En la hora de cortar de cuajo

El martes a la noche en la sede del Club Atlético Chaná, el encuentro de representantes de la divisonal “B”, sumándose los neutrales. Apuntes, reflexiones, enfoques, todos de cara a la temporada 2016, donde claramente el círculo de ascenso necesita de un replanteo conceptual y estratégico, teniendo en cuenta los nubarrones económicos que lo azotaron el año anterior.
En tanto, una presencia no fue tangencial: más bien, indisimulable. Sucede que el Dr. LUIS ALBERTO GALBARINI marcó su tiempo. Asistió, habló, propuso y también juzgó.
Francamente, en un momento de complejidad a ultranza y donde debe levantar cabeza y direccionar el futuro, la “B” asiste a este reintegro de un dirigente APTO EN SU ESENCIA.
Más allá de “su” Cerro, de su visceral pasión por la acusa albiceleste, el “Charo” Galbarini es de los que explora el todo del fútbol salteño. Colectiva el horizonte y tiende a la pelea con el rival que lo desvela: el sectarismo. Es por eso que volviendo al ruedo, una gratificación tiene que plantearse.
Con el abogado aludido, es hora de cortar de cuajo, para que las medianías se oculten a la sombra y a la intemperie del bien común, se planteen objetivos que potencien y jerarquicen.
Es de aguardar además que el paso del tiempo, haya equilibrado el raciocinio de Luis Alberto Galbarini y la profundización de su saber.
Ojalá haya quedado atrás, su a veces encendido ropaje de actor con berretines propios, siendo ahora el tiempo de su veta analítica y creadora en pro del fútbol.
Al “Charo” Galbarini de la aptitud manifiesta, el fútbol lo estaba esperando. Que lo vaya sabiendo y que no se haga el distraído, desde su “villana” raíz.
Si desarrolla lo que puede: una alegría.
Si baja la guardia y cae en la marea gris: un chasco.
Bien que sabe como es esto. Seguro que lo sabe.
Por lo demás: ¡bienvenido a la comarca de sueños y quijotes!
-ELEAZAR JOSÉ SILVA-