El Secretariado Uruguayo de la Lana realiza recomendaciones ante un verano lluvioso

El Dr. Adolfo Casaretto, jefe del Área de Transferencia de Tecnología de SUL (Secretariado Uruguayo de la Lana) elaboró un artículo con el fin de colaborar en la prevención, atenuación y/o la solución de algunos problemas productivos que se pueden llegar a generar en los ovinos teniendo en cuenta las lluvias excesivas.
MAYOR VIGILANCIA
Es indispensable realizar una mayor vigilancia, atención y cuidados de los ovinos que en otros años. El tiempo y el personal asignado a los mismos deberá ser priorizado. En años “diferentes” deberíamos hacer cosas “diferentes”. Por ejemplo, se recomienda hacer recuentos periódicos e identificar animales más débiles para evitar pérdidas y compromisos productivos mayores.
MANEJO DE PASTOREO
El manejo del pastoreo será fundamental. Desde un principio debe evitarse la acumulación excesiva de forraje en todos los potreros y “fabricar” potreros específicos para ovinos en donde haya una importante carga de vacunos. El intento de “atajar” el pasto en todos los potreros –siempre finalmente infructuoso- hace que el ovino pase peor y refuerce sus problemas nutricionales y sanitarios. La decisión temprana de “abandonar” ciertos potreros con exceso de pasturas (cierre) termina siendo lo más recomendable para ovinos y recrías vacunas.
ANÁLISIS
El análisis coproparasitario (h.p.g) será una herramienta fundamental e insustituible en esta coyuntura, tanto para determinar la infestación parasitaria a tiempo como para certificar la eficacia de la dosificación administrada (h.p.g 10 días pos-administración de la toma). El criterio tradicional y tardío de evaluar la infestación parasitaria de los animales a través los síntomas (anemias, paperas, diarreas, rezagos en la marcha, pérdida de estado, etc) puede resultar tardío y fatal.ovejas
DESTETE
El destete es una actividad muy relevante y, de acuerdo a como se realice, condiciona las etapas posteriores. En pariciones de primavera -que son las mayoritarias en Uruguay-, el aporte de la leche como alimento para el cordero es muy importante hasta los dos meses de edad. A partir de ese momento, el mismo ya posee el desarrollo del tracto digestivo como para consumir pasto de manera eficiente de modo que en el entorno de los tres meses deben suceder los destetes y no demorarlos más allá de los cuatro meses.
Para un buen desarrollo posterior, el peso promedio de los corderos al destete debería ubicarse por encima de los 20 kilos, con los más livianos del lote pesando como mínimo 15 kilos. Se considera muy importante lotear los corderos a destetar priorizando en atención, seguimiento, sanidad y nutrición a los animales más “débiles” del lote, en especial, los menores de 20 kilos los cuales pueden ser suplementados para favorecer su crecimiento.
En este caso Casaretto recomienda a los productores ampliar la información en la Hoja Coleccionable N° 21, 46 y 62 disponible en la página web de la institución.
Lombricosis
La preparación nutricional y parasitaria del potrero de destete es decisiva en los años “NIÑO”. Es indispensable ofertar a los corderos para el post destete potreros con calidad nutricional adecuada (calidad más que cantidad) y, sobre todo, no ofertar contaminación parasitaria de lombrices (“potreros sucios”).
Ambos requisitos solo se pueden cumplir con la consiguiente planificación: retirar del potrero elegido el pastoreo ovino en los tres meses anteriores (octubre, noviembre y diciembre) a la fecha prevista para el destete (diciembre y enero).
En esta etapa, se lo debe pastorear intensamente con vacunos –de preferencia vacunos adultos -que asegurarán la disponibilidad de pasturas futura (sin excesos) y su seguridad parasitaria para los corderos destetados (potrero “seguro”).
De no haberse planificado es importante asignar a los corderos post-destete potreros con menor historia de pastoreo vacuno en lo últimos meses y de menor disponibilidad de pastura acompañados del pastoreo de vacunos (preferentemente de categorías adultas y solteras).
Afecciones podales
Rengueras y manqueras son signos muy tardíos de la afectación podal. Toda vez que se planifica la ida de la majada a los corrales se deberá aprovechar la oportunidad para realizar baños podales, ya sea con formol-40 al 5% por 3 minutos o con Sulfato de Zinc al 10 % por 15 minutos, los cuales serán de gran utilidad siempre y cuando sean apartados y aislados los animales con lesiones crónicas y/o con lesiones avanzadas e incurables de Pietín.
Los carneros deben ser especialmente vigilados en esta instancia con baños podales a efectos de prevenir la evolución de las lesiones iniciales.
La excesiva humedad puede contribuir a la aparición de otras enfermedades podales como “hongos de las patas “, abscesos de dedo y cuadros irritativo-alérgicos localizados en las cuartillas, por encima de los “pichicos”.
Enfermedades infecciosas
La vacunación contra Ectima Contagioso a la señalada brinda una protección importante contra esta enfermedad en estos veranos lluviosos.
Es importante prevenir episodios de Clostridiosis (variedad: Enterotoxemia o Riñón Pulposo) cuya prevalencia aumenta en veranos con animales en buen estado y pastura
“verde”.
Esta enfermedad causa muertes agudas y sobreagudas, en goteo. Se sugiere vacunar los corderos con vacunas acuosas a la señalada y completar la primovacunación con una segunda dosis a los 25-30 días. De no haberlo realizado, sugerimos comenzar una
primovacunación administrando una primera dosis al destete y revacunar en corto período según la vacuna utilizada.
Enfermedades parasitarias externas
Si en el correr del año en el establecimiento se hubiera constatado la presencia de Piojo Ovino, se destaca la utilidad de un baño de inmersión en el verano a todos los ovinos del predio intentando coordinar con los vecinos tratamientos sincrónicos.
En veranos muy lluviosos pueden aparecer “miasis no tradicionales” que afectan zonas de piel con lana sin heridas. La misma es ocasionada por otro tipo de mosca y es recomendable en todos los casos esquilar en forma amplia la zona afectada para poder evaluar correctamente el grado afectación y de esta manera lograr una cura certera y duradera a través de la aplicación de antimiásicos.
Ovejas de cría
Una vez sucedido el destete, la oveja de cría deja de ser una prioridad ya que tiene dos o tres meses para recuperarse para el nuevo servicio; pueden asignarse para ella potreros de menor calidad.
En años lluviosos debe realizarse una recorrida dos o tres veces por semana en atención a las posibles bicheras, dosificarlas al destete y monitorearlas mensualmente a través del análisis coprológico (h.p.g).
En años más complicados el descarte por dentición, ubres y/o problemas podales crónicos es conveniente que sea realizado más tempranamente.
Recrías
Esta categoría de borregos y borregas cortando dos dientes son aún muy sensibles parasitariamente por lo que su monitoreo a través de análisis coprológicos mensuales será de vital importancia. No se recomienda esperar a ver clínicamente síntomas de parasitosis sino adelantarse a los mismos a través del monitoreo coprológico. Los síntomas establecidos de anemia, paperas y rezago en la marcha hablan de pérdidas productivas ya producidas, pasto consumido desaprovechado, potreros altamente contaminados y obligará al antihelmíntico a utilizar “esfuerzos” de eficacia superlativos.
A los 10 días de dosificados (entre 8 y 10) deberían ser nuevamente chequeados coproparasitariamente a efectos de corroborar la eficacia del antihelmíntico administrado.