El gran partido de J. Oxandabarat, la jerarquía de F. López, y el goleador Juan P. David de Lima con su “sello” al final

Y así fué, pero antes de reconocer lo que fue el gran resultado conseguido por Universitario (el empate ya le servía para ser campeón), no podemos dejar de reconocer lo que fuera una gran producción del “franjeado” Ferro Carril, que no hace más que potenciar lo hecho por el “rojo” dirigido por Eduardo Daniluk.
Ferro Carril pisó el rectángulo sabedor de lo que iba a buscar, lo dejo claro ya desde el arranque, cuando a los 4´ de juego Washingron Sampayo (el mejor de Ferro) abría la cuenta para los dirigidos por Ariel Viera, en un incio donde comenzó mejor la vista, y en el amanecer del juego ya lo plasmaba en la red. Sobre los 14´ de la primera parte, y cuando Universitario había emparejado las acciones, y había marrado varias situaciones claras, algunas por impericia de sus delanteros, y otras por las notables intervenciones del golero Nicolás Márquez, aparece el “Chino” José Cabrera, que recién había ingresado, para poner el segundo de Ferro…y no era sopresa, debido al trámitre del partido hasta el momento. Para nosotros una de las revelaciones del campeonato, Jonathan Oxandabarat (de gran partido) en esta temporada, a los 19,50, cuando  ya se “moría” la primera parte pone el descuento para el “rojo”… y en que momento !! porque así se fueron al descanso.
El segundo tiempo un calco, partido entretenido, emotivo, jugado “al filo”, y con todos los ingredientes propios de una final.
Alos 11´ de juego Hernán Vallejo ponre el tercero para Ferro Carril., y la locura comenzaba a desatarse en la tribuna entre los hichas carboneros presentes en la tribuna del gimnasio rojo… pero aún faltabba mucho, 10´ en esta disciplina es una “etenidad”, lo sabían ambos, y estaba claro que el rojo lo saldría a buscar sabiendo el resultado que le convenía.
Y sucedió, Universitario comienza a presionar sobre la salida del rival, la jetrarquía de Fabricio López para manejar el partido siendo salida permanente y ordenandoal equipo desde el fondo, a los 15´ nuevamente Jonathan Oxandabart descuenta para el rojo y pone el partdio 2 – 3, y un minuto más tarde (cuando no), no había aparecido, y cuando lo hizo no había tenido la “puntería” sufuciente… faltaban 4´, y el “Negro” Juan P. David de Lima ponía el tercero para Universitario, empataba el partido, y sentenciaba el juego en favor del local de cara al objetivo.
Ferro Carril sintió el impacto de ese gol, y sí bien tuvo la respuesta anímica suficiente  para revertir, la “urgencia” por el resultado, y lo poco que faltaba,  lo hizo apresurar el juego, perdiendo la claridad que había mostrado más que nada en la primera parte.
Final, y “locura roja”, no era para menos, Universitario era el nuevo campeón del Futsal salteño en primera división, y con justicia dió rienda suelta a su alegría, y su festejo,  incluso con el reconocimiento, y la hidalguíade Ferro Carril que se quedó, y esperó la vuelta olímpica de su rival para aplaudirlo… como debiera ser siempre, y no lo hace cualquiera, lo hace un equipo que fue un dígnísimo rival, que tuvo todo para ganarlo, hizo el desgaste, hizo el mérito, pero al final no le alcanzó, también Ferro fue ganador en la noche de domningo, las cosas como son.
¡Salud campéon!…más que merecido lo tiene “rojo”, puede festejar como merece. ¡Felicitaciones!
Y así fué, pero antes de reconocer lo que fue el gran resultado conseguido por Universitario (el empate ya le servía para ser campeón), no podemos dejar de reconocer lo que fuera una gran producción del “franjeado” Ferro Carril, que no hace más que potenciar lo hecho por el “rojo” dirigido por Eduardo Daniluk.
Ferro Carril pisó el rectángulo sabedor de lo que iba a buscar, lo dejo claro ya desde el arranque, cuando a los 4´ de juego Washingron Sampayo (el mejor de Ferro) abría la cuenta para los dirigidos por Ariel Viera, en un incio donde comenzó mejor la vista, y en el amanecer del juego ya lo plasmaba en la red. Sobre los 14´ de la primera parte, y cuando Universitario había emparejado las acciones, y había marrado varias situaciones claras, algunas por impericia de sus delanteros, y otras por las notables intervenciones del golero Nicolás Márquez, aparece el “Chino” José Cabrera, que recién había ingresado, para poner el segundo de Ferro…y no era sopresa, debido al trámitre del partido hasta el momento. Para nosotros una de las revelaciones del campeonato, Jonathan Oxandabarat (de gran partido) en esta temporada, a los 19,50, cuando  ya se “moría” la primera parte pone el descuento para el “rojo”… y en que momento !! porque así se fueron al descanso.
El segundo tiempo un calco, partido entretenido, emotivo, jugado “al filo”, y con todos los ingredientes propios de una final.
Alos 11´ de juego Hernán Vallejo ponre el tercero para Ferro Carril., y la locura comenzaba a desatarse en la tribuna entre los hichas carboneros presentes en la tribuna del gimnasio rojo… pero aún faltabba mucho, 10´ en esta disciplina es una “etenidad”, lo sabían ambos, y estaba claro que el rojo lo saldría a buscar sabiendo el resultado que le convenía.
Y sucedió, Universitario comienza a presionar sobre la salida del rival, la jetrarquía de Fabricio López para manejar el partido siendo salida permanente y ordenandoal equipo desde el fondo, a los 15´ nuevamente Jonathan Oxandabart descuenta para el rojo y pone el partdio 2 – 3, y un minuto más tarde (cuando no), no había aparecido, y cuando lo hizo no había tenido la “puntería” sufuciente… faltaban 4´, y el “Negro” Juan P. David de Lima ponía el tercero para Universitario, empataba el partido, y sentenciaba el juego en favor del local de cara al objetivo.
Ferro Carril sintió el impacto de ese gol, y sí bien tuvo la respuesta anímica suficiente  para revertir, la “urgencia” por el resultado, y lo poco que faltaba,  lo hizo apresurar el juego, perdiendo la claridad que había mostrado más que nada en la primera parte.
Final, y “locura roja”, no era para menos, Universitario era el nuevo campeón del Futsal salteño en primera división, y con justicia dió rienda suelta a su alegría, y su festejo,  incluso con el reconocimiento, y la hidalguíade Ferro Carril que se quedó, y esperó la vuelta olímpica de su rival para aplaudirlo… como debiera ser siempre, y no lo hace cualquiera, lo hace un equipo que fue un dígnísimo rival, que tuvo todo para ganarlo, hizo el desgaste, hizo el mérito, pero al final no le alcanzó, también Ferro fue ganador en la noche de domningo, las cosas como son.
¡Salud campéon!…más que merecido lo tiene “rojo”, puede festejar como merece. ¡Felicitaciones!