EL PUEBLO con ellos: en el corazón de los sueños vigentes

Sobre las 9.30′ de la víspera, cuando la embajada “naranjera” partió con destino a Maldonado. Algo más de 600 kilómetros desde Salto a Punta del Este, ámbito de espera de cara al juego de esta noche ante los fernandinos, en el marco de la primera semifinal de la Copa Nacional.
Esta vez en el ómnibus interdepartamental, la ausencia del presidente de la Liga Salteña, Luis Alberto Arreseigor y el presidente de Ceibal, e integrante además de la Comisión de Selección, José Luis De Los Santos, en ambos casos por razones personales.
El turno de Walter Martínez, Alan Kutchman (nuevo neutral) y el delegado Juan Mainardi. Después del mediodía, el almuerzo compartido en la sede de Wanderers de Durazno. Como dato a tener en cuenta: los bohemios de aquel departamento llegan este año a los 100 años de vida y por esa razón, las celebraciones serán puntuales.
La caminata de los jugadores fue puntual. Una manera de distender los músculos. En el caso de Wanderers, es de los clubes con mayor mística en la tierra del Yí.
Para EL PUEBLO, sumado a la delegación salteña, siendo una manera intransferible de palpitar toda la antesala, el comprobar las instalaciones del añejo club y el diálogo con anfitriones duraznenses, como para admitir este tiempo presente desde sus facetas directrices y deportivas.
LARGO, PERO PLACENTERO
Otra vez en la ruta, ya sin treguas en el camino. A tal punto que sobre las 19 y 15′, el ómnibus en plena rambla de Punta del Este. Una máxima de 25 grados en el balneario y una mínima de 19. Los pronósticos en la noche anunciaban algunos registros de lluvia para este sábado, pero sin declinar mayormente la temperatura. Habrá que aguardar si a la hora del juego entre Maldonado y Salto, llueve o no. Esa es la duda. Los jugadores arribaron al Hotel que fuese anunciado en su momento, pero al que finalmente la delegación no accedió. Surgió otra opción de alojamiento, y allá fueron. En tanto la cena estaba prevista algunos minutos después de la hora 21. Y tras ello, con destino al descanso. El viaje fue “largo, pero placentero”. Desde Punta del Este a San Carlos, unos 15 kilómetros en la distancia. Sobre las 18.30′  horas, la selección abandonará el hotel, para desembocar en el feudo carolino. Es la noche del primer duelo semifinal. EL PUEBLO, en el corazón del seleccionado “naranjero”. Ahí estamos.
(Registros gráficos de MASSARINO, enviado especial a Maldonado).
Sobre las 9.30′ de la víspera, cuando la embajada “naranjera” partió con destino a Maldonado. Algo más de 600 kilómetros desde Salto a Punta del Este, ámbito de espera de cara al juego de esta noche ante los fernandinos, en el marco de la primera semifinal de la Copa Nacional.
Esta vez en el ómnibus interdepartamental, la ausencia del presidente de la Liga Salteña, Luis Alberto Arreseigor y el presidente de Ceibal, e integrante además de la Comisión de Selección, José Luis De Los Santos, en ambos casos por razones personales.
El turno de Walter Martínez, Alan Kutchman (nuevo neutral) y el delegado Juan Mainardi. Después del mediodía, el almuerzo compartido en la sede de Wanderers de Durazno. Como dato a tener en cuenta: los bohemios de aquel departamento llegan este año a los 100 años de vida y por esa razón, las celebraciones serán puntuales.
La caminata de los jugadores fue puntual. Una manera de distender los músculos. En el caso de Wanderers, es de los clubes con mayor mística en la tierra del Yí.
Para EL PUEBLO, sumado a la delegación salteña, siendo una manera intransferible de palpitar toda la antesala, el comprobar las instalaciones del añejo club y el diálogo con anfitriones duraznenses, como para admitir este tiempo presente desde sus facetas directrices y deportivas.
LARGO, PERO PLACENTERO
Otra vez en la ruta, ya sin treguas en el camino. A tal punto que sobre las 19 y 15′, el ómnibus en plena rambla de Punta del Este. Una máxima de 25 grados en el balneario y una mínima de 19. Los pronósticos en la noche anunciaban algunos registros de lluvia para este sábado, pero sin declinar mayormente la temperatura. Habrá que aguardar si a la hora del juego entre Maldonado y Salto, llueve o no. Esa es la duda. Los jugadores arribaron al Hotel que fuese anunciado en su momento, pero al que finalmente la delegación no accedió. Surgió otra opción de alojamiento, y allá fueron. En tanto la cena estaba prevista algunos minutos después de la hora 21. Y tras ello, con destino al descanso. El viaje fue “largo, pero placentero”. Desde Punta del Este a San Carlos, unos 15 kilómetros en la distancia. Sobre las 18.30′  horas, la selección abandonará el hotel, para desembocar en el feudo carolino. Es la noche del primer duelo semifinal. EL PUEBLO, en el corazón del seleccionado “naranjero”. Ahí estamos.