En 2013, los 100 mil dólares en cinco fechas; ahora, ¿batacazo en las áreas?

El fútbol salteño, caso único a nivel del Interior

Es la Liga de Fútbol del Interior, con más equipos registrados (34). De las que incluye más divisionales (3). Es la que dispone del mayor número de escenarios cerrados y abiertos.
Por esta síntesis apretada pero suficiente, no resta menos que admitir EL FENÓMENO EN SÍ MISMO QUE

La imponencia de la hinchada de Ceibal. Un espectáculo en sí mismo

La imponencia de la hinchada de Ceibal. Un espectáculo en sí mismo

GENERA EL FÚTBOL SALTEÑO, más allá de cuestionamientos o imperfecciones. Pero marca una distancia sideral con los 18 restantes departamentos y no se trata de una ilusión óptica en el tiempo, sino la consecuencia abarcadora que surge desde la mismísima realidad.
En tanto, de algunos años a esta parte, suma de consagraciones a niveles de combinados y equipos. El listado de propiedades ampara a Salto. ¿Qué duda puede caber?
LOS 20.000
En página 3 del suplemento de la víspera, una manera de abroquelar celosamente la nueva situación: entre el sábado con un partido (Salto Nuevo-Gladiador) y el domingo con dos (Ferro Carril-Ceibal y Universitario-Nacional), una estupenda suma en la venta de entradas y la recaudación total bordeando los 20.000 dólares. Un despegue alentador.
En tanto, cabe rescatar de la memoria lo sucedido en la temporada 2013, cuando por primera vez se resolvió una tercera rueda (a manera de liguilla), incluyéndose seis equipos. En aquella ocasión, el promedio de venta de entradas fue de 3.600 y en las cinco jornadas con tres partidos por domingo, la taquilla para el batacazo mismo: casi 100 mil dólares. Un promedio de 20.000 dólares por fecha.
LA VERDAD DEL ESTADIO
El doble impacto del pasado fin de semana, puede potenciar varias lecturas y sin mutilar ninguna, porque cada una de ellas, ofrece validez real. Pero el hecho de jugarse en el Dickinson es invitación abierta para quienes normalmente no acuden al fútbol en el año. Solo basta establecer un paneo visual en cada tribuna, para reconocer que no son pocos los que no se ven en cada domingo.
La resonancia de la definición es inocultable. Pero la comodidad-seguridad del estadio, se transforma en razón neurálgica, sin cortapisas. Entre sábado y domingo, no menos de 8.000 aficionados en el legendario Dickinson. La comparecencia de equipos con singular amparo de hinchas, es una razón multiplicada, pero esa asistencia de “ público neutro” desprovisto de predilecciones, suma a la plataforma esperable de aficionados.
Después de todo, el radar funciona y capta: cuando la promesa de espectáculo se propone, la voluntad dispone. Y el instinto también.