En los colegios y en secreto

Poco a poco, las mujeres van ganando su propio espacio dentro del mundo del rugby. Los primeros pasos se dieron en 1913, cuando las mujeres jugaban en secreto en los colegios. En la actualidad existen más de 200 clubes, y una liga parecida a la de rugby masculino. El paso más importante se dio en 1994, cuando la International Rugby Board aprobó a las chicas dentro de la Unión y pasó a administrar el manejo del rugby.
A manera de síntesis desde EL PUEBLO, puede establecerse que si bien la historia del rugby femenino se remonta a los comienzos del 1900 (hay evidencia de equipos femeninos en Nueva Zelanda, Francia e Inglaterra), no fue sino hasta la década de los 70’s en que el deporte se empezó a consolidar, promoviéndose en universidades europeas y norteamericanas. En 1970 se crea en Toulouse la primera asociación para rugby femenino y en 1982 se realiza el primer «test match», entre equipos de UK y Francia. Posteriormente, se realizó la primera Copa Mundial de rugby femenino en Gales en 1991 y en 1998 la International Rugby Board (IRB) incluyó al Mundial de Mujeres entre sus competencias. Recién en 1997 se realizó el primer 7-a-side internacional, cuando el seven de Hong Kong decidió incluir a la categoría femenina por primera vez.
En la actualidad, numerosos países practican este deporte que ha ido llamando más la atención, sobre todo gracias a la reincorporación del rugby en los juegos olímpicos, donde en el 2016, las mujeres pudieron competir en la modalidad seven a side. El Rugby impuesto también en Uruguay y desde Salto, el aporte que no falta. Es puntual.