«En estas condiciones, ¿cómo recaudamos 100 mil por mes?

Fue al comienzo del año 1993, cuando MILTON ALBERNAZ llegó a Gladiador.
El sueño de responder como jugador de fútbol no faltaba, porque después de todo, el llamado de la pasión como sostenimiento de la búsqueda.
Quería la chance. La ambicionaba.
Primero en el área de los juveniles, para que no dejase de plantear el objetivo de ser uno más en el plantel superior.

Milton, el de Gladiador...

Milton, el de Gladiador…

Pero en aquel tiempo se sucedieron determinadas razones familiares y Milton debió sumarse a los roles directivos.
Por eso es que no oculta el pasaje de los años, como para entender que «llega un momento que uno se cansa. El desgaste surge. Por eso a principio de este año les fui claro: podía dar una mano, pero desde afuera. Pero sacarme la responsabilidad mayor.
El que nos conoce, sabe bien lo que significa Gladiador para la familia, porque no es cosa de ahora. Es de tiempo.
Pero hay situaciones que no se dan como uno quiere, aunque no dejo de reconocer a esa gente que nunca falla. La que está cerca del plantel de Primera, de los gurises en Inferiores. Hasta para hacer la comida o servirla. Esos gestos, esas actitudes emocionan. Pero no son todos»

LA DESOLACIÓN DE UN CLUB
Gladiador no permanece al margen de la situación general. El cumplimiento de lo dispuesto. Por eso al club hubo que cerrarlo.
Solo alguna apertura ocasional en el sector de la barbacoa, cuando la olla popular fue posible. Pero desde lo deportivo, naufragio de ilusiones. Inexistentes.
«Gladiador es lo que es: un club desolado. Sin movimiento social ninguno.
No tener fútbol, es una resta para todos, porque las colaboraciones dejan de plantearse.
Uno entiende que es lógico que tengamos menos apoyo de la gente. Pero sin fútbol, ¿cuál es el estímulo?
No dejo de tener en claro que en otras instituciones, otros deportes se plantean. Pero en el caso nuestro manda el fútbol.
Es el fútbol que se extraña en el club y que extraña el barrio. A ver si se me entiende: el fútbol une al Barrio Artigas. Es el barrio con más gente y Gladiador el de más hinchas.
Cuando ese fútbol no está, uno nota con razón, que el hincha tampoco está. Una cosa va de la mano de la otra. Es inevitable».

«LA VEO COMPLICADA POR TODOS LADOS»
La situación se va volviendo gris. Los meses que se consumen, sin alteraciones. Apelar a MIlton Albernaz desde EL PUEBLO, a la medida del propósito.
Es que más allá de la Comisión Directiva actuante, no deja de ser un referente.
Un elemento vital de consulta.
Reconoce que no es en este 2020 un hombre de primera línea….pero sabe que está ahí.
«La verdad es una y tiene que ver con un enfoque personal, pero que de repente es común en varios directivos: la veo complicada por todos lados. En estas condiciones, ¿cómo hacemos para recaudar 100 mil pesos por mes, y cubrir el presupuesto?
Sin actividad en estos meses, el ingreso se ha limitado para todos. Gladiador es uno más que sufre esta consecuencia.
Si no hay fútbol muere todo….entonces, ¿cómo se hace para volver a tener lo que perdimos? En esto hay que ser prácticos: si las condiciones no están dadas, más vale que en este año no se juegue.
No digo resolver ya, de repente esperar algunas semanas más, pero que habrá que decidir, no tengo dudas. Para todos es recomenzar y eso no es de un día para el otro. A eso también hay que tenerlo en cuenta. Magia en los clubes, no podemos hacer»

-ELEAZAR JOSÉ SILVA-