El morrón rojo llega a $250 y el consumidor tiene parte de la culpa

La producción enlentece y baja, suben los costos, la demanda aumenta por las comidas de olla y ese combo dispara los precios.
Los precios de las hortalizas de fruto han subido en los últimos días y en ese escenario vuelve a sobresalir el valor que alcanzo el morrón rojo, existiendo casos en los que el kilo está a $250 al consumidor. Es decir, un morrón grande, de medio kilo, tiene ya un valor superior al de dos litros de nafta o cercano al de cuatro boletos para viajar en ómnibus. Y en la suba, como se verá, parte de la culpa la tiene el consumidor.
Este viernes en el puesto Bianco Hermanos del Mercado Agrícola de Montevideo el kilo de morrón rojo estaba a $240; en una feria del Cordón se lo podía comprar a $230; y, en Tienda Inglesa se ofertaba a granel por $239 y el envasado a $249.
Esta suba no debe sorprender al cliente ávido por morrón rojo, considerando los diversos factores que inciden en la conformación del precio de cada componente de la canasta hortifrutiícola, señalo Pablo Pacheco del Área de Desarrollo y Promoción del Mercado Modelo. Explicó que las hortalizas de fruto en Uruguay tiene una producción más sencilla en cierto periodo, desde diciembre a junio, cuando las condiciones son favorables para el desarrollo de los cultivos y hay buenos niveles de producción, se trate de productos logrados a campo o en aéreas protegidas, alcanzándose fácilmente altos niveles productivos, lo que da lugar a una oferta abundante , normalmente de muy buena calidad y con costos reducidos con relación a lo que sucede en el resto del año.
Vale precisar que independientemente de la época del año, en Uruguay esos costos de producción son relativamente altos si se los compara con el resto de la región y en otros mercados productivos del mundo.
Desde junio las temperaturas más bajas son una limitante importante para el desarrollo de los cultivos y los costos aumentan, considerando la necesaria mayor aplicación de tecnología y mayor necesidad de mano de obra, en ese marco incluso cuando la oferta no sea reducida por algún factor adicional, los precios tienden a tener valores superiores. Y a igualdad en los niveles de oferta con relación a la de verano y otoño, los precios son superiores, especialmente para los casos de morrón y tomate, señalo.
Eso además se agrava cuando sucede una reducción de oferta, por pequeña que sea. En ese sentido, en esta época del año, la invernal, se está volviendo normal que una leve reducción de la oferta , en los ingresos de mercadería al mercado, incida en la formación de precios, que suben a valores que a veces parecen excesivamente altos.