El llamado de una obligación

Jugando de local en la segunda fase de la Copa Nacional de Clubes, Universitario sabe que no puede dudar. Que debe postergar la irregularidad de los últimos partidos y sentirse apto en los aspectos básicos que lo pueden regir. Son partidos de ida y vuelta. En casa, la clave es asegurar. Vencer y sobre todo, no recibir goles. Sería de hecho la más encendida razón, para afrontar el desquite en suelo artiguense. Para el equipo de Ramón Rivas, el desafío es ese: reencontrarse con su nivel. Dejarlo en claro. Patentarlo.
Más allá de los 11 hombres de arranque que disponga el DT y desde Diego Sebastián Burgos en el arco, la consigna de respuesta ante San Eugenio de Artigas, que concluyó primero en su serie y pese al traspaso de mando técnico en plena trayectoria (Eduardo Ríos por Fabricio Bassa), los «santos» conservaron el fuego para ganar la llave. Es de los clubes con más historia en el Interior, incluso supo ser Campeón en la edición de 1970.
No será para Universitario, un rival más. Esencial para los rojos, potenciar el sistema defensivo, donde la fragilidad fue manifiesta en más de una última ocasión. Desde el creativo José González en tanto, el fútbol es capaz de nacer a favor del enlace y la llegada.
Es un partido especial, a la medida de ese imperativo apuntado por parte de Universitario. Claramente no puede dudar. No solo se lo tiene que proponer. También ejecutar.