El espíritu de jugar o la condena de no hacerlo

Una semana atrás, cuando el vicepresidente de la Liga Salteña de Fútbol, Walter Martínez, especificó el hecho. OFI y una empresa de televisión, sin acuerdo para la emisión de partidos de la próxima edición de la Copa Nacional de selecciones. A la luz de esa posibilidad, a nivel de la Liga, virtualmente se había resuelto «recortar» el torneo Salteño.
Limitarlo en fechas, para que desde la primera quincena de diciembre Salto afrontara el certamen.
Pero la situación se alteró. La Copa Nacional despuntará a partir de enero y así planteado el calendario a nivel del Campeonato Salteño, EL 50% DE LOS EQUIPOS puede finalizar su participación en el mes de setiembre. O sea, cuatro meses potenciales de fútbol y luego el receso para ellos, hasta abril o mayo del 2016.
HOY ES EL DÍA
En verdad, tras el informe de Walter Martínez, no hubo mayores impactos. Una sensación se incrustó: “Así como estamos, estamos bien”. La interrogante es: ¿neutrales y delegados esta noche, varían el sistema de disputa en función de lo descripto, ampliando el campeonato?
Es cierto que ya se inició, pero también es cierto que solo transcurren cuatro fechas del mismo, y que el aspecto reglamentario PUEDE POSIBILITAR UNA RECTIFICACIÓN ATENDIENDO A UNA SITUACIÓN EXCEPCIONAL.
Es buscarle la vuelta. Pero claro está, CONDICIONADO TODO AL ESPÍRITU DE JUGAR.
El Consejo admite facultades y una Asamblea Extraordinaria también.
Si es que la Liga se apegó a las informaciones surgidas desde OFI con respecto al acuerdo frustrado, dispone de esa razón como argumento, para modificar el sistema de disputa.
No estamos debajo de la piel de los dirigentes clubistas y de los propios neutrales. Sabrán discernir, evaluar, proponer o desistir en la materia aludida. Pero en estos casos, la cosa es clara, sin vueltas y sin maquillajes: es el espíritu de jugar o la no condena de no hacerlo.
-ELEAZAR JOSÉ SILVA-







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