El escritor Juan Introini fue homenajeado en Casa de la Cultura

Anoche en Casa de la Cultura, con una muy buena conferencia que dictó el Profesor y escritor salteño (radicado en Montevideo) Juan Carlos Albarado, se rindió homenaje al destacado escritor uruguayo Juan Introini (Montevideo, 1942-2013). En parte medular de su discurso expresó Albarado:
“Lo ominoso y lo obsceno son temáticas recurrentes en la narrativa de este escritor. Esto se puede vislumbrar a lo largo de su obra como una constante que estructura su narrativa desde su primer opus, El intruso, (1989), hasta el último, El canto de los alacranes (yaugurú, 2013). Este supone una ratificación de los postulados narrativos de Introini, la historia elusiva, parcial, los finales abiertos o en función de otras historias que los resignifiquen, los personajes recurrentes, la constante presencia de la muerte y los rituales que conectan mundos, el de los muertos con ese similar al nuestro que hallamos en sus relatos, los saltos espacio-temporales, el ambiente onírico en el que se ingresa, por ejemplo, desde el primer relato “Dunas” aunque proyectado desde “El coleccionista” en La llave de plata (1995), y se propone, además, un lenguaje más desinhibido, más explícito en cuanto a que demuestra una mayor intromisión del narrador en la psicología e idiosincrasia de sus personajes, construyéndolos de forma más compleja. Hay un vuelco en el estilo y, a diferencia de sus primeras producciones, se torna más coloquial menos “literario”. Se llega rotundamente a esa apariencia de verdad que exige la literatura y lo que se pretende aparentar es el carácter impúdico de las relaciones humanas que, en ocasiones, llega hasta lo escabroso.
‘El calor apretaba fuerte en esas primeras horas de la tarde, cuando nos deslizamos hasta la cabaña y ocupamos nuestros lugares con el mayor sigilo. Puse el ojo con esa especie de regocijo culposo que uno siente al espiar y me encontré con la señora Amalia, envuelta en una bata amarilla, sentada frente a un caballete pintando grandes flores azules sobre una tela blanca. Estaba rodeada de espejos y de grandes jarrones con flores. Mientras yo observaba la escena, un rayo de sol rebotó contra uno de los espejos y entonces la mujer dejó de pintar, se puso de pie y dejó caer la bata. Estaba desnuda y con la visión de aquellas carnes en sazón, sobre todo las grandes tetas jugosas, sentí que se me entraba a parar. Pero ahí recién empezaba el asunto…’ (“Dunas”)
Introini se postula como un nuevo ejemplo de la narrativa del siglo XXI que cuestiona las nociones estándar de la llamada literatura fantástica y obliga a nuevas revisiones conceptuales, a nuevas miradas que den cuenta de un estado de la literatura que persigue nuevos horizontes”.
Falleció la poeta sanducera María del Carmen Aquino
El pasado fin de semana falleció la poeta sanducera María del Carmen Aquino.
“Nació en Paysandú en 1942. Se dio a conocer en los libros colectivos “Taller Literario de Paysandú” (Ediciones Los Talleres, 1994), “La chimenea roja” (Ediciones Los Talleres, 1995) y “A las 7 P.M” (Ediciones Los Talleres, 1997). Publicó en forma individual “Versos con sueño” (Intendencia Municipal de Paysandú, 1998) y “Canción lejana” (Ediciones Logros, 2000). Participó del Taller Literario de Paysandú dependiente del Ministerio de Educación y Cultura y de la Intendencia Municipal de Paysandú, 1992-2001.
(Datos extraídos, al igual que los siguientes poemas de su autoría, del libro “Poesía del Litoral” (Ediciones Aldebarán, 2007, antología a cargo de Leonardo Garet).
El mejor homenaje es leerla:

Anoche en Casa de la Cultura, con una muy buena conferencia que dictó el Profesor y escritor salteño (radicado en Montevideo) Juan Carlos Albarado, se rindió homenaje al destacado escritor uruguayo Juan Introini (Montevideo, 1942-2013). En parte medular de su discurso expresó Albarado:

