El Ejército adquirió cinco vehículos para patrullar la frontera con Brasil

Son camionetas Land Rover equipadas con radares y cámaras térmicas que logran detectar personas a 12 kilómetros de distancia y vehículos a 40 kilómetros.
Luego de un año de trabajo el Ejército Nacional inauguró un nuevo sistema de vigilancia terrestre para vigilar y monitorear principalmente la frontera con Brasil.
“Era un sueño que se pudieran adquirir con fondos propios, no presupuestales, y se lograron comprar cinco radares con dinero que entra al país por los trabajos con las fuerzas de paz”, explicó en conferencia de prensa el ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro.
En Uruguay, luego de culminada la dictadura militar, se dejó de patrullar la frontera terrestre, algo que era tradicional para el Ejército uruguayo.
“Por años no se patrulló y hace tres años, el comandante en jefe Aguerre una de las primeras medidas que tomó fue comenzar nuevamente con la vieja tradición, con nuestras unidades de caballería fundamentalmente y algunos Mowag (blindados). En aquel momento se planteó comprar vehículos modernos y eficaces para esta tarea y adquirir radares y visores ópticos, que son de común uso en casi todos los países”, expresó Fernández Huidobro.
Para cubrir la totalidad de la frontera se necesitarían 16 vehículos pero al día de hoy se adquirieron cinco. Los vehículos son camionetas Land Rover, que cada una cuenta con un radar, una cámara térmica, una cámara diurna y un telémetro láser. La batería tiene una autonomía de 8 horas ininterrumpidas y mediante un generador puede seguir funcionando. La unidad debe de contar con un conductor y dos operadores.
“El 2 de octubre de 2013 se firmó el contrato, en diciembre de ese año se realizó el diseño, a partir de marzo y hasta junio se trabajó en las modificaciones que se necesitaban y en setiembre de este año se instaló el primer radar. Hoy ya hay personal capacitado en cursos de operación y mantenimiento de los vehículos”, afirmó el Teniente Coronel Vega.
Estas nuevas unidades permiten la vigilancia, detención, reconocimiento e identificación de personas y vehículos en  360 grados.
Las cámaras tanto diurna como la térmica pueden distinguir a una persona a 12 km de distancia. La cámara térmica detecta el calor y ayuda a una mejor visualización del objeto. El telémetro láser sirve para que el operador pueda calcular la distancia a la cual se encuentra el objetivo. Luego, mediante un GPS se puede visualizar, en una pantalla dentro de la camioneta, las coordenadas exactas donde se encuentra.
Desde la unidad se emite una señal al satélite Venesat 1 de Antel, que mediante la fibra óptica manda la información al comando o división del Ejército donde se determinará qué hacer.
“El principal problema que tenemos hoy, o podemos tener, en la frontera es el contrabando, incluido el de animales que pueden traer problemas de sanidad al país, al introducir animales enfermos. Este nuevo sistema térmico permite detectar animales, vehículos y hasta personas adentro de un bosque”, explicó Fernández Huidobro.
A 12 kilómetros se puede detectar una patrulla de personas, a 20 kilómetros un vehículo liviano, a 25 kilómetros un helicóptero que viaje a poca velocidad y baja altura, a 35 kilómetros un tanque y a 40 kilómetros un convoy (grupo de varios vehículos).
“Vamos a ser uno de los países más radarizados de América Latina, lo cual no es ninguna hazaña, dado el tamaño del país es relativamente fácil”, dijo el ministro.

Son camionetas Land Rover equipadas con radares y cámaras térmicas que logran detectar personas a 12 kilómetros de distancia y vehículos a 40 kilómetros.

Luego de un año de trabajo el Ejército Nacional inauguró un nuevo sistema de vigilancia terrestre para vigilar y monitorear principalmente la frontera con Brasil.

“Era un sueño que se pudieran adquirir con fondos propios, no presupuestales, y se lograron comprar cinco radares con dinero que entra al país por los trabajos con las fuerzas de paz”, explicó en conferencia de prensa el ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro.

En Uruguay, luego de culminada la dictadura militar, se dejó de patrullar la frontera terrestre, algo que era tradicional para el Ejército uruguayo.

“Por años no se patrulló y hace tres años, el comandante en jefe Aguerre una de las primeras medidas que tomó fue comenzar nuevamente con la vieja tradición, con nuestras unidades de caballería fundamentalmente y algunos Mowag (blindados). En aquel momento se planteó comprar vehículos modernos y eficaces para esta tarea y adquirir radares y visores ópticos, que son de común uso en casi todos los países”, expresó Fernández Huidobro.

Para cubrir la totalidad de la frontera se necesitarían 16 vehículos pero al día de hoy se adquirieron cinco. Los vehículos son camionetas Land Rover, que cada una cuenta con un radar, una cámara térmica, una cámara diurna y un telémetro láser. La batería tiene una autonomía de 8 horas ininterrumpidas y mediante un generador puede seguir funcionando. La unidad debe de contar con un conductor y dos operadores.

“El 2 de octubre de 2013 se firmó el contrato, en diciembre de ese año se realizó el diseño, a partir de marzo y hasta junio se trabajó en las modificaciones que se necesitaban y en setiembre de este año se instaló el primer radar. Hoy ya hay personal capacitado en cursos de operación y mantenimiento de los vehículos”, afirmó el Teniente Coronel Vega.

Estas nuevas unidades permiten la vigilancia, detención, reconocimiento e identificación de personas y vehículos en  360 grados.

Las cámaras tanto diurna como la térmica pueden distinguir a una persona a 12 km de distancia. La cámara térmica detecta el calor y ayuda a una mejor visualización del objeto. El telémetro láser sirve para que el operador pueda calcular la distancia a la cual se encuentra el objetivo. Luego, mediante un GPS se puede visualizar, en una pantalla dentro de la camioneta, las coordenadas exactas donde se encuentra.

Desde la unidad se emite una señal al satélite Venesat 1 de Antel, que mediante la fibra óptica manda la información al comando o división del Ejército donde se determinará qué hacer.

“El principal problema que tenemos hoy, o podemos tener, en la frontera es el contrabando, incluido el de animales que pueden traer problemas de sanidad al país, al introducir animales enfermos. Este nuevo sistema térmico permite detectar animales, vehículos y hasta personas adentro de un bosque”, explicó Fernández Huidobro.

A 12 kilómetros se puede detectar una patrulla de personas, a 20 kilómetros un vehículo liviano, a 25 kilómetros un helicóptero que viaje a poca velocidad y baja altura, a 35 kilómetros un tanque y a 40 kilómetros un convoy (grupo de varios vehículos).

“Vamos a ser uno de los países más radarizados de América Latina, lo cual no es ninguna hazaña, dado el tamaño del país es relativamente fácil”, dijo el ministro.