El Papa: “Jesús nos ofrece algo más grande que la Copa del Mundo”

Lpelando al lenguaje futbolero, Francisco le pidió a los jóvenes transpirar la camiseta y entrenarse como cristianos. Casi tres millones de personas lo acompañan en su jornada en Río de Janeiro.
El papa Francisco apeló al fútbol y sorprendió a las casi 3 millones de personas que lo fueron a ver en un nuevo día de la Jornada Mundial de la Juventud al apelar al lenguaje de la cancha para hablar de religión. “Jesús nos ofrece algo más grande que la Copa del Mundo, nos ofrece la posibilidad de una vida feliz”, afirmó desde Copacabana.
“Aquí en Brasil, como en otros países, el fútbol es una pasión nacional. Pues bien, ¿qué hace un jugador cuando se le llama para formar parte de un equipo? Debe entrenarse y entrenarse mucho. Así es en nuestra vida de discípulos del Señor”, sostuvo el Sumo Pontífice, fanático de San Lorenzo.
Francisco manifestó que Jesús “nos pide que paguemos la entrada, y la entrada es que nos entrenemos para estar en forma y enfrentar sin miedo todas las situación de la vida, dando testimonio de nuestra fe a través del dialogo con él, la oración, del sacramento y del servicio a los demás”.
“Cuando se suda la camiseta, cuando tratamos de vivir como cristianos experimentamos algo grande, nunca estamos solos, somos parte de la Iglesia”, expresó el Papa. “No le tengan miedo a Jesús, sean protagonistas de la historia, pateen para adelante, construyan un mundo mejor”, manifestó.
“UNA SOCIEDAD MÁS
JUSTA NO ES UNA UTOPÍA”
El Papa visitó el Teatro Municipal de Río, donde llamó a quienes tienen algún papel de responsabilidad a “defender el futuro”.
En su sexto día en la capital carioca y luego de celebrar una misa en la Catedral Metropolitana, junto con dignatarios de la Iglesia Católica, el papa Francisco se dirigió al Teatro Municipal, uno de los grandes teatros líricos de Brasil, donde están presentes autoridades políticas y dirigentes empresariales de Brasil. Allí, el Sumo Pontífice les señaló: “Todos aquellos que poseen un papel de responsabilidad, en una nación, son llamados a defender el futuro con los ojos calmos de quien sabe ver la verdad”.
“La fraternidad entre los hombres y la colaboración para construir una sociedad más justa no constituyen una utopia”, agregó el Papa.
Francisco dijo, también, “un país crece cuando su riqueza cultural dialoga de manera constructiva” y llamó a “la humildad social que favorece el diálogo”.
Advirtió que es “imposible imaginar un futuro para la sociedad sin una vigorosa contribución de las energías morales, en una democracia que evite el riesgo de quedar cerrada en la pura lógica de la representación de los intereses constituidos”. La actividad del Papa en la capital carioca, a través de la Jornada Mundial de la Juventud, mueve la mayor cantidad de turistas de la historia. Más de 2 millones de personas, que vienen de todo Brasil, de Argentina y de toda América, como también de Europa, Asia, Africa y Oceanía, han ocupado la avenida Atlántica de Copacabana, aquella que los brasileños llaman de “tarjeta postal” del país, por su belleza natural y arquitectónica.

Apelando al lenguaje futbolero, Francisco le pidió a los jóvenes transpirar la camiseta y entrenarse como cristianos. Casi tres millones de personas lo acompañan en su jornada en Río de Janeiro.

El papa Francisco apeló al fútbol y sorprendió a las casi 3 millones de personas que lo fueron a ver en un nuevo día de la Jornada Mundial de la Juventud al apelar al lenguaje de la cancha para hablar de religión. “Jesús nos ofrece algo más grande que la Copa del Mundo, nos ofrece la posibilidad de una vida feliz”, afirmó desde Copacabana.

“Aquí en Brasil, como en otros países, el fútbol es una pasión nacional. Pues bien, ¿qué hace un jugador cuando se le llama parapapa4formar parte de un equipo? Debe entrenarse y entrenarse mucho. Así es en nuestra vida de discípulos del Señor”, sostuvo el Sumo Pontífice, fanático de San Lorenzo.

Francisco manifestó que Jesús “nos pide que paguemos la entrada, y la entrada es que nos entrenemos para estar en forma y enfrentar sin miedo todas las situación de la vida, dando testimonio de nuestra fe a través del dialogo con él, la oración, del sacramento y del servicio a los demás”.

“Cuando se suda la camiseta, cuando tratamos de vivir como cristianos experimentamos algo grande, nunca estamos solos, somos parte de la Iglesia”, expresó el Papa. “No le tengan miedo a Jesús, sean protagonistas de la historia, pateen para adelante, construyan un mundo mejor”, manifestó.

“UNA SOCIEDAD MÁS JUSTA NO ES UNA UTOPÍA”

El Papa visitó el Teatro Municipal de Río, donde llamó a quienes tienen algún papel de responsabilidad a “defender el futuro”.

En su sexto día en la capital carioca y luego de celebrar una misa en la Catedral Metropolitana, junto con dignatarios de la Iglesia Católica, el papa Francisco se dirigió al Teatro Municipal, uno de los grandes teatros líricos de Brasil, donde están presentes autoridades políticas y dirigentes empresariales de Brasil. Allí, el Sumo Pontífice les señaló: “Todos aquellos que poseen un papel de responsabilidad, en una nación, son llamados a defender el futuro con los ojos calmos de quien sabe ver la verdad”.

“La fraternidad entre los hombres y la colaboración para construir una sociedad más justa no constituyen una utopia”, agregó el Papa.

Francisco dijo, también, “un país crece cuando su riqueza cultural dialoga de manera constructiva” y llamó a “la humildad social que favorece el diálogo”.

Advirtió que es “imposible imaginar un futuro para la sociedad sin una vigorosa contribución de las energías morales, en una democracia que evite el riesgo de quedar cerrada en la pura lógica de la representación de los intereses constituidos”. La actividad del Papa en la capital carioca, a través de la Jornada Mundial de la Juventud, mueve la mayor cantidad de turistas de la historia. Más de 2 millones de personas, que vienen de todo Brasil, de Argentina y de toda América, como también de Europa, Asia, Africa y Oceanía, han ocupado la avenida Atlántica de Copacabana, aquella que los brasileños llaman de “tarjeta postal” del país, por su belleza natural y arquitectónica.