“Lo ominoso y lo obsceno son temáticas recurrentes en la narrativa de este escritor. Esto se puede vislumbrar a lo largo de su obra como una constante que estructura su narrativa desde su primer opus, El intruso, (1989), hasta el último, El canto de los alacranes (yaugurú, 2013). Este supone una ratificación de los postulados narrativos de Introini, la historia elusiva, parcial, los finales abiertos o en función de otras historias que los resignifiquen, los personajes recurrentes, la constante presencia de la muerte y los rituales que conectan mundos, el de los muertos con ese similar al nuestro que hallamos en sus relatos, los saltos espacio-temporales, el ambiente onírico en el que se ingresa, por ejemplo, desde el primer relato “Dunas” aunque proyectado desde “El coleccionista” en La llave de plata (1995), y se propone, además, un lenguaje más desinhibido, más explícito en cuanto a que demuestra una mayor intromisión del narrador en la psicología e idiosincrasia de sus personajes, construyéndolos de forma más compleja. Hay un vuelco en el estilo y, a diferencia de sus primeras producciones, se torna más coloquial menos “literario”. Se llega rotundamente a esa apariencia de verdad que exige la literatura y lo que se pretende aparentar es el carácter impúdico de las relaciones humanas que, en ocasiones, llega hasta lo escabroso.

‘El calor apretaba fuerte en esas primeras horas de la tarde, cuando nos deslizamos hasta la cabaña y ocupamos nuestros lugares con el mayor sigilo. Puse el ojo con esa especie de regocijo culposo que uno siente al espiar y me encontré con la señora Amalia, envuelta en una bata amarilla, sentada frente a un caballete pintando grandes flores azules sobre una tela blanca. Estaba rodeada de espejos y de grandes jarrones con flores. Mientras yo observaba la escena, un rayo de sol rebotó contra uno de los espejos y entonces la mujer dejó de pintar, se puso de pie y dejó caer la bata. Estaba desnuda y con la visión de aquellas carnes en sazón, sobre todo las grandes tetas jugosas, sentí que se me entraba a parar. Pero ahí recién empezaba el asunto…’ (“Dunas”)

Introini se postula como un nuevo ejemplo de la narrativa del siglo XXI que cuestiona las nociones estándar de la llamada literatura fantástica y obliga a nuevas revisiones conceptuales, a nuevas miradas que den cuenta de un estado de la literatura que persigue nuevos horizontes”.

Falleció la poeta sanducera María del Carmen Aquino

El pasado fin de semana falleció la poeta sanducera María del Carmen Aquino.

“Nació en Paysandú en 1942. Se dio a conocer en los libros colectivos “Taller Literario de Paysandú” (Ediciones Los Talleres, 1994), “La chimenea roja” (Ediciones Los Talleres, 1995) y “A las 7 P.M” (Ediciones Los Talleres, 1997). Publicó en forma individual “Versos con sueño” (Intendencia Municipal de Paysandú, 1998) y “Canción lejana” (Ediciones Logros, 2000). Participó del Taller Literario de Paysandú dependiente del Ministerio de Educación y Cultura y de la Intendencia Municipal de Paysandú, 1992-2001.

(Datos extraídos, al igual que los siguientes poemas de su autoría, del libro “Poesía del Litoral” (Ediciones Aldebarán, 2007, antología a cargo de Leonardo Garet).

El mejor homenaje es leerla:

Búsqueda

Porque el ayer se filtra

a través de las pestañas

que se cierran

y una cara de niña se insinúa

en la faz de la abuela.

Es que esta noche llueve.

Una canción de cuna

muy lejana

se transforma en un vals

joven

con alas en el alma y en los pies.

Pero un tango

de nostalgia y muerte

resuena sobre el techo.

Se abren los ojos y las manos

sacuden el aire

buscando una música nueva

que invente la esperanza.

Sibila

La noche se arrastra

como perdiendo fuerzas.

Se demora en cada esquina

sudorosa

casi dormida.

Presiente

que nadie la espera

del otro lado del mundo.

La última flor

No sé si habrás llegado

desde el viento

a esta colina

sin pájaros ni ramas

para estrenar el miedo

o a llevarte la última flor

que débilmente crecía

entre las rocas del alma.

Sí oí

que al cortar su tallo

un alarido

te explotó en la cara.