EL PUEBLO: eje de pasiones acumuladas

El fenómeno de Internet, y todo lo que es capaz de producir en materia de comunicaciones, vínculos, estrechamientos. Lo cierto es que ya algunos minutos después de la consagración en Pan de Azucar, los correos electrónicos, los mail, los llamados telefónicos comenzaron a «inundar» la redacción de EL PUEBLO, mientras desde aquella ciudad esteña fueron llegando textos y fotos de esa noche tan mágica como inolvidable, en la que Salto alcanzó la consagración tras la ejecución de remates desde el punto penal. El diario se fue convirtiendo en eje de pasiones acumuladas. Desde Concordia, Montevideo (en algunos casos, ex campeones del Litoral con Salto en la década de los 60 y 70), Buenos Aires, El Salvador, España y Hugo Quevedo (con Paso del Bote en el sentimiento siempre) desde Emiratos Árabes. Una comprobación a pie juntillas: el nombre de Salto se expandió por el mundo. El fútbol promueve este tipo de fenómeno, mientras en EL PUEBLO la duda nos cabe: ¿cuál es la fórmula para reservar ejemplares de la edición de ayer, a tanto salteños diseminados por el mundo?
Las selecciones campeonas nos aproximaron a todos ellos. Esa es nuestra gratitud.