión por el delito de abuso de funciones, cuando el fiscal, que es el titular de la acción penal, no lo pidió así.

Y en ese aspecto, el magistrado apuntaba que el principio de congruencia, tiende a unificar la acción penal entre lo que entiende el fiscal que ocurrió en el caso para que lo que establezca el fallo del juez, no vaya por otro andarivel distinto y de esa forma, el proceso tenga un sentido más uniforme.

Acorde entre lo que establece el dictamen fiscal, tras su actuación como titular de la acción penal durante el presumario y el proceso posterior, y la decisión que adopte el juez de la causa.

En ese aspecto, en el caso reciente del intendente del departamento de Colonia, Walter Zimmer, que fue procesado con prisión por la jueza del caso, luego que el fiscal entendiera que siendo autor de un delito de abuso de funciones,  debía ser procesado, esto enjuiciado penalmente, pero sin la prisión preventiva como medida cautelar, ya que entendía que toda la prueba para esa instancia había sido agotada y que además, no había peligro de fuga, por lo cual estos elementos se sumaban a la condición de primario del intendente.

Empero, la magistrada actuante, Virginia Ginares, entendió con total independencia de criterio y autonomía de la voluntad, que el alto cargo que ostentaba el entonces jefe comunal y la continuidad del mismo delito, ameritaba la prisión preventiva como castigo.

La medida fue impugnada por los abogados de Zimmer que entre otros fundamentos esgrimido en el recurso de apelación, se encontraba el del incumplimiento al principio de congruencia.

Sin embargo, entre la doctrina, se adopta como un principio de regla y que debe ser cumplido, más que respetado, como si de lo contrario se incurriera en una falta grave.

Pero la jueza Ginares, entendía lo mismo que su colega, que fue consultado días pasados por este articulista, quien argumentó a favor de que el principio de congruencia, no tiene un efecto vinculante y que lo actuado por su colega, es de recibo.

Por lo tanto, el procesamiento con prisión de Zimmer es tan válido como la tipificación del delito adjudicado.