El último adiós al Esc. Hugo D’ Ángelo “….y yo se que soy medio cascarrabias”

Sus tantos años en Universitario. Las funciones que desarrolló y el sentido de perseverancia que no le faltó.
Fue por sobre todo, UN DIRIGENTE DE CONVICCIONES, de la vieja e inolvidable guardia.
Tiempos del Esc. Fernando Irazoqui, Jorge Andrade Ambrosoni, Dr Anildo Supparo, Amalio Bazzano, Pedro “Perucho” Belgeri, Ruben “Pocho Da Col, José Boada Petiati, Carlos Ambrosoni…pléyade de hombres intelectualmente aptos, pero además, inalterablemente generosos con sus entidades y con la propia Liga Salteña de Fútbol.
El Esc. HUGO D’ ANGELO fue uno más, a partir de sus búsquedas, entonaciones argumentales, quijotadas también a la hora de elaborar proyectos.
Estaba convencido que “hay que pasar de largar el invierno y no jugar en esos meses”, pero además “que las canchas tengan red lumínica para jugar de noche en verano, con los clubes socializados en ese fin”.
El mismo Hugo, al que no le faltó crítica, “porque los que no tienen cancha se creen que es fácil tenerla. Tener cancha propia a veces se transforma en pesadilla, porque un presupuesto no se cubre rezando”.
Convengamos que el Esc D´Angelo fue un dirigente con carácter especial. Apasionado discutidor, “porque además yo se que a veces soy medio cascarrabias”, solía sentenciar desde la ocurrencia, “pero ocurre que tengo mi genio y el genio tiene su propio lenguaje”.
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Rescatar estas reflexiones, tan a la medida de Hugo y que en definitiva lo sintetizan a cabalidad, es valoración sin dobleces desde EL PUEBLO a quien amó entrañablemente a “su” Universitario y al fútbol salteño en general.
Duro para batirse en el duelo argumental que fuese, defensor de sus preceptos sobre el deporte o la vida misma.
El Esc. Hugo D’Angelo fue igualmente ese ser humano para disfrutar a partir de su verba, anecdotizando el ayer, sin dejar de crear ese mañana de la apuesta seductora. Abarcando siempre, queriendo siempre….
De lo que no hay dudas: se nos fue de este tiempo terrenal, uno de los últimos sobrevivientes de una legión de hombres de la dirigencia del fútbol, donde el talento y el corazón en la entrega no dejaron de mixturarse. Una manera de darle paso al convencimiento, que serán en definitiva… los válidos por siempre.
-ELEAZAR JOSÉ SILVA-