En 16 meses de gestión, Germán Coutinho recibió más golpes desde su partido que de la oposición

Dislate con Malaquina impactó más que críticas del FA

Evocando sus 16 meses de gestión al frente del Gobierno de Salto y arengando a sus seguidores a través de las redes sociales a que lo acompañen en los 44 restantes, Germán Coutinho entiende que su gestión al frente de la Intendencia está teniendo los réditos que esperaba, luego de varios4 sacudones que por el momento parecen no impactar en la imagen que construyó en torno a su figura.

Por esa razón, el jefe comunal, se mantiene por el momento alejado de las rencillas políticas y evita empañar su imagen, una conducta que le ha hecho ver de una manera distinta entre la población.

Giras por el exterior, por el país y por el departamento, son las que han signado hasta ahora la campaña del gobierno que comenzó con una propuesta de multipartidismo, algo que quedó sesgado después de afianzarse el rol de partido de oposición del Frente Amplio y la escisión del único representante de Asamblea Popular que también había sido incluido por Coutinho en su gabinete.

Aunque más allá de esto, los golpes más importantes que ha recibido el actual jefe comunal vinieron desde su propio partido. Uno de los primeros resbalones con la interna colorada, se dio en el momento en que se llevó a cabo la discusión del presupuesto quinquenal, en la Junta Departamental de Salto varios meses atrás.

En esa oportunidad, el edil de la Lista 1 que responde al malaquinismo, Basilio Senisa, se opuso a votar los sueldos de los integrantes del gabinete por entender que eran “excesivos” y esto motivó una discusión interna que mantuvo en vilo al resto de la corporación, entre tanto se zanjaban las diferencias entre los colorados.

Mientras esto ocurría, el intendente era informado permanentemente de lo que estaba ocurriendo en la sala de sesiones del legislativo comunal y varios de sus allegados participaron de la sesión siguiendo el minuto a minuto de algo que consideraban clave para el desempeño de su administración y que estaba peligrando por acción de su propia gente.

Tras idas y venidas, los ediles oficialistas terminaron convenciendo finalmente al edil Senisa de que era “oportuno” apoyar la iniciativa de la Intendencia, sobre los aumentos de sueldos que se les brindaría a los funcionarios municipales, incluido a los jerarcas del actual gobierno.

Aunque Senisa, no conforme con sus reiteradas discrepancias con el actual intendente de su propio partido político, algo que hace público cada día a través de la red social Facebook, ha desatado una andanada de denuncias contra la gestión del gobierno departamental, lo que lo mantiene alejado del resto de los ediles colorados.

Mientras que otro de los golpes más pesados que ha recibido el Intendente Coutinho en estos 16 meses de gestión, fueron las expresiones vertidas a este diario por el ex intendente de Salto, el también colorado Eduardo Malaquina, luego de ser consultado por su ausencia en el acto de celebración del 175º aniversario de esa colectividad política realizada en el teatro Larrañaga.

En esa instancia, el ex jefe comunal señaló que el gobierno de Coutinho “estaba ausente de los barrios y que la caminería rural del departamento era un desastre”.

Esto motivó una arremetida desde el más alto nivel del gobierno local a través de este diario, donde la secretaria general de la Intendencia, Cecilia Eguiluz, criticó al ex gobernante, diciendo que Malaquina “todavía no reconocía la derrota electoral”. Más adelante, Germán Coutinho y Eduardo Malaquina coincidieron en varios actos públicos, entre ellos en la Regional Norte, cuando el ex presidente Julio María Sanguinetti brindó una conferencia en el marco del Bicentenario y ambos ex intendentes se cruzaron en la sala de actos pero no se saludaron.

Si bien la Lista 1 se diezmó y quien encabezó esa agrupación en las últimas elecciones departamentales, el edil José María Aguirre, ahora está junto a Coutinho, aumentando así el bloque de apoyo al actual intendente en la Junta, quienes responden al malaquinismo aún persisten en dar a conocer sus diferencias con la actual administración de gobierno, algo que parece que no podrá evitarse al menos hasta las próximas elecciones departamentales.

CON EL FRENTE

El punto más fuerte de la discusión con el único partido de oposición que actualmente enfrenta al gobierno local, se originó a raíz de conocerse una auditoria que la Intendencia contrató al Tribunal de Cuentas para establecer si existieron o no, irregularidades en el área de Turismo de la comuna durante la gestión de Ramón Fonticiella.

El informe detectó “desprolijidades” que algunos dirigentes colorados transformaron públicamente en “delitos”. Esto motivó tensas declaraciones de ambos lados, y una conferencia de prensa donde el ex intendente del Frente Amplio, se defendió de las acusaciones e instó al intendente y su equipo a concurrir a la Justicia para probar lo afirmado. Algo que efectivamente sucedió y hasta el momento las denuncias se siguen sustanciando ante la Justicia Penal de nuestro medio.

Lo último, es la declaración del edil frenteamplista, Carlos Beasley, sobre la posibilidad de que el Intendente pueda enfrentar un juicio político, acusándolo de presuntas violaciones a la Constitución de la República. Coutinho buscó apoyo público hasta en Facebook, y se distanció de la polémica que continuaron sus jerarcas por los medios.

Ayer se preparó para cumplir 16 meses de gestión justo el mismo día que se conmemoraron 255 años de la fundación del departamento de Salto, y entre celebraciones por el Bicentenarios y la motivación a sus seguidores, el jefe comunal sigue dando pelea, se aleja de las críticas y cuida su imagen por encima de las rencillas que desde que asumió trata de esquivar. Popularidad en alto y anunciando obras en cada discurso para ser la dinámica de trabajo impuesta por sus asesores, por Salto tiene un gobernante que mantiene un estilo más pragmático, el que sorprendió hasta su propio entorno.