En el 2016 tendrá tres escenarios disponibles

Poco a poco se van quemando los últimos cartuchos en lo que hace a la temporada 2015 en el fútbol de Salto. Si bien falta dar el paso más importante que será la última fecha de la Liguilla “A” de donde saldría el campeón de la temporada, lo que dejó la “B” este año ya va camino al olvido por las bajas recaudaciones que tuvieron durante todo el año, pero que habrá que ponerse al día antes de inscribir el club para la temporada 2016.
SERÁN 3 ESTADIOS
Por casi todo el año la “B” buscó fórmulas para mejorar recaudaciones y estas no aparecieron. La razón que se manejó por varios frentes fue la de poca convocatoria que tenían o tienen los clubes que este año militaron en la “B”.
ALGO HAY QUE CAMBIAR
Sin duda que esta fórmula de jugar el salteño parece que ya “pasó de moda” y de varios frentes se levantaron voces de que “algo hay que cambiar” para que la gente vuelva a las canchas.- Y conste que este problema no es solo de la “B”, también la “A” tuvo sus etapas con números “rojos”. Poca gente en las canchas, ¿cuáles son las razones?
SE PUEDE PENSAR DISTINTO
Pero hay un tema que no es menor para la “B” en lo que será la temporada venidera. Será el hecho de que tendrán tres escenarios cerrados a su disposición. Clubes que por las distintas vivencias del fútbol, en la temporada venidera estarán en la “B”. Hablamos del Humberto Forti, del Tomás Green y del Complejo deportivo de Deportivo Artigas.
UN “NUEVO” TORNEO
En este momento no somos nosotros los que debemos pensar en cómo jugar el próximo torneo, serán los clubes los que tengan la última palabra. Pero sí desde ya vale el reiterar que en el 2016 la “B” tendrá 3 canchas cerradas a su disposición lo que equivale a dejar de lado los restantes escenarios.
TERCERA RUEDA
Un último dato que ya manejan algunos delegados que se mantendrán en la “B”. Hablamos de jugar una tercera rueda de la cual saldrían los dos ascensos y que en este caso sustituiría a la Liguilla que tanto dolor de cabeza le dio este año y en los anteriores a los delegados participantes y a los neutrales.
Es una idea nada más, pero por muchos años hemos escuchado de lo caro que significa abrir el Estadio Dickinson para esta clase de definiciones.