El noventa por ciento de la lana no se ha vendido

Las esquilas se han retrasado mucho debido a las inclemencias del tiempo. Pero a partir del jueves a la tarde y hasta el sábado, y esta semana que está transcurriendo sin precipitaciones, la actividad de la misma vuelve a retomarse con fuerza y es necesario aprovecharla al máximo.
La lana está mucho más liviana que el año pasado, así opina la mayoría de nuestros productores.
Tenemos un stock menor de lanares y para completar la producción de corderitos, no ha sido bueno. Entre un cuarenta y un cincuenta por ciento las señaladas.
La incertidumbre la está viviendo en carne propia el productor que no sabe qué va a pasar con su lana.
Ya está culminando el mes de octubre y el más de noventa por ciento todavía no ha podido venderla a los barranqueros.
Sabemos que en este momento existe algo más de interés por las lanas Corriedale, en Merino prácticamente no se ha concretado nada.
Si hablamos de nuestra Colonia Lavalleja que ha sido durante toda su vida una zona ovejera y como cayó el stock en estos cinco años, han sido años difíciles donde el productor que cada uno sabrá, se ha desprendido de los lanares, llámese por los perros o el abigeato, o el clima que no acompaña. Muchos han vendido casi todas sus ovejas y han optado por el vacuno.
Acá se tuvo una alta dotación, entre cinco, seis y siete lanares por hectárea, sobre todo en los predios más chicos de 20 a 50 hectáreas.
Esperemos que se aclare el panorama lanero. El productor quiere quedar al día con sus deudas y también poder pagar sus tributos al Estado. Según los politólogos el 2016 no será un año fácil. Aumentaron las contribuciones rurales, el BPS y lo peor del caso se dio la baja producción de lanas, carnes, leche y productos agrícolas, como entre ellos la soja.
A no bajar los brazos, con mucha fe en Dios. Esto negativo pasará. Nuevas fuerzas les esperan a los orientales. A no claudicar. Detrás de la tormenta aparece el sol de la esperanza. Así esperamos todos nosotros